Un barranco posiblemente excavado por el antiguo paso de agua líquida, su próximo objetivo.
Acaban de aprobar la misión extendida de un robot que lleva 12 años en la superficie marciana. Opportunity tendrá dos años más para salir del Marathon Valley y dirigirse hacia un destino apasionante, ningún ingenio construido por el hombre se ha acercado jamás al objetivo que le han asignado, un barranco horadado por una sustancia líquida, un “gully” marciano creado hace millones de años por una corriente de agua…
Posición actual de Opportunity vista desde la órbita, al sur el barranco que quiere investigar en su misión extendida.
Nadie se explica como Oppy sigue en funcionamiento todavía, ha resistido duros inviernos marcianos resguardándose en pedientes donde pudiera aprovechar al máximo los escasos rayos de sol que alimentan sus instrumentos, ha escapado de peligrosas trampas de arena (su gemelo Spirit yace en una de ellas desde hace muchos años), ha aprovechado los fuertes vientos del planeta rojo para limpiar sus paneles solares del corrosivo y pegajoso polvo rojo que domina Marte, ha sobrevivido al intento del congreso estadounidense de dejar de financiar la misión (lejos lo más duro que ha tenido que enfrentar),… por ahora nada ha podido detener al pequeño explorador…
Por más obstáculos que encuentre en su camino, Oppy los supera todos.
Tiene sus achaques, su memoria ya no le permite recordar los impresionantes paisajes que ha visitado el día anterior. La memoria flash se resetea cada noche, esto quiere decir que debe mandar a Tierra todos los datos acumulados a lo largo del día, de lo contrario se perderían.
Opportunity ha perdido mucha flexibilidad al perder su memoria flash, pero eso no le ha impedido seguir con su trabajo.
La nueva misión que le han asignado es una de las más importantes desde aquel lejano 7 de julio de 2003 en el que llegó a la parte este del ya legendario cráter Endeavour.
Vista desde la parte sur del cráter Endeavour.
Por primera vez en la historia de la exploración marciana Oppy se va a dirigir hacia un barranco excavado, con muchas probabilidades, por el agua. Estos barrancos o “gullies” marcianos han sido avistados en diferentes puntos del planeta rojo desde las sondas situadas en órbita, incluso algunos de ellos están activos en la actualidad. El barranco está situado a poco menos de un kilómetro de la posición actual del rover, se desliza de oeste a este a lo largo del borde de Endeavour y tiene una longitud de unos dos campos de fútbol.
Un ejemplo terrestre del tipo de formación geológica hacia el cual se dirige Opportunity, creada por la erosión acuosa. ¿Tienen las marcianas el mismo origen?
El equipo científico quiere saber cómo se han formado estos barrancos, quiere conocer si su formación se debe a escombros y arena, o por el contrario, han sido horadados por enormes corrientes de agua, agua que fluía por la superficie hace millones de años o que, mezclada con sales y otras sustancias, brota del subsuelo en otras localizaciones en la actualidad.
Una de las últimas imágenes enviadas por Opportunity.
Opportunity quiere pasearse por el lecho fluvial de un barranco, su ambición no tiene límites, es la sonda que más distancia ha recorrido fuera de la Tierra, es un superviviente…
Otros mundos, otros vehículos, otras distancias...
Versión actualizada de "La Historia Interminable".
La extensa vida de Opportinity es ya tan extraordinaria que incluso se hacen bromas sobre ello. En todo caso que los primeros astronautas que pisen la superficie del planeta rojo vayan con cuidado. Nunca se sabe....
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