Los días pasan desde que llegue a este lugar, me siguen teniendo amarrada en esta camilla, sola y nadie a mi lado. Me desatan solo para darme de comer y beber.
Pero hay, me han llevado a una habitación blanca y grande, hay como unas 200 o 100 camas, son blancas, hasta el final de esa habitación hay una puerta, en la cual llevan a las personas que se comportan mal.
Me han asignado la cama numero 66, me pase casi todo el día en esa habitación amplia y blanca. Pero la tranquilidad se fue cuando entraron personas, con un tipo delantal blanco y grande, sus cabellos estaban alborotados, todos me miraban con ojos secos sin alguna expresión alguna, me rodearon todos y se empezaron a reír todos de mí, me insultaban y a veces llegaban a los extremos de pegarme, Por lo regular siempre nos sacan a un patio en la parte de atrás, pero hasta el final de las paredes que dividen la ciudad del hospital, al final, en una pequeña esquina de esa pared se encuentra unos vidrios rotos, rápidamente agarro un vidrio de los que esta tirados y lo enrollo entre unos pedazos de tela, pasaron unos minutos y los doctores nos llaman para que pasáramos a comer.
Pero a mí me detuvo un hombre encapuchado, diciendo:
-espera tú debes de ir a la sala numero 99, ahí te espera una sorpresa
Yo, me vi obligada a ir, pero Ya enfrente de la puerta, sale un científico diciendo:
-bienvenida, numero 5122
Jalándome rápidamente me mete a esa habitación. Odiare aquel día, a esos malditos científicos, ¡odio este lugar!...
Pasan los minutos en ese lugar, yo estando amarrada a una pared, y un cañón que apunta hacia mí.
Los científicos esta atrás de una ventana grande, un hombre alto con lentes negros, pelo negro y con un traje azul dice:
-¿listos?... ¡ya!
El cañón se empieza a mover y con un movimiento rápido, dispara una bola grande y negra.
Dándole a mí estomago, saco sangre por mi boca por la fuerza del impacto, pero a ellos no les importa el dolor que yo sienta, pasan los minutos y me van lanzando cada vez más rápido y fuerte aquellas bolas negras de metal puro y pesadas. Grito desesperada, pero ellos les vale una mierda los que les diga yo.
Pero algo raro pasa por mi espalda, ciento como si algo me saliera, mis ojos se tornan rojos, mi cabello se torno en un negro con rojo y blanco y se izo más largo que lo de costumbre.
Pero los científicos en lugar de asustarse empiezan a festejar y a gritar ¡victoria!
Empiezan a lanzar más de esas bolas negras, pero algo rápidamente la parte por la mitad, en eso cientos de bolas negras salen a toda velocidad y algo rápidamente los rompe perfectamente a la mitad
En eso el hombre vestido de azul grita:
-paren, mañana seguiremos con las fases.
Y lentamente se retira de la sala. Los científicos salen de la nada y me amarran de nuevo a la camilla, me llevan a mi habitación y soy recostada, aquel vidrio lo escondo en un pequeño cajón bajo mi cama.
Durante la noche no deje de pensar en lo que paso en aquel laboratorio, no comprendía nada de nada, por la noche soñé otra vez con esa horrible pesadilla que anteriormente avía yo tenido antes de venir a este podrido lugar.
Pero todos los de esa habitación se levantan, me despierto rápidamente y a todos los veo, con esas miradas perdidas y locas. Me empiezan a pegar, pero por el enojo y harta de esto, en movimiento rápido agarro el pedazo de vidrio, pero como era más rápida que todos ellos agarre a una chica rubia y la tire al suelo enterrándole el vidrio en su estomago y abriendo hasta el final de este, todos lentamente se alejan, los miro con odio y rabia. Lo único que yo quería era mandarlos a soñar para siempre, todos empiezan a correr desesperada mente hacia las salidas pero lentamente aquellas cosas salen por mi espalda, los agarran lentamente y sin piedad son empezados a ser partidos por la mitad, en pocos minutos aquella habitación blanca ahora era de color rojo sangre.
Cuando de repente entran los científicos y uno me dispara hacia la cabeza, al despertar estoy en recostada en un cuarto blanco, solo una puerta, pero en mi espalda siento algo de metal muy duro y pesado, en mi cabeza hay una casco de metal, pero por más que yo trato de liberarme no puedo.
Después de un rato un hombre encapuchado entra me quita el casco dejando caer mi cabello largo, pero hay algo raro en mi cabeza, en mi cabeza son encontrados dos cuernitos blancos, mis uñas crecieron y ahora son demasiado afiladas, entre mis dientes me crecieron dos colmillos.
Aquel hombre me dijo:
-¿que si yo estaba lista?
-¿lista?..Para que
-jejjje… ya lo veras
Me saco de esa habitación guiándome a otra, estando en esa habitación, soy recostada en una mesa de metal, me empiezan a rodear varios científicos y otro prende una lámpara grande y la pone frente a mí. Pero en ese momento me empieza a inyectar jeringas muy filosas por todo mi cuerpo, entre mis venas y mi sangre, ciento que corren líquidos demasiado fríos, siento una grandes pesadez, me duele mucho lo que me esta haciendo… ya no quiero que sigan, lloro pero ellos no hacen caso, mis huesos ya no los siento, duele mucho, pero la tortura sigue, mis ojos son sacados de una cruel forma, mis dientes son arrancados uno por uno, a mis orejitas que me salieron, les ponen unas pinzas y les empiezan hacer descargas eléctricas, siento la energía penetrar por todo mi cuerpo. Las horas pasan y a las 2:00 de la mañana, son repuestos todas las partes que fueron arrebatas son puestas en su lugar, me llevan a una habitación, siento calma dentro de mí.
Al día siguiente escucho gritos afuera de mi celda, al parecer los científicos han llamado a mis padres para pedir dinero.
Pasaron ya tres días y no me dan de comer, solo me dan de beber y escupo sangre, cada noche no puedo evitar llorar y pegarme en las paredes.
Cada mañana que despierto me llevan por un corredor blanco, en esa puerta, donde inicia el dolor. A ellos solo les importa sacar lo que ellos quieran, pues simplemente les gusta verme sufrir.
Nunca me quisieron ayudar, simplemente me han querido matar.
Lloro, ya no lagrimas si no sangre, mi rostro quedo completamente sangrando, ya no aguanto más esta situación.
Sangre corre por frente, los odiare por toda mi vida, yo seré los que los lleve al infierno.
Lo único que ellos provocan es que los odie aun más.
El hombre que me vigila, parece muy cansado, al pasar por enfrente de mi celda, un olor delicioso y hermoso pasa por mi nariz, el olor de su sangre, se ve que sabe deliciosa.
Los lazos que me sujetan ya no aprietan, empiezo hacer ruidos para atraerlo, pero eso no funciona. Me acorde que, que en uno de los experimentos me inyectaron un liquido verde que causa que mi canto se vuelva muy hermoso, y controlarlos a mi manera.
Al cantar, el vigilante empieza actuar muy raro, pues se acerca a mi celda, la abre y en eso lo ataco con un vector arrancándole los brazos. Lentamente veo como muere y sufre entre agonía.
En su pantalón traía una arma y sin pensarlo dos veces la agarre, camino entre los pasillos grandes y blancos, en una pequeña sala, hay varios guardias, lo más genial fue que se encontraban desarmados, y con furia pateo la puerta, al momento de eso todos se asustan, me piden que yo me calme que me van a dejar marcharme.
Empiezo a disparar y ellos caen al suelo ya muertos, todos los pocos sobrevivientes tratando escapar pero los retengo y les digo “vallan a soñar para siempre”
Parezco un ángel sin alas, me acabe 150 balas. Tirando el arma al suelo, los doctores entran corriendo y me tratan de calmar, pero único que provocan es que yo los asesine, mis vectores salen sin control atravesándolos, su sangre manchas las paredes y sus órganos solo ensucian el piso.
Entro a una sala donde encuentro mi ropa, mis pantalones negros, mi mascara, mi sudadera gris, mis converse, y una blusa de color negro, después de unos minutos me cambie y me largo de ese puto lugar.
Caminando sin rumbo alguno de esta ciudad, entro a un callejón y escucho música, pero al alzar la mirada veo a una joven recargada en una pared tocando tranquilamente su guitarra, ella traía una sudadera blanca, pantalones negros, su cabello suelto, converse negros y un sombrero negro.
Yo en mi mente pienso “esta será perfecta para mi próxima víctima”, empiezo acelerar mis pasos pero ella nota mi presencia. Yo la ataco pero ella rápidamente esquiva el golpe, sorprendida ella empieza a corre, yo la sigo pero ella me lleva a un viejo parque, de repente al voltearse ella gruño con su voz roca “let there be blood”.
Cuando miro a sus ojos, sus ojos avían cambiado de verde a plateados, cuando, se empiezan a elevar las cosas de la nada, al parecer ella pose el don de poder mover los objetos mentalmente.
Ella empieza a lanzar los objetos, pero mis vectores los rompen todos, pero en un descuido ella ataca por detrás de mí, pero armo un campo de fuerza con mis vectores, yo saco más vectores de mi espalda y le empiezo a lanzar objetos.
Pero ella arma un campo de fuerza a su alrededor y eso impide que nos ágamos daños.
Pero después de dejar casi todo en ruinas, yo me pongo firme y le digo:
-jejeje, al parecer eres igual a mi… pues mi nombre es Alex y ¿tu cómo te llamas?
Haciendo una reverencia como si ella fuera alguien importante
-jejejej, mi nombre es J.Rose.. mucho gusto Alex..
Al oír a lo lejos se acercaban unas sirenas de policías
-bueno Alex mucho gusto en conocerte… pero me tengo que ir adiós
- pues bien, al parecer no soy la única con problemas con la policía
jejejejjejeje ella ríe, Lentamente ella desaparece.
logre conseguir un par de monedas y con eso logro llamarles a mis padres, les digo que por favor vengan por mi, que estoy sola y no se que hacer, sin mas discutir me preguntan que en donde me encuentro para que vallan por mi, pero las preguntas dominan su mente, pero no hay tiempo para eso, solo quiero regresar a casa.
pasaron los minutos y cuando veo una camioneta se para frente de mi, pues eran mis padres.
ya estoy en casa, pero la tortura sigue, pues las matanzas seguirán asta el fin... jejje y solo pido una cosa que piensen bien su destino, si no podrán llegar a mi pasos.
pero..... solo pienso en lo siguiente, solo pienso quien sera mi próxima victima....... pues mi próxima victima podrías ser !!!!TU¡¡¡¡¡
Pero hay, me han llevado a una habitación blanca y grande, hay como unas 200 o 100 camas, son blancas, hasta el final de esa habitación hay una puerta, en la cual llevan a las personas que se comportan mal.
Me han asignado la cama numero 66, me pase casi todo el día en esa habitación amplia y blanca. Pero la tranquilidad se fue cuando entraron personas, con un tipo delantal blanco y grande, sus cabellos estaban alborotados, todos me miraban con ojos secos sin alguna expresión alguna, me rodearon todos y se empezaron a reír todos de mí, me insultaban y a veces llegaban a los extremos de pegarme, Por lo regular siempre nos sacan a un patio en la parte de atrás, pero hasta el final de las paredes que dividen la ciudad del hospital, al final, en una pequeña esquina de esa pared se encuentra unos vidrios rotos, rápidamente agarro un vidrio de los que esta tirados y lo enrollo entre unos pedazos de tela, pasaron unos minutos y los doctores nos llaman para que pasáramos a comer.
Pero a mí me detuvo un hombre encapuchado, diciendo:
-espera tú debes de ir a la sala numero 99, ahí te espera una sorpresa
Yo, me vi obligada a ir, pero Ya enfrente de la puerta, sale un científico diciendo:
-bienvenida, numero 5122
Jalándome rápidamente me mete a esa habitación. Odiare aquel día, a esos malditos científicos, ¡odio este lugar!...
Pasan los minutos en ese lugar, yo estando amarrada a una pared, y un cañón que apunta hacia mí.
Los científicos esta atrás de una ventana grande, un hombre alto con lentes negros, pelo negro y con un traje azul dice:
-¿listos?... ¡ya!
El cañón se empieza a mover y con un movimiento rápido, dispara una bola grande y negra.
Dándole a mí estomago, saco sangre por mi boca por la fuerza del impacto, pero a ellos no les importa el dolor que yo sienta, pasan los minutos y me van lanzando cada vez más rápido y fuerte aquellas bolas negras de metal puro y pesadas. Grito desesperada, pero ellos les vale una mierda los que les diga yo.
Pero algo raro pasa por mi espalda, ciento como si algo me saliera, mis ojos se tornan rojos, mi cabello se torno en un negro con rojo y blanco y se izo más largo que lo de costumbre.
Pero los científicos en lugar de asustarse empiezan a festejar y a gritar ¡victoria!
Empiezan a lanzar más de esas bolas negras, pero algo rápidamente la parte por la mitad, en eso cientos de bolas negras salen a toda velocidad y algo rápidamente los rompe perfectamente a la mitad
En eso el hombre vestido de azul grita:
-paren, mañana seguiremos con las fases.
Y lentamente se retira de la sala. Los científicos salen de la nada y me amarran de nuevo a la camilla, me llevan a mi habitación y soy recostada, aquel vidrio lo escondo en un pequeño cajón bajo mi cama.
Durante la noche no deje de pensar en lo que paso en aquel laboratorio, no comprendía nada de nada, por la noche soñé otra vez con esa horrible pesadilla que anteriormente avía yo tenido antes de venir a este podrido lugar.
Pero todos los de esa habitación se levantan, me despierto rápidamente y a todos los veo, con esas miradas perdidas y locas. Me empiezan a pegar, pero por el enojo y harta de esto, en movimiento rápido agarro el pedazo de vidrio, pero como era más rápida que todos ellos agarre a una chica rubia y la tire al suelo enterrándole el vidrio en su estomago y abriendo hasta el final de este, todos lentamente se alejan, los miro con odio y rabia. Lo único que yo quería era mandarlos a soñar para siempre, todos empiezan a correr desesperada mente hacia las salidas pero lentamente aquellas cosas salen por mi espalda, los agarran lentamente y sin piedad son empezados a ser partidos por la mitad, en pocos minutos aquella habitación blanca ahora era de color rojo sangre.
Cuando de repente entran los científicos y uno me dispara hacia la cabeza, al despertar estoy en recostada en un cuarto blanco, solo una puerta, pero en mi espalda siento algo de metal muy duro y pesado, en mi cabeza hay una casco de metal, pero por más que yo trato de liberarme no puedo.
Después de un rato un hombre encapuchado entra me quita el casco dejando caer mi cabello largo, pero hay algo raro en mi cabeza, en mi cabeza son encontrados dos cuernitos blancos, mis uñas crecieron y ahora son demasiado afiladas, entre mis dientes me crecieron dos colmillos.
Aquel hombre me dijo:
-¿que si yo estaba lista?
-¿lista?..Para que
-jejjje… ya lo veras
Me saco de esa habitación guiándome a otra, estando en esa habitación, soy recostada en una mesa de metal, me empiezan a rodear varios científicos y otro prende una lámpara grande y la pone frente a mí. Pero en ese momento me empieza a inyectar jeringas muy filosas por todo mi cuerpo, entre mis venas y mi sangre, ciento que corren líquidos demasiado fríos, siento una grandes pesadez, me duele mucho lo que me esta haciendo… ya no quiero que sigan, lloro pero ellos no hacen caso, mis huesos ya no los siento, duele mucho, pero la tortura sigue, mis ojos son sacados de una cruel forma, mis dientes son arrancados uno por uno, a mis orejitas que me salieron, les ponen unas pinzas y les empiezan hacer descargas eléctricas, siento la energía penetrar por todo mi cuerpo. Las horas pasan y a las 2:00 de la mañana, son repuestos todas las partes que fueron arrebatas son puestas en su lugar, me llevan a una habitación, siento calma dentro de mí.
Al día siguiente escucho gritos afuera de mi celda, al parecer los científicos han llamado a mis padres para pedir dinero.
Pasaron ya tres días y no me dan de comer, solo me dan de beber y escupo sangre, cada noche no puedo evitar llorar y pegarme en las paredes.
Cada mañana que despierto me llevan por un corredor blanco, en esa puerta, donde inicia el dolor. A ellos solo les importa sacar lo que ellos quieran, pues simplemente les gusta verme sufrir.
Nunca me quisieron ayudar, simplemente me han querido matar.
Lloro, ya no lagrimas si no sangre, mi rostro quedo completamente sangrando, ya no aguanto más esta situación.
Sangre corre por frente, los odiare por toda mi vida, yo seré los que los lleve al infierno.
Lo único que ellos provocan es que los odie aun más.
El hombre que me vigila, parece muy cansado, al pasar por enfrente de mi celda, un olor delicioso y hermoso pasa por mi nariz, el olor de su sangre, se ve que sabe deliciosa.
Los lazos que me sujetan ya no aprietan, empiezo hacer ruidos para atraerlo, pero eso no funciona. Me acorde que, que en uno de los experimentos me inyectaron un liquido verde que causa que mi canto se vuelva muy hermoso, y controlarlos a mi manera.
Al cantar, el vigilante empieza actuar muy raro, pues se acerca a mi celda, la abre y en eso lo ataco con un vector arrancándole los brazos. Lentamente veo como muere y sufre entre agonía.
En su pantalón traía una arma y sin pensarlo dos veces la agarre, camino entre los pasillos grandes y blancos, en una pequeña sala, hay varios guardias, lo más genial fue que se encontraban desarmados, y con furia pateo la puerta, al momento de eso todos se asustan, me piden que yo me calme que me van a dejar marcharme.
Empiezo a disparar y ellos caen al suelo ya muertos, todos los pocos sobrevivientes tratando escapar pero los retengo y les digo “vallan a soñar para siempre”
Parezco un ángel sin alas, me acabe 150 balas. Tirando el arma al suelo, los doctores entran corriendo y me tratan de calmar, pero único que provocan es que yo los asesine, mis vectores salen sin control atravesándolos, su sangre manchas las paredes y sus órganos solo ensucian el piso.
Entro a una sala donde encuentro mi ropa, mis pantalones negros, mi mascara, mi sudadera gris, mis converse, y una blusa de color negro, después de unos minutos me cambie y me largo de ese puto lugar.
Caminando sin rumbo alguno de esta ciudad, entro a un callejón y escucho música, pero al alzar la mirada veo a una joven recargada en una pared tocando tranquilamente su guitarra, ella traía una sudadera blanca, pantalones negros, su cabello suelto, converse negros y un sombrero negro.
Yo en mi mente pienso “esta será perfecta para mi próxima víctima”, empiezo acelerar mis pasos pero ella nota mi presencia. Yo la ataco pero ella rápidamente esquiva el golpe, sorprendida ella empieza a corre, yo la sigo pero ella me lleva a un viejo parque, de repente al voltearse ella gruño con su voz roca “let there be blood”.
Cuando miro a sus ojos, sus ojos avían cambiado de verde a plateados, cuando, se empiezan a elevar las cosas de la nada, al parecer ella pose el don de poder mover los objetos mentalmente.
Ella empieza a lanzar los objetos, pero mis vectores los rompen todos, pero en un descuido ella ataca por detrás de mí, pero armo un campo de fuerza con mis vectores, yo saco más vectores de mi espalda y le empiezo a lanzar objetos.
Pero ella arma un campo de fuerza a su alrededor y eso impide que nos ágamos daños.
Pero después de dejar casi todo en ruinas, yo me pongo firme y le digo:
-jejeje, al parecer eres igual a mi… pues mi nombre es Alex y ¿tu cómo te llamas?
Haciendo una reverencia como si ella fuera alguien importante
-jejejej, mi nombre es J.Rose.. mucho gusto Alex..
Al oír a lo lejos se acercaban unas sirenas de policías
-bueno Alex mucho gusto en conocerte… pero me tengo que ir adiós
- pues bien, al parecer no soy la única con problemas con la policía
jejejejjejeje ella ríe, Lentamente ella desaparece.
logre conseguir un par de monedas y con eso logro llamarles a mis padres, les digo que por favor vengan por mi, que estoy sola y no se que hacer, sin mas discutir me preguntan que en donde me encuentro para que vallan por mi, pero las preguntas dominan su mente, pero no hay tiempo para eso, solo quiero regresar a casa.
pasaron los minutos y cuando veo una camioneta se para frente de mi, pues eran mis padres.
ya estoy en casa, pero la tortura sigue, pues las matanzas seguirán asta el fin... jejje y solo pido una cosa que piensen bien su destino, si no podrán llegar a mi pasos.
pero..... solo pienso en lo siguiente, solo pienso quien sera mi próxima victima....... pues mi próxima victima podrías ser !!!!TU¡¡¡¡¡