¿Quién nos defenderá de los Robots en el futuro?
Pensar en un cyber apocalipsis, o en un Armagedón en donde los robots sean nuestros verdugos podría ser algo muy descabellado para algunos, y por loco que suene, en estos momentos existen organizaciones, empresas y científicos que trabajan en base a estos panoramas, buscando la manera de evitar que las maquinas nos dominen en el futuro, imponiendo reglas éticas y leyes para los robots.
Y es que lo que era una fantasía para algunos en los años noventa, el día de hoy es una realidad, los robots en el futuro representarán una gran amenaza para la humanidad, y por mas fantasioso que suene es una realidad que debemos escudriñar para evitar grandes sorpresas en los futuros años.
Organizaciones como OpenAi se crean para garantizar, según ellos, que las maquinas siempre estén al servicio de las personas y nunca en contra de ellas. Encabezada por Elon Musk, importante empresario científico que comanda empresas como Tesla Motors y Space X, OpenAi se crea para estudiar, analizar y evitar futuros ataques de parte de los robots y la tecnología en contra de sus creadores, la humanidad.
En el pasado han sido numerosos los estudios y los científicos que han levantado su voz para anunciar el peligroso avance de la tecnología, que día a día nos reemplaza en múltiples tareas, y que tal vez llegue a un punto de desplazar al humano de sus labores, poniendo en peligro la supervivencia del mismo, hasta posiblemente llegar al punto de exterminar al obrero, un panorama apocalíptico para la mayoría de la humanidad, quien hoy sobrevive gracias a labores que poco a poco se han venido reemplazando por mano robótica, incrementando los índices de desempleo.
Pero no solo en el campo laboral nos veríamos afectados por las maquinas, ya que son numerosos los grupos científicos desarrollando robots con finalidades militares, que tienen como finalidad reducir la cantidad de bajas humanas militares, pero no civiles, ya que los civiles no podrían ser cambiados por robots, y las víctimas de la guerra seguirían siendo las mismas, y tal vez, se incremente su número, ya que con el tiempo ha quedado demostrado que la automatización de la guerra solo sirve para hacerla más terrorífica, solo hay que analizar la realidad que se vive en las guerras actuales gracias a los vehículos no tripulados, que aunque manipulados por humanos, han asesinado a cientos de miles de civiles inocentes que son reducidos a daños colaterales, cuando claramente son crímenes de lesa humanidad que son conocidos internacionalmente sin ningún castigo, y dudo mucho que en el futuro, con más presencia robótica en las guerras, este panorama injusto vaya a cambiar.
Ronald Arkin, de la Georgia Institute of Technology es un experto en tecnología robótica, quien desarrolla experimentos y pruebas en el campo militar, buscando sistemas automatizados que sepan respetar los derechos humanos y reducir la mayor cantidad posible de bajas civiles y de daños a los bienes. Según Arkin, con el tiempo se debe desarrollar un robot que tenga la capacidad de decidir cuándo no actuar, y así evitar en momentos de confusión abrir fuego contra un blanco no claro. Además, Arkin afirma que un sistema automatizado al servicio de la guerra evitaría muchos problemas, como ordenes mal interpretadas o exceso de gastos o de bajas por el error humano.
Aunque para Arkin un futuro cyber apocalipsis está lejos de ser una realidad próxima, si reconoce que se debe preparar a la humanidad para el encuentro y contacto con los robots, además de tener protocolos y mecanismos para cuando los robots puedan ser autónomos y empiecen a decidir sobre si mismos.
Y para terminar de sorprendernos, también tendríamos una gran competencia en el campo de la sexualidad y las emociones, ya que existen grupos científicos desarrollando robots habilitados para tener sexo con los humanos, pero más que eso, que respondan y actúen similar a nosotros, demostrando emociones y sentimientos, que aunque de verdad no los sienten, son lo suficientemente reales como para engañar a nuestro cerebro y pensar que en realidad, ese pedazo de ojalata nos quiere.
Por ejemplo, Colin Angle, un ingeniero fundador de la empresa iRobot, afirma que los robots son el futuro de la humanidad, y que mas que superarnos o reemplazarnos estarán allí para hacernos la vida mas fácil, pero reconoce que en el futuro habrá una gran polémica ética, y desde ya invita a poner en duda el concepto de humanidad, ya que considera que en el futuro deberíamos considerar humanos también a los robots, y que no deberíamos deshumanizar a la persona que use tecnología para hacer su vida más fácil. Aunque lo que pretende Colin Angle es que se considere igual a una persona que usa una prótesis robótica para poder caminar, hablar o ver, que a una que use una prótesis o un mecanismo que haga más fácil su existencia, así no tenga necesidad de ello, y es claro, será un debate largo.
La cuestión es que, la creación de una inteligencia artificial compleja y autónoma es uno de los retos más importantes de la ciencia y en el cual se trabaja hoy disponiendo de grandes recursos, y aunque son miles los científicos que reconocen que este podría ser el mayor logro de la humanidad, son otros miles que aceptan que también podría ser el último, o el peor invento que se haya hecho.
Allí es donde entra a jugar OpenAi, organización que ya cuenta con un presupuesto de 1 mil millones de dólares que han aportado grandes científicos y empresarios del mundo, y que tienen como finalidad trabajar en esos límites y reglas que deberíamos imponer a la inteligencia artificial.
Entre los inversores hay grandes empresas de seguridad, de internet, de mercadeo, pero también científicos, militares y políticos que ven en la inteligencia artificial un futuro prodigioso, si se maneja con cuidado.
Hay que tener en cuenta que en este momento, no existen ninguna ley que nos proteja de los robots ni de los crímenes que posiblemente puedan cometer, y si por algún motivo tu resultas herido por un autómata, lo único que hará la justicia es levantar un caso en contra del fabricante por defectos de fábrica en la máquina.
Pero algo que hay que resaltar es que no todos deben ser tomados por igual, y muchos científicos han hecho eco a este llamado, ya que no es lo mismo crear leyes y normas para una prótesis robótica, que para un carro autómata o un robot enfermero. Es claro que cada una representa problemas diferentes, y por ende, requiere soluciones diferentes, por lo tanto los gobiernos, comités de seguridad y grupos científicos tienen una gran labor con la humanidad, y es diseñar normas, leyes y mecanismos para cada uno de los elementos que se automaticen en el futuro, pero para no ir tan lejos, hoy en el presente ya son muchas las cosas autómatas, ¿no es hora entonces de ir trabajando en las normas necesarias para protegernos? Además, la ley queda en deuda, ya que el incremento de los mecanismos autómatas y robotizados también aumenta la posibilidad de un cyberataque, que podría afectar al robot o al mecanismo autómata y este afectar a la humanidad, entonces se deben de desarrollar leyes que protejan a las víctimas y que castiguen severamente a los atacantes. Abiertamente podríamos estar hablando de una nueva forma de terrorismo y violencia.
Pero no todo parece tan bondadoso con la organización OpenAi, ya que los líderes de esta han dejado claro que no quieren responder ante nadie, ni ante los gobiernos, ni el mercado, ni los ejércitos y mucho menos ante el pueblo, lo que a mí personalmente me hace poner en entredicho cuáles son los verdaderos objetivos de esta empresa,¿ acaso quieren dominar las leyes robóticas o en realidad proteger a la humanidad?
La polémica es mucho mayor cuando se indagan ciertos aspectos de OpenAi, ya que no dan ningún tipo de información con respecto a sus actividades, ¿en qué gastan el presupuesto?¿cómo lo gastan? ¿cuáles serán los criterios éticos de los robots? ¿Cuáles serán los límites de los robots con los humanos y los límites humanos con los robots? ¿Quiénes van a establecer las normas éticas?
Solo hay una cosa clara, y es que las personas que tendrán acceso a esta organización son personas influyentes, poderosas, políticos, empresarios y militares, lo que hace que surja una duda, ¿y la voz y voto del pueblo? ¿la gente del común no tienen derecho a decidir sobre los robots y sus límites? Si es la gente del pueblo la mas afectada, ya que seríamos nosotros los que viviremos en mayor contacto con las maquinas, y además, ¿no son estas las que nos están quitando el trabajo? Aunque los líderes han reconocido abiertamente que el proyecto no tienen ningún ánimo de lucro, y dicen que las personas que inviertan en el, no recuperarán la inversión, ya que no busca llenar los bolsillos de nadie.
Los impulsores de OpenAi reconocen que su futuro es incierto, para muchos, como yo, es una necesidad que pronto será una realidad, aunque todavía hay muchas dudas sobre la mesa.
También se afirma que empresas como Google y Facebook harán parte de la iniciativa, lo que agrega un poco más de suspicacia al asunto, ya que todos sabemos las jugarretas de Google y Facebook con la información de sus usuarios y de la conexión con organizaciones de inteligencia de varios países. Aunque una de las iniciativas de la organización es evitar eso, la manipulación por parte del mercado y los gobiernos a los robots y sus códigos de manera que puedan afectar a la población civil.
Elon Musk ha anunciado que todas las patentes, inventos y estudios realizados por la organización serán de accesibilidad para todos, pero esto habrá que esperar para verlo.
Pensar en un cyber apocalipsis, o en un Armagedón en donde los robots sean nuestros verdugos podría ser algo muy descabellado para algunos, y por loco que suene, en estos momentos existen organizaciones, empresas y científicos que trabajan en base a estos panoramas, buscando la manera de evitar que las maquinas nos dominen en el futuro, imponiendo reglas éticas y leyes para los robots.
Y es que lo que era una fantasía para algunos en los años noventa, el día de hoy es una realidad, los robots en el futuro representarán una gran amenaza para la humanidad, y por mas fantasioso que suene es una realidad que debemos escudriñar para evitar grandes sorpresas en los futuros años.
Organizaciones como OpenAi se crean para garantizar, según ellos, que las maquinas siempre estén al servicio de las personas y nunca en contra de ellas. Encabezada por Elon Musk, importante empresario científico que comanda empresas como Tesla Motors y Space X, OpenAi se crea para estudiar, analizar y evitar futuros ataques de parte de los robots y la tecnología en contra de sus creadores, la humanidad.
En el pasado han sido numerosos los estudios y los científicos que han levantado su voz para anunciar el peligroso avance de la tecnología, que día a día nos reemplaza en múltiples tareas, y que tal vez llegue a un punto de desplazar al humano de sus labores, poniendo en peligro la supervivencia del mismo, hasta posiblemente llegar al punto de exterminar al obrero, un panorama apocalíptico para la mayoría de la humanidad, quien hoy sobrevive gracias a labores que poco a poco se han venido reemplazando por mano robótica, incrementando los índices de desempleo.
Pero no solo en el campo laboral nos veríamos afectados por las maquinas, ya que son numerosos los grupos científicos desarrollando robots con finalidades militares, que tienen como finalidad reducir la cantidad de bajas humanas militares, pero no civiles, ya que los civiles no podrían ser cambiados por robots, y las víctimas de la guerra seguirían siendo las mismas, y tal vez, se incremente su número, ya que con el tiempo ha quedado demostrado que la automatización de la guerra solo sirve para hacerla más terrorífica, solo hay que analizar la realidad que se vive en las guerras actuales gracias a los vehículos no tripulados, que aunque manipulados por humanos, han asesinado a cientos de miles de civiles inocentes que son reducidos a daños colaterales, cuando claramente son crímenes de lesa humanidad que son conocidos internacionalmente sin ningún castigo, y dudo mucho que en el futuro, con más presencia robótica en las guerras, este panorama injusto vaya a cambiar.
Ronald Arkin, de la Georgia Institute of Technology es un experto en tecnología robótica, quien desarrolla experimentos y pruebas en el campo militar, buscando sistemas automatizados que sepan respetar los derechos humanos y reducir la mayor cantidad posible de bajas civiles y de daños a los bienes. Según Arkin, con el tiempo se debe desarrollar un robot que tenga la capacidad de decidir cuándo no actuar, y así evitar en momentos de confusión abrir fuego contra un blanco no claro. Además, Arkin afirma que un sistema automatizado al servicio de la guerra evitaría muchos problemas, como ordenes mal interpretadas o exceso de gastos o de bajas por el error humano.
Aunque para Arkin un futuro cyber apocalipsis está lejos de ser una realidad próxima, si reconoce que se debe preparar a la humanidad para el encuentro y contacto con los robots, además de tener protocolos y mecanismos para cuando los robots puedan ser autónomos y empiecen a decidir sobre si mismos.
Y para terminar de sorprendernos, también tendríamos una gran competencia en el campo de la sexualidad y las emociones, ya que existen grupos científicos desarrollando robots habilitados para tener sexo con los humanos, pero más que eso, que respondan y actúen similar a nosotros, demostrando emociones y sentimientos, que aunque de verdad no los sienten, son lo suficientemente reales como para engañar a nuestro cerebro y pensar que en realidad, ese pedazo de ojalata nos quiere.
Por ejemplo, Colin Angle, un ingeniero fundador de la empresa iRobot, afirma que los robots son el futuro de la humanidad, y que mas que superarnos o reemplazarnos estarán allí para hacernos la vida mas fácil, pero reconoce que en el futuro habrá una gran polémica ética, y desde ya invita a poner en duda el concepto de humanidad, ya que considera que en el futuro deberíamos considerar humanos también a los robots, y que no deberíamos deshumanizar a la persona que use tecnología para hacer su vida más fácil. Aunque lo que pretende Colin Angle es que se considere igual a una persona que usa una prótesis robótica para poder caminar, hablar o ver, que a una que use una prótesis o un mecanismo que haga más fácil su existencia, así no tenga necesidad de ello, y es claro, será un debate largo.
La cuestión es que, la creación de una inteligencia artificial compleja y autónoma es uno de los retos más importantes de la ciencia y en el cual se trabaja hoy disponiendo de grandes recursos, y aunque son miles los científicos que reconocen que este podría ser el mayor logro de la humanidad, son otros miles que aceptan que también podría ser el último, o el peor invento que se haya hecho.
Allí es donde entra a jugar OpenAi, organización que ya cuenta con un presupuesto de 1 mil millones de dólares que han aportado grandes científicos y empresarios del mundo, y que tienen como finalidad trabajar en esos límites y reglas que deberíamos imponer a la inteligencia artificial.
Entre los inversores hay grandes empresas de seguridad, de internet, de mercadeo, pero también científicos, militares y políticos que ven en la inteligencia artificial un futuro prodigioso, si se maneja con cuidado.
Hay que tener en cuenta que en este momento, no existen ninguna ley que nos proteja de los robots ni de los crímenes que posiblemente puedan cometer, y si por algún motivo tu resultas herido por un autómata, lo único que hará la justicia es levantar un caso en contra del fabricante por defectos de fábrica en la máquina.
Pero algo que hay que resaltar es que no todos deben ser tomados por igual, y muchos científicos han hecho eco a este llamado, ya que no es lo mismo crear leyes y normas para una prótesis robótica, que para un carro autómata o un robot enfermero. Es claro que cada una representa problemas diferentes, y por ende, requiere soluciones diferentes, por lo tanto los gobiernos, comités de seguridad y grupos científicos tienen una gran labor con la humanidad, y es diseñar normas, leyes y mecanismos para cada uno de los elementos que se automaticen en el futuro, pero para no ir tan lejos, hoy en el presente ya son muchas las cosas autómatas, ¿no es hora entonces de ir trabajando en las normas necesarias para protegernos? Además, la ley queda en deuda, ya que el incremento de los mecanismos autómatas y robotizados también aumenta la posibilidad de un cyberataque, que podría afectar al robot o al mecanismo autómata y este afectar a la humanidad, entonces se deben de desarrollar leyes que protejan a las víctimas y que castiguen severamente a los atacantes. Abiertamente podríamos estar hablando de una nueva forma de terrorismo y violencia.
Pero no todo parece tan bondadoso con la organización OpenAi, ya que los líderes de esta han dejado claro que no quieren responder ante nadie, ni ante los gobiernos, ni el mercado, ni los ejércitos y mucho menos ante el pueblo, lo que a mí personalmente me hace poner en entredicho cuáles son los verdaderos objetivos de esta empresa,¿ acaso quieren dominar las leyes robóticas o en realidad proteger a la humanidad?
La polémica es mucho mayor cuando se indagan ciertos aspectos de OpenAi, ya que no dan ningún tipo de información con respecto a sus actividades, ¿en qué gastan el presupuesto?¿cómo lo gastan? ¿cuáles serán los criterios éticos de los robots? ¿Cuáles serán los límites de los robots con los humanos y los límites humanos con los robots? ¿Quiénes van a establecer las normas éticas?
Solo hay una cosa clara, y es que las personas que tendrán acceso a esta organización son personas influyentes, poderosas, políticos, empresarios y militares, lo que hace que surja una duda, ¿y la voz y voto del pueblo? ¿la gente del común no tienen derecho a decidir sobre los robots y sus límites? Si es la gente del pueblo la mas afectada, ya que seríamos nosotros los que viviremos en mayor contacto con las maquinas, y además, ¿no son estas las que nos están quitando el trabajo? Aunque los líderes han reconocido abiertamente que el proyecto no tienen ningún ánimo de lucro, y dicen que las personas que inviertan en el, no recuperarán la inversión, ya que no busca llenar los bolsillos de nadie.
Los impulsores de OpenAi reconocen que su futuro es incierto, para muchos, como yo, es una necesidad que pronto será una realidad, aunque todavía hay muchas dudas sobre la mesa.
También se afirma que empresas como Google y Facebook harán parte de la iniciativa, lo que agrega un poco más de suspicacia al asunto, ya que todos sabemos las jugarretas de Google y Facebook con la información de sus usuarios y de la conexión con organizaciones de inteligencia de varios países. Aunque una de las iniciativas de la organización es evitar eso, la manipulación por parte del mercado y los gobiernos a los robots y sus códigos de manera que puedan afectar a la población civil.
Elon Musk ha anunciado que todas las patentes, inventos y estudios realizados por la organización serán de accesibilidad para todos, pero esto habrá que esperar para verlo.