InicioInfoCenicienta: Gore, porno y peces parlanchines
Bienvenidos a mi nuevo post.





Los cuentos de hadas fueron parte de nuestra infancia. Sus moralejas suponían un punto de interés grande en el desarrollo de nuestra deformada moral, sus personajes nos permitieron estereotipar a nuestros semejantes y sus mundos fantásticos nos ayudaron a distorsionar nuestra realidad en un montón de mentiras para huir de la tristeza y el sin sentido de la existencia humana, llenándonos así de falsas esperanzas de llegar a ser príncipes y princesas algún día.

Ahora que vivimos en la realidad y somos conscientes que nuestros padres nos cagaron la vida con esos coloridos libritos, podemos estar felices de que por lo menos esos cuentos eran versiones infantilizadas de horribles historias que seguramente a nuestros niños ancestros les causaron pesadillas.


En comparación, esto sigue siendo para niños

Disney nos trajo hasta las salas de cine, televisores y puestos de películas piratas, estos cuentos clásicos que en sus orígenes en la tradición popular no mostraban la nobleza, puritaneria y esperanza de hoy en día. Para muestra un botón:



Cenicienta: Gore, porno y peces parlanchines


El cuento que te contaron:



Cuando se habla de “final de cuento” sin duda el “y vivieron felices para siempre” de Cenicienta es el que más recurre a la memoria. Es el sueño de toda niñita (y algunos niñitos) poder levantarse del polvo y la miseria para convertirse en una hermosa princesa. Cenicienta es una pobre y hermosa joven por quien su madrastra y hermanastras sienten un irracional odio, la hacen trabajar de sol a sol sin pago, la obligan a convivir con las ratas, y se divierten humillándola de todas las maneras posibles.



Pero ante tanta desgracia, finalmente una Hada Madrina aparece para salvarla, le da ropas de Armani, una limusina marca calabaza y la envía al boliche de moda donde se enamora de un príncipe.


Bibidi babidi bu!

Pero al llegar la media noche todo termina, la magia desaparece y vuelve a vestir de marca nacional, corre (antes de perder el último bondi) a casa de vuelta a su pesadilla laboral dejando accidentalmente su zapatilla de cristal en la huida. El Príncipe enamorado de la misteriosa dama, busca a Cenicienta por toda la ciudad, la encuentra en su pocilga, le calza la zapatilla, se la lleva y viven felices para siempre.


si, claro, zapatillas...

El cuento de verdad:

Hace muchos, muchos años, existía una terrorífica historia que era relatada de generación en generación provocando pesadillas a grandes y pequeños, hasta que un día, la industria cultural le vio potencial de best-seller y la suavizó quitándole todo lo interesante, le puso personajes idealizados y estereotipados, y la vendió a las masas como una historia de romance. Y sí, Drácula ahora está sufriendo de lo mismo con la saga Crepúsculo, pero mucho antes esto ya sucedió con Cenicienta.




Una de las grandes diferencias de una de las versiones más antiguas del cuento, es la supuesta “zapatilla”, que no era un calzado hecho de cristal, sino de “piel” (entiéndase “calzado de piel” como un eufemismo de alto contenido sexual). No se sabe exactamente a qué se debió el cambio, si por una confusión en el sonido francés de ambas materias primas (verre y viere respectivamente) o porque los editores consideraban que no estaría bien a los ojos de los grupos feministas que el noble príncipe vaya visitando las casas de todo el reino buscando donde “calzar” perfectamente la dichosa zapatilla al puro estilo de Ron Jeremy, evitándose con ese pequeño cambio varios dolores de cabeza y protestas nudistas.


Hola nena, soy tu Príncipe Azul y te la vengo a calzar!!!

La figura de la Hada Madrina apareció recién en la versión del cuento redactada por Perrault que todos conocemos, así como el carruaje de calabaza. Pero en una versión china que data del 850 D.C, la Hada Madrina no es más que un gigantesco pez parlante, que otorga a la pobre “Yeh-Hsien” varias piezas de oro, perlas, comida y vestidos.


no me mates! Cenicienta me conoce, pregúntale... no, nooooooooo

Pero el cambio más importante fue la eliminación de varios hechos violentos dentro de la narración, hechos dignos de la saga Saw o de Albert Hitchcock: por ejemplo una de las hermanastras, desesperada por no poder calzarse la zapatilla (en esta versión un poco menos vieja lo sexual de la zapatilla ya fue eliminado), se auto mutila con un hacha los dedos y el talón, todo ello descrito minuciosamente en exquisita prosa germana.


Buuuuu, no me quedan las canilleras

Finalmente, cuando el Príncipe se da cuenta que la dueña de la zapatilla no es otra que Cenicienta, una horda de tiernos pajaritos (probablemente los mismos que ayudan en sus tareas a Cenicienta en la versión de Disney) invaden la casa y arrancan los ojos de la madrastra y las hermanastras castigándolas por su maldad.


Cuales Angry Birds? Los Angry Birds nos hacen los mandados

Así no es difícil darse cuenta de por qué en Disney escogieron la versión de Perrault para hacer su película.


Próximamente:



El verdadero origen de La Bella Durmiente
Datos archivados del Taringa! original
3puntos
2,289visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
7visitas
0comentarios
Dar puntos:

Dejá tu comentario

0/2000

Autor del Post

A
AloneAndCo🇦🇷
Usuario
Puntos0
Posts13
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.