Algunos inventan culpas para que les presten atención...pueden ser perdonados...Otros inventan culpas buscando sobresalir para saciar su vanidoso apetito de notoriedad...también pueden ser perdonados...En cambio hay quienes inventan culpas para calumniar e injuriar, impulsados por la envidia y la ambición...Estos pueden llegar a ser condenados...por Dios. (Rodolfo Garavagno)
Casi todas las personas estamos creidas que nuestra vida es una historia que merece ser contada en una película. (Rodolfo Garavagno)
Solo necesito un pequeño hueco, un espacio diminuto, para disfrutar de alguna joya de la creación divina y extasiarme mirándola. No importa lo que haya a su alrededor, yo solo veo esa combinación de elementos naturales y a veces humanos, que conjugados, conforman la belleza de una obra de arte única tallada por Dios. (Rodolfo Garavagno)
"Espera que que los demás reconozcan que sos un sabio, no lo digas vos", dijo un mediocre y obscuro personaje que solo tenía en su haber ciertos conocimientos retóricos para esconder su falta de brillo. "Los mediocres son prisioneros de la envidia y la frustración, y muy difícilmente tengan la humildad y la honradez de reconocer a un hombre superior", le respondí. ..."Por otra parte, jamás un verdadero sabio fue reconocido por sus contemporáneos.." (Rodolfo Garavagno)
Casi todas las personas estamos creidas que nuestra vida es una historia que merece ser contada en una película. (Rodolfo Garavagno)
Solo necesito un pequeño hueco, un espacio diminuto, para disfrutar de alguna joya de la creación divina y extasiarme mirándola. No importa lo que haya a su alrededor, yo solo veo esa combinación de elementos naturales y a veces humanos, que conjugados, conforman la belleza de una obra de arte única tallada por Dios. (Rodolfo Garavagno)
"Espera que que los demás reconozcan que sos un sabio, no lo digas vos", dijo un mediocre y obscuro personaje que solo tenía en su haber ciertos conocimientos retóricos para esconder su falta de brillo. "Los mediocres son prisioneros de la envidia y la frustración, y muy difícilmente tengan la humildad y la honradez de reconocer a un hombre superior", le respondí. ..."Por otra parte, jamás un verdadero sabio fue reconocido por sus contemporáneos.." (Rodolfo Garavagno)