El 20 de septiembre de 1260, en Alemania; en el marco de las Cruzadas Bálticas, se produce el Gran Levantamiento Prusiano entre los antiguos prusianos paganos, y opuestos a la doctrina de la Iglesia contra los Caballeros Teutónicos (caballeros cruzados fundados como orden en 1191). La cruzada báltica fue la campaña ordenada por la Iglesia con sede en Roma en conjunto con los emperadores y príncipes germánicos para cristianizar el norte de Europa que históricamente nunca habían podido alcanzar ni siquiera los romanos.
Este norte y el sector oriental del continente permanecían fuertemente paganos, siendo focos de constantes luchas fronterizas entre distintos grupos y las sedes cristianas. Para avanzar sobre un nuevo rumbo, puesto que la tarea en Tierra Santa venía siendo dificultosa, la Iglesia utilizó a la orden religioso-militar de los Caballeros Teutónicos con la única finalidad de someter al cristianismo a los pueblos prusianos más orientales, junto a estonios, lituanos y fineses históricamente paganos. En Prusia, se produjo un gran levantamiento que llevo a la movilización militar total con el apoyo de otras órdenes militares para sofocar a los recientemente cristianizados prusianos orientales.
Los cristianos entonces en su avance no tuvieron un recorrido fácil sino que afrontaron una enorme resistencia que culmino en una auténtica carnicería de campesinos, señores feudales y caballeros. A la fuerza, Prusia en su totalidad fue cristianizada. La lucha continuaría en los estados siguientes, siendo el último objetivo Rusia, donde sin embargo los caballeros teutónicos serian aplastados por tropas rusas.
Este norte y el sector oriental del continente permanecían fuertemente paganos, siendo focos de constantes luchas fronterizas entre distintos grupos y las sedes cristianas. Para avanzar sobre un nuevo rumbo, puesto que la tarea en Tierra Santa venía siendo dificultosa, la Iglesia utilizó a la orden religioso-militar de los Caballeros Teutónicos con la única finalidad de someter al cristianismo a los pueblos prusianos más orientales, junto a estonios, lituanos y fineses históricamente paganos. En Prusia, se produjo un gran levantamiento que llevo a la movilización militar total con el apoyo de otras órdenes militares para sofocar a los recientemente cristianizados prusianos orientales.
Los cristianos entonces en su avance no tuvieron un recorrido fácil sino que afrontaron una enorme resistencia que culmino en una auténtica carnicería de campesinos, señores feudales y caballeros. A la fuerza, Prusia en su totalidad fue cristianizada. La lucha continuaría en los estados siguientes, siendo el último objetivo Rusia, donde sin embargo los caballeros teutónicos serian aplastados por tropas rusas.