InicioInfoLos Imperios más grandes de la historia. (Parte 1/3)



Hola gente de Taringa!

Éste post es una recopilación sobre los imperios que han dominado el mundo al lo largo de su historia. Desde los imperios antiguos, pasando por los grandes imperios coloniales hasta los más recientes. Les mostraré los que para mí han sido los más importantes.. aquellos que han alcanzado la supremacía sobre sus rivales, logrando dominar vastos territorios en más de un continente. Presento dos excepciones a ésta regla: Acad, por ser el primer pueblo que formó un imperio y China, por su antigüedad e importancia actual. Sin más que decir, aquí va:

PARTE 1/3 IMPERIOS ANTIGUOS







Duración: 140 Años
Capital: Agadé
Idioma: Acadio
Religión: Religión Acadia
Emperador destacado: Sargón de Acad
Máxima extensión: 800.000 km2 (2250 a.C)



El Imperio acadio fue un gran reino de Mesopotamia formado a partir de las conquistas de Sargón de Akkad. La dinastía de Sargón de Acad fue la primera a lo largo de la historia que consiguió el dominio sobre pueblos diversos culturalmente, con lo que se puede decir que constituyó el primer imperio de la historia.

Los dominios del Imperio acadio se extendieron a toda la cuenca de Mesopotamia, Elam, Siria y según las inscripciones aún más allá, hasta el Líbano y la costa mediterránea. Se llegaron a realizar incursiones hasta Anatolia y el interior de los montes Zagros y el imperio controló el comercio del golfo Pérsico hacia Magan (posiblemente Omán) y la región del valle del Indo. Las ciudades de Mesopotamia se llenaron de monumentos y estelas conmemorativas que hablaban de la grandeza del nuevo imperio y en la escritura se produjo un importante avance de lalengua acadia, que se convirtió en la lengua administrativa del Estado.

La figura de Sargón fue un referente constante para los monarcas que, posteriormente, tratarían de repetir su hazaña. De hecho, en épocas posteriores se le conoció como Sargón el Grande. Pero su reinado y el de sus sucesores no estuvieron exentos de problemas ya que poco antes de su muerte sufriría una revolución general en las ciudades conquistadas.

Pese a estas dificultades, durante el reinado de su nieto y sucesor, Naram-Sim, el imperio alcanzó su máxima extensión territorial: en los límites occidentales incorporó las regiones de Alepo, en la actual Siria, y el entorno de Trípoli, en la costa mediterránea cananea del actual Líbano; en los orientales conquistó Susa y en el norte se expandió por Anatolia.

Su hijo y sucesor Sharkalisharri vio incrementada la presión sobre el imperio: Elam se rebeló, conquistando varias ciudades del sur de Mesopotamia. Posteriormente sufriría invasiones por parte de los amorreos, a quienes lograría vencer, y de los guti a los que inicialmente también reduciría. El imperio estaba muy desgastado y tras su muerte las ciudades del sur de Mesopotamia se independizaron. Tras esto, los dominios del antiguo imperio quedaron reducidos al área circundante de la antigua capital, Agadé.



Asiria y Egipto fueron las potencias beligerantes durante los siglos XII al V A.C. Mientras los asirios se hacían con el control del Mediterráneo Oriental y Mesopotamia; Egipto luchaba contra el poderoso Imperio Hitita para dominar las regiones de Siria y Palestina. A la caída del Imperio Hitita, Egipto reanudó su lucha contra Asiria en su intento por dominar el Mediterráneo y Cercano Oriente, contando con el apoyo de muchos pueblos palestinos (entre ellos, los reinos de Israel y Judá). No obstante, Egipto acabó sometido producto de la decadencia que se vivía al interior del Imperio. Asiria logro consolidar su supremacía en el Cercano Oriente pero por poco tiempo, pues también vivía una etapa de clara decadencia. El Imperio Neobabilonico suplantó al Imperio Asirio y dominó Egipto y Mesopotamia hasta el sur de Anatolia (Turquía) y los Montes Zagros. No obstante, este imperio se derrumbó ante el incontenible paso de medos y aqueménidas, que conquistaron Babilonia y fundaron el primer Imperio Universal de la Historia: el Imperio persa.



Duración: 227 años
Capitales: Persépolis, Susa
Idiomas: Persa, Acadio, Arameo
Religión: Zoroastrismo
Emperadores: Ciro el Grande, Darío el grande, Jerjes
Máxima extensión: 8.750.000 km2 (480 a.C)
Población: 50 millones



La llanura iraní fue ocupada hacia el 1500 a.C. por tribus arias, la más importante de las cuales eran los medos, que ocuparon la parte noroeste, y los persas, que ocuparon el sur de la llanura. El primer líder destacable de los persas fue el jefe guerrero Aquemenes, que vivió hacia el 681 a.C. Los persas estuvieron dominados por los medos hasta el ascenso al trono persa en el 558 a.C. de Ciro el Grande, un miembro de la dinastía Aqueménida. Derrocó a los gobernantes medos, conquistó el reino de Lidia en el 546 a.C. y el de Babilonia en el 539 a.C. y estableció el Imperio persa como poder predominante de la región. Su hijo y sucesor, Cambises II, extendió el dominio persa aún más, conquistando a los egipcios en el 525 a.C. Darío I, que ascendió al trono en el 521 a.C., amplió las fronteras persas hacia el este hasta el río Indo, construyó un canal desde el Nilo hasta el mar Rojo y reorganizó todo el Imperio, consiguiendo el título de Darío el Grande. Entre el 499 y el 493 a.C., aplastó una revuelta de los jonios griegos que vivían bajo dominio persa a lo largo de la costa oeste de Asia Menor, y después lanzó una campaña punitiva contra los griegos continentales por haber apoyado a los rebeldes. Sus fuerzas fueron derrotadas en la batalla de Maratón en el 490 a.C., y Darío murió mientras preparaba una nueva expedición contra los griegos. Su hijo y sucesor, Jerjes I, también intentó invadir Grecia, pero fue derrotado en la batalla naval de Salamina en el 480 a.C. así como en la batalla terrestre de Platea y en la naval de Micala (o Micale) en el 479 a.C.

Las incursiones de Jerjes fueron el intento más notable de expansión del Imperio persa. Durante el reinado de Artajerjes I, segundo hijo de Jerjes, los egipcios se rebelaron con la ayuda de los griegos; aunque la revuelta fue contenida en el 446 a.C., supuso el primer asalto importante contra el Imperio persa y el comienzo de su decadencia. El Imperio persa dominó por 200 años al Cercano Oriente, desde el río Indo hasta el Sudan. Pero más tarde, este imperio también se derrumbó por causa de la impetuosa llegada de los ejércitos de Alejandro Magno, que unificando los Imperios Persa y la Grecia Posclásica, dio origen al Imperio Helénico.




Duración: 17 años
Capitales: Pella, Atenas, Alejandría, Ecbatana
Idioma: Griego, Persa, Egipcio
Religión: Religión Griega, Zoroastrismo, Religión egipcia.
Emperador destacado: Alejandro Magno
Máxima extensión: 5.439.000 km2 (323 a.C)



Filipo II es un nombre que seguro que no le suena a nadie que no conozca bien la historia de Grecia o del Imperio Macedónico, aunque en realidad fue uno de los estrategas con más talento de la historia.
Nos situamos en el año 338 a.C., Filipo II, rey de Macedonia, ha aprovechado la debilidad de las ciudades estado griegas tras las guerras médicas y la guerra del Peloponeso para invadir Grecia desde el norte con una poderosa táctica capaz de vencer a las falanges de hoplitas griegos, la falange macedonia, que consistía en unos soldados veteranos que, armados con largas picas que medían varios metros, formaban una formación casi imposible de penetrar y que avanzaba como una apisonadora.
Filipo fue venciendo a los griegos hasta llegar a Queronea, donde le esperaba una resistencia griega de las ciudades-estado que aún no habían caído encabezada por los tebanos y los atenienses. Allí fue donde Filipo puso a prueba el ingenio de su hijo, Alejandro Magno, a quien dio el mando de la caballería de compañeros de Macedonia. Gracias al genio militar de padre e hijo la batalla se decidió a favor de los macedonios y Filipo pudo terminar casi sin resistencia la conquista de Grecia.
Pero en el año 336 a.C. Filipo fue asesinado por una conspiración. Tras su muerte, Alejandro era el heredero al trono macedonio, que ahora incluía toda Grecia. Al conocer esta noticia, las polis griegas se pusieron de acuerdo para armar una revolución contra Macedonia, ahora que acababa de subir al trono un joven que aparentemente no tenía mucha experiencia para estos casos, grave error. Alejandro aplastó las rebeliones y se preparó para realizar el hecho histórico que haría que su padre quedará como un don nadie en la historia, a pesar de ser el primer hombre en unir toda Grecia.

La conquista de Persia
Definitivamente, en el 334 a.C., Alejandro marchó al Imperio Persa con un ejército de unos 30.000 hombres. El entonces Emperador persa, Darío III, se enteró de la noticia y mandó a Menón de Rodas, un general mercenario griego, que fuera a detener a Alejandro en el río Gránico. Cuando Alejandro llegó al lugar se encontró con un ejército de 50.000 mercenarios griegos y más de 30.000 persas, sin contar a la guardia personal del Emperador, los Diez Mil Inmortales, en la otra orilla del río, esperando a que su ejército de 30.000 hombres intentara cruzar. Aun con todas estas dificultades, Alejandro salió victorioso de este enfrentamiento gracias a su asombroso genio militar. Tras esta batalla, Darío no subestimaría más a Alejandro.
Tras la batalla del Gránico, Alejandro se dio cuenta de que su flota macedonia no podía hacer nada contra la gran flota persa, así que dejó de enviar dinero a la flota para poder mantener al ejército y continuó con la conquista de las ciudades persas de Asia Menor. En el 333 a.C., Darío volvió a intentar frenar a Alejandro en la batalla de Isos, donde esta vez sí era el propio Darío el que dirigía a los persas en batalla. Alejandro sabía que los persas dependían únicamente de Darío, si él caía, el ejército persa se desmoronaría. Por lo tanto no dudó en cómo actuar en esta batalla, mientras mandó avanzar a la falange para entretener al grueso del ejército persa, cogió a la caballería de compañeros y cargó en dirección a Darío quien, al ver a Alejandro tan cerca, huyó en su carro. Tal y como preveía Alejandro el ejército persa huyó al ver que lo hacía su líder y con esta victoria Alejandro siguió tranquilamente su campaña.
Pero su tranquilidad no duraría mucho, ya que al llegar a la ciudad fenicia de Tiro, se encontró con una fiera resistencia que aguantó ni más ni menos que nueve meses. Después de tomar la ciudad, la mayoría de las siguientes se rindieron sin luchar al ejército macedonio e incluso adoraron a Alejandro como un Dios, cuando llegó a Egipto.
A todo esto, Darío estaba reuniendo un ejército persa monstruosamente grande equipado con una nueva arma para romper las tan potentes falanges macedonias, los carros con pinchos en las ruedas. Cuando Alejandro cogió el camino a Babilonia, capital persa, se encontró con el grandioso ejército persa esperándole en Gaugamela, una meseta que el propio ejército de Darío había preparado limpiándola de todo tipo de piedras para que los carros no resbalaran. Llego el día decisivo de si el imperio persa seguiría existiendo, o Alejandro Magno se convertiría posiblemente en el militar con más talento de la historia. Las fuerzas de Alejandro sumaban 45.000 soldados, mientras que las persas según unas fuentes, 91.000, y según otras, 200.000. En cualquier caso los persas eran inmensamente más numerosos que los macedonios y Alejandro lo sabía, así que tomó una estrategia parecida a la de Isos, en la que llegó a lanzarle una jabalina a Darío, pero le dio al conductor de su carro, escena tras la cual Darío salió huyendo, y su ejército también.
Alejandro llegó a Babilonia y siguió avanzando en busca de Darío y, por supuesto, de más conquistas. Pero llegó un momento en el que Alejandro se encontró a Darío muerto, ya que había sido asesinado por sus propios oficiales, quienes habían perdido la fe en él. Durante los próximos años, Alejandro se dedicaría a seguir conquistando hasta llegar al valle del Indo, al oeste de la India, donde el rey poro le plantó cara en Hydaspes con un ejército que se apoyó en los elefantes, que impresionó a la falange macedonia. Aun así Alejandro ganó la batalla, pero sufrió grandes pérdidas y se vio obligado a volver a Grecia. Pero Alejandro cometió un grave error en este momento. Ya que su ejército estaba en el sur, el decidió volver por el sur, pero se encontró con un obstáculo mayor que cualquier ejército, el desierto de Gedrosia, donde murió gran parte de su ejército. Al llegar a Babilonia, Alejandro decidió ir planeando las futuras conquistas de Italia y Cartago (fíjate que con Egipto, Grecia y media Asia a sus pies, aun quería más), pero a sus 33 años, en el 321 a.C., murió de fiebre, posiblemente envenenado, posiblemente por una dolorosa herida que se hizo en una batalla en el Indo, posiblemente por naturaleza…
Tras su inesperada muerte, Alejandro solo tenía un heredero, pero de muy corta edad, así que los generales del ejército macedonio decidieron repartirse el Imperio entre ellos, formando los reinos helenísticos, que poco a poco serían absorbidos por Roma.



Duración: 503 años
Capital: Roma
Idioma: Latín
Religión: Religión romana(27 a. C.-337), Cristianismo(337-476)
Emperadores destacados: César Augusto, Trajano
Máxima extensión: 6.500.000 km2 (117 d.C)
Población: 88 millones



El nacimiento del Imperio viene precedido por la expansión de su capital, Roma, que extendió su control en torno al mar Mediterráneo. Bajo la etapa imperial los dominios de Roma siguieron aumentando hasta llegar a su máxima extensión durante el reinado de Trajano, momento en que abarcaba desde el océano Atlántico al oeste hasta las orillas del mar Caspio, el mar Rojo y el golfo Pérsico al este, y desde el desierto del Sahara al sur hasta las tierras boscosas a orillas de los ríos Rin y Danubio y la frontera con Caledonia al norte.

El Imperio romano como sistema político surgió tras las guerras civiles que siguieron a la muerte de Julio César, en los momentos finales de la República romana. Tras la guerra civil que lo enfrentó a Pompeyo y al Senado, César se había erigido en mandatario absoluto de Roma y se había hecho nombrar Dictator perpetuus (dictador a perpetuidad). Tal osadía no agradó a los miembros más conservadores del Senado romano, que conspiraron contra él y lo asesinaron durante los Idus de marzo dentro del propio Senado, lo que suponía el restablecimiento de la República, cuyo retorno, sin embargo, sería efímero. El precedente no pasó desapercibido para el joven hijo adoptivo de César, Octavio, quien se convirtió años más tarde en el primer emperador de Roma, tras derrotar en el campo de batalla, primero a los asesinos de César, y más tarde a su antiguo aliado, Marco Antonio, unido a la Reina Cleopatra de Egipto en una ambiciosa alianza para conquistar Roma.
Roma paso a ser la mayor potencia del mundo conocido, desbancando a Egipto en la producción de cereales y Mesopotamia en las rutas comerciales; a Cartago como potencia marítima del Mediterráneo y Grecia como centro literario y filosófico de la época. Con Trajano y Adriano, Roma se extendió hasta el Caucaso y el Mar Caspio, llegando también hasta Kuwait en el Golfo Pérsico. La base del poderío romano, igual que los antiguos imperios asirio y egipcio, descansaba en la fortaleza de su ejército, la producción y diversidad económica, su avanzada tecnología y una burocracia centralizada y estable. El Imperio romano llegó a comercializar con la lejana China e India, a construir inmensos monumentos y acueductos, ciudades fortificadas y murallas impenetrables; a someter pueblos y dominar la economía del Mediterráneo y de las civilizaciones de su entorno, a construir carreteras y caminos que enlazaban la capital romana con todos los pueblos y ciudades del Mediterráneo.

Pero la grandeza del Imperio romano no duro mucho tiempo. El ascenso de Comodo (180-192 D.C.) marco el fin de la etapa de orden y prosperidad y el inicio de "Las Crisis del Imperio romano". En el siglo III D.C. se hizo evidente el derrumbe de la autoridad imperial y la decadencia del Imperio. Fueron anos de anarquía, opresión, estancamiento de las actividades económicas y revueltas militares y campesinas. El debilitamiento progresivo del Imperio alento a los pueblos bárbaros a invadir los territorios de Roma. En el siglo IV, el avance se hizo incontenible y muchos de ellos terminaron por desmembrar el Imperio romano.
En 395 D.C. a la muerte de Teodosio, se divide definitivamente el Imperio romano: a Honorio le corresponde el Imperio romano de occidente, con capital en Milán y Roma; mientras que a su hijo Arcadio le correspondía el Imperio romano de oriente con capital en Constantinopla. A diferencia del Imperio Romano de Occidente, que estaba hundido en una profunda decadencia, el Imperio de Oriente tenía prosperidad económica y no había sufrido invasiones dado que paga tributos a los pueblos bárbaros, alejándolos de sus fronteras. Odoacro, jefe de los herulos (pueblo bárbaro) arraso Roma en el 476, destrono al emperador Romulo Augustulo y puso fin al Imperio Romano en el 476. El Imperio de Oriente sobreviviría 10 siglos más, pero sin características romanas.



Duración: 1058 años
Capital: Bizancio (Constantinopla)
Idiomas: Latín, griego
Religión: Cristianismo ortodoxo
Emperadores destacados: Constantino, Justiniano
Máxima extensión: 3.500.000 km2 (555 d.D)
Población: 34 millones



En tanto que es la continuación de la parte oriental del Imperio romano, su transformación en una entidad cultural diferente de Occidente puede verse como un proceso que se inició cuando el emperador Constantino I el Grande trasladó la capital a la antigua Bizancio (que entonces rebautizó como Nueva Roma, y más tarde se denominaría Constantinopla); continuó con la escisión definitiva del Imperio romano en dos partes tras la muerte de Teodosio I, en 395, y la posterior desaparición, en 476, del Imperio romano de Occidente; y alcanzó su culminación durante elsiglo VII, bajo el emperador Heraclio I, con cuyas reformas (sobre todo, la reorganización del ejército y la adopción del griego como lengua oficial), el Imperio adquirió un carácter marcadamente diferente al del viejo Imperio romano.
A lo largo de su dilatada historia, el Imperio bizantino sufrió numerosos reveses y pérdidas de territorio, especialmente durante las Guerras Romano-Sasánidas y las Guerras arabo-bizantinas. Aunque su influencia en África del Norte y Oriente Próximo había entrado en declive como resultado de estos conflictos, continuó siendo una importante potencia militar y económica en Europa, Oriente Próximo y el Mediterráneo oriental durante la mayor parte de la Edad Media. Tras una última recuperación de su pasado poder durante la época de la dinastía Comneno, en el siglo XII, el Imperio comenzó una prolongada decadencia durante las Guerras Otomano-bizantinas que culminó con la toma de Constantinopla y la conquista del resto de los territorios bajo dominio bizantino por los turcos, en el siglo XV.
Durante su milenio de existencia, el Imperio fue un bastión del cristianismo, e impidió el avance del Islam hacia Europa Occidental. Fue uno de los principales centros comerciales del mundo, estableciendo una moneda de oro estable que circuló por toda el área mediterránea. Influyó de modo determinante en las leyes, los sistemas políticos y las costumbres de gran parte de Europa y de Oriente Medio, y gracias a él se conservaron y transmitieron muchas de las obras literarias y científicas del mundo clásico y de otras culturas.



Duración: 626 años
Capitales: Bagdad, Damasco, Córdoba
Idioma: Árabe
Religión: Islám
Emperadores destacados: Mahoma, Harún Al-Rashid, Saladino
Máxima extensión: 13.000.000 km2 (750 d.C)
Población: 62 millones (siglo VIII)



Los preceptos indicados en el islamismo fueron la base para el comienzo de la expansión árabe. La obligación de los creyentes a practicar la guerra santa en defensa de la fe favoreció la incorporación de soldados a los ejércitos árabes y a dejar de luchar entre sí.
Por otra parte, también hubo otras razones que impulsaron la expansión árabe. Desde el punto de vista económico, la pobreza del territorio habitado por este pueblo impulsó la búsqueda de tierras más fértiles y prósperas. A esto se agrega la paulatina decadencia de los imperios persa y bizantino, condición propicia para la introducción de esta nueva cultura.
A la muerte de Mahoma en el año 632, sus sucesores, denominados califas, fueron los encargados de dirigir al pueblo islámico y procurar la expansión de la religión y del territorio. En los siglos VII y VIII, los musulmanes logran expandir su imperio apoderándose de territorios que abarcaban desde la península Ibérica en el occidente hasta la India en oriente.
El Califato fue la primera potencia del mundo conocido durante los siglos VII al XII, pues su inmenso imperio abarcaba África del Norte, la Península Ibérica, Palestina, Siria, Anatolia, Mesopotamia, Egipto y Persia, hasta llegar al río Indo. Sus conquistas fueron detenidas en Europa cuando Carlos Martel y los francos los derrotaron en Poitiers (732).
Hacia el siglo XI La unidad política del islam comenzó a desintegrarse. Los emiratos, que aún reconocían el liderazgo teórico del califa, se deslizaron hacia la independencia, y un breve resurgir del control terminó con el establecimiento de dos califatos rivales: los Fatimíes en el norte de África y el de los Omeyas Califato de Córdoba en España.
Una serie de nuevas invasiones arrasó sobre el mundo islámico. Después de la desastrosa derrota de los bizantinos en la Batalla de Manzikert en 1071 occidente lanzó una serie de Cruzadas y por un tiempo capturaron Jerusalén. Sin embargo, Saladino restauró la unidad, derrotó a los fatimíes y retomó la ciudad. Se lanzaron nuevas cruzadas con al menos el intento nominal de recuperar la ciudad sagrada. Pero se logró poco más que el saqueo y ocupación de Constantinopla, dejando al Imperio Bizantino seriamente debilitado y listo para una conquista posterior. Durante este tiempo, se realizaron grandes avances en las áreas de astronomía, poesía, ciencias filosóficas y matemáticas.
Para comienzos del siglo XIII, una amenaza mucho más seria se cernía sobre el islam. Los mongoles, que invadieron Bagdad en 1258, habían conquistado la mayoría de los territorios islámicos al este de Egipto. Las hordas terminaron permanentemente con el califato Abbasí y la Era Dorada del islam medieval, dejando al mundo islámico arruinado y confuso.



Duración: 162 años
Capitales: Karakorum, Samarcanda
Idioma: Mongol
Religión: Lamaísmo, Budismo
Emperadores destacados: Genghis Khan, Kublai Khan
Máxima extensión: 33.000.000 km2 (1270 d.C)
Población: 110 millones



Al norte de la Gran Muralla China, los mongoles fueron unificados por Gengis Khan (1167-1227) y lanzados a la conquista de Asia Central, Siberia Austral, el Ducado de Kiev, Mesopotamia, el Norte de India y China. China será dominada por un siglo por los mongoles, pero una sublevación en 1368 llevara al poder a la Dinastía Ming, la cual reinara hasta 1644.
El Imperio mongol se convierte en el Imperio más extenso del mundo (tierras continuas), pues su superficie de unos 33 millones de Km2 supera con creces al también extenso Imperio español en su apogeo). Los mongoles pusieron fin al Imperio árabe; al Ducado de Kiev y al Reino de Polonia. Pero la inmensidad de su superficie y la falta de comunicaciones y relaciones duraderas hizo que se dividiese en pequeños estados o khanatos, cada uno de los cuales trato de engrandecerse y crear un extenso Imperio. Tamerlán crea un vasto imperio en Asia Central, Norte de la India e Irán, con capital en Samarcanda.

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