Sombra negra recorre el techo de una casa
Parece que quiere entrar en la casa. Arrastró a la fuerza a un joven, y hasta asustó a los policías
CIUDAD DEL ESTE. (Paraguay) - Fantasmas mantienen con el Jesús en la boca a vecinos de un sector del barrio San Juan de esta ciudad. Incluso, una pareja abandonó corriendo su casa, porque ya no aguantaba las visitas de seres paranormales, que ya se no limitaban a simples apariciones, sino que se volvieron violentos.

Don Francisco Roa Ortega y su doña alquilan una casita desde hace unos días. Sin embargo, desde que llegaron al lugar sentían que algo andaba mal en el sitio. A la noche escuchaban movimientos raros y llegaron a pensar que se trataban de ladrones que querían entrar a la casa. Francisco comentó el caso a sus primos Leoncio (23) e Ismael Roa (21), quienes se ofrecieron ir a “manguear” por el supuesto ladrón. “Agarré mi pistola Jericó 9 mm, de 18 tiros con doble cargador y un machetillo. Leoncio llevó su rifle automático de 18 tiros y nos fuimos a la casa”, comenzó relatando Ismael.
Durante tres días ndaje le pescaron, pero nada, hasta que finalmente el domingo se armó el guyryry que hasta ahora le mantiene los pelos de punta a los amigos. “A eso de las doce de la noche escuchamos movimientos, parecía que alguien quería entrar en la casa. Leoncio vio a través de la ventana de vidrio un bulto negro, que parecía hombre y que le hacía seña para que salga. Entonces comenzó a dispararle. A pesar de los balazos, el bulto seguía allí, haciendo raros movimientos”, relató.
Ismael relató que al ver que su primo disparaba, también él hizo lo mismo. “Realicé siete disparos desde adentro de la casa. Luego abrí la puerta y al salir me agarró del cabello y me arrastró a una velocidad impresionante, después me tiró por el aire. Cuando me caí, perdí el conocimiento”, indicó.
No es humano. Ante el guyryry que se armó, los vecinos salieron a ver lo que pasaba. Allí vieron que Ismael estaba en el suelo, mientras que Leoncio lo agarraba de la pierna. “No es humano, trataba de llevarle, por lo que lo sujeté fuerte. Los vecinos llegaron y me ayudaron a atajarlo”, relató Leoncio.
El bolonqui que se armó movilizó incluso a los agentes de la Comisaría 46ª del barrio San Juan y a efectivos policiales del 911. Al llegar al sitio, estos no entendían lo que pasaba, pues veían que había tiroteo, pero no veían a quién disparaban los jóvenes. El sub’o Marcos Marecos estuvo en el lugar y dijo que no pudo creer lo que veía. “Chemopirîmba (me dio escalofrío)”, dijo ayer a Crónica, al recordar lo ocurrido.
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