“Allá por el año 1879, en Argentina se desarrollaba la “Campaña del Desierto” dirigida por Julio Argentino Roca, con la finalidad de exterminar los (mal llamados) indios, o nativos de la zona de la patagónia argentina.
La flecha, la lanza y la boleadora nada pudieron hacer contra el fusil Remington y el cañón Krupp.
La expedición, compuesta por seis mil hombres, llegó hasta las márgenes del río Negro.
El 25 de mayo de 1879 se izó el pabellón nacional en la isla Choele Choel. Hasta ese momento, el saldo era de 1.313 indios de lanza muertos, 1.271 prisioneros, 10.513 indios de chusma cautivos y 1.049 reducidos.
Cientos de caciques, capitanejos y jefes guerreros fueron pasados por las armas y tribus enteras fueron trasladadas, desmembradas o reducidas a la servidumbre.
Entretanto, los estancieros ingleses comenzaban a instalarse en la patagónia, desatando una feroz cacería de indios y poniendo precio al par de orejas de tehuelche, mapuche, ona o yagán. Al mismo tiempo, el hombre blanco contagiaba a los nativos sus enfermedades y sus malos hábitos, como el alcoholismo.”
Texto extraído del diario La Voz del Interior.
Lo que rescatamos del este texto es que mientras la Republica Argentina crecía, otra parte de la misma Republica decrecía.
En la Historia de los Tehuelches es esta su triste realidad. Los estancieros, con la excusa de que los “indios” eran holgazanes, de malos hábitos (hábitos que aprendieron del mismo hombre blanco), ofrecían 1 Patacón (1 Peso) por cada par de orejas que fueran cortadas a estos nativos. Así de esta forma, no solo el ejército se encargo de exterminar a los originales pobladores de estas tierras, sino que también los nuevos dueños de la patagónia, familias enteras se dedicaban a la caza y exterminio, y por supuesto que primeto había que matarlos para cortarle las orejas.
Todo para obtener esta moneda de plata.
Rubén Patagonia, cantautor argentino, descendiente de la tribu de estos nativos, expresa en una de sus letras:
“Pero llegaron otros hombres con un regalo y otra voz,
para ganarse tu confianza, te sumergieron al alcohol,
después te llamaba borracho, el mismo ser que te enseñó,
al mismo tiempo que ofrecía por tus orejas un patacón.”
Vaya nuestro homenaje a los reales dueños de las tierras del sur argentino, quieres a manos de criminales fueron extintos casi en su totalidad.
Aca un tema que esta bueno, si no lo conocen escuchen la letra esta buena (para mi). saludos
Rubén Coronel Leccese