El fetichismo de pies es un pronunciado interés fetichista en los pies humanos.Esta parafilia también es llamada podofilia. Es uno de los fetichismos más comunes en los varones. El fetichismo del pie en mujeres es un comportamiento sexual apenas estudiado.
Conviene aclarar que si bien usualmente se utiliza el término fetichismo para referirse a esta parafilia, muchos autores prefieren emplear el más apropiado de parcialismo. Esto es así porque la palabra fetichismo hace referencia a fijaciones sobre objetos y/o materiales (como el fetiche por el calzado o el fetiche por el cuero), es decir, sobre cosas no vivas. En cambio, cuando la fijación erótica se proyecta sobre partes del cuerpo humano se trata de parcialismo, ya que el placer sexual se obtiene por la reducción de todo el cuerpo a una de sus partes (a diferencia de lo que ocurre con el fetichismo, donde el placer se obtiene fuera del cuerpo). De acuerdo con esta definición entonces, fetichismo y parcialismo son dos clases diferentes de parafilia y deben recibir un tratamiento diferenciado por parte de la psicología y la sexología
Una hipótesis freudiana es que, en muchas culturas, la experiencia del infante con su madre puede involucrar adoración por su pie. Si esto deja una huella en la conducta sexual durante este período puede llegar a transformar el pie en el primer objeto de excitación sexual.4 Sin ser consciente de las diferencias sexuales de hombres y mujeres, y la primera parte del cuerpo al que mira a partir de ahora es el objeto por el cual empezará a desarrollar fetichismo. En el ejemplo del fetichismo del pie, Freud teorizó que el chico miraba introvertidamente a la gente y lo primero que se encuentra es el pie. El cerebro de algún modo atribuye al pie propiedades sexuales una vez que lo dicho en el ejemplo ha ocurrido. Freud consideraba el acto de vendar los pies en China como un acto de fetichismo.
Una explicación del neurólogo Profesor Vilayanur S. Ramachandran enfatiza el hecho de que el pie y los genitales ocupan areas contiguas en él córtex somático-sensorial, posiblemente habiendo enlaces entre los dos.5 Otra teoría defiende que la forma del pie es visualmente similar a las curvas encontradas en el cuerpo humano, particularmente a las caderas femeninas (de nuevo explicando la tendencia de que los fetichistas de pie sean principalmente varones).
También se postula que visualmente, los genitales y el pie ocupan el mismo espacio dentro del campo visual del sexo que uno ve de una persona, cuando las piernas son alzadas para el sexo, y que algunos hombres están cerebralmemente influenciados por esa impronta de los ancestros a encontrar esa parte del cuerpo erótica. Se ha propuesto también que tras el fetichismo del pie podría subyacer la idea de que estos están normalmente escondidos, al igual que los genitales masculinos o a los senos femeninos. La exposición de los pies podría hipotéticamente producir un sentimiento de placer (del mismo modo que podrían hacerlo los senos).
Conviene aclarar que si bien usualmente se utiliza el término fetichismo para referirse a esta parafilia, muchos autores prefieren emplear el más apropiado de parcialismo. Esto es así porque la palabra fetichismo hace referencia a fijaciones sobre objetos y/o materiales (como el fetiche por el calzado o el fetiche por el cuero), es decir, sobre cosas no vivas. En cambio, cuando la fijación erótica se proyecta sobre partes del cuerpo humano se trata de parcialismo, ya que el placer sexual se obtiene por la reducción de todo el cuerpo a una de sus partes (a diferencia de lo que ocurre con el fetichismo, donde el placer se obtiene fuera del cuerpo). De acuerdo con esta definición entonces, fetichismo y parcialismo son dos clases diferentes de parafilia y deben recibir un tratamiento diferenciado por parte de la psicología y la sexología
Una hipótesis freudiana es que, en muchas culturas, la experiencia del infante con su madre puede involucrar adoración por su pie. Si esto deja una huella en la conducta sexual durante este período puede llegar a transformar el pie en el primer objeto de excitación sexual.4 Sin ser consciente de las diferencias sexuales de hombres y mujeres, y la primera parte del cuerpo al que mira a partir de ahora es el objeto por el cual empezará a desarrollar fetichismo. En el ejemplo del fetichismo del pie, Freud teorizó que el chico miraba introvertidamente a la gente y lo primero que se encuentra es el pie. El cerebro de algún modo atribuye al pie propiedades sexuales una vez que lo dicho en el ejemplo ha ocurrido. Freud consideraba el acto de vendar los pies en China como un acto de fetichismo.
Una explicación del neurólogo Profesor Vilayanur S. Ramachandran enfatiza el hecho de que el pie y los genitales ocupan areas contiguas en él córtex somático-sensorial, posiblemente habiendo enlaces entre los dos.5 Otra teoría defiende que la forma del pie es visualmente similar a las curvas encontradas en el cuerpo humano, particularmente a las caderas femeninas (de nuevo explicando la tendencia de que los fetichistas de pie sean principalmente varones).
También se postula que visualmente, los genitales y el pie ocupan el mismo espacio dentro del campo visual del sexo que uno ve de una persona, cuando las piernas son alzadas para el sexo, y que algunos hombres están cerebralmemente influenciados por esa impronta de los ancestros a encontrar esa parte del cuerpo erótica. Se ha propuesto también que tras el fetichismo del pie podría subyacer la idea de que estos están normalmente escondidos, al igual que los genitales masculinos o a los senos femeninos. La exposición de los pies podría hipotéticamente producir un sentimiento de placer (del mismo modo que podrían hacerlo los senos).