¿Has sufrido una fractura? Esta impresora puede conseguirte una réplica de tu fémur
Son fuertes, elásticos y ya han regenerado el cráneo de un macaco
Imagina que después de romperte un hueso, acudes al hospital y te imprimen en 3D un fémur, un húmero, una tibia o una mandíbula. Actualmente hay un grupo de ingenieros estadounidenses que está trabajando en esta idea y ha desarrollado una tinta para materizalizar lo que han bautizado como huesos hiperelásticos. Su propósito es revolucionar el futuro para que las fracturas complicadas, los cánceres óseos y los problemas dentales tengan soluciones baratas y eficientes.
"Esta es una clara forma de superar los desafíos que enfrentamos en la generación de sustitutos óseos", declara Jos Malda, un ingeniero de biomateriales, tras conocer el estudio publicado en la revista Science Translational Medicine. "Es un andamio más simple de hacer que otros y que ofrece más beneficios".
Lumbares humanas impresas en 3
En la actualidad, la opción más común frente una fractura difícil o un hueso que falta es el autoinjerto, es decir, se toma una pieza de hueso del propio paciente, normalmente de la cadera o de la costilla, y se implanta allí donde se necesita. Sin embargo, los autoinjertos cuentan con un problema y es que se trata de una cirugía profundamente dolorosa.
La otra técnica utilizada pasa por construir una especie de andamio, con materiales naturales o sintéticos, e implantarla donde se ha producido la rotura para que el hueso crezca. Cuando se coloca, las células madre —como peones de obra— acuden a la estructura y comienzan a reparar el hueso. Pero tiene sus inconvenientes: primero, es caro; segundo, nuestras defensas pueden ver a ese andamio como un intruso y atacarlo.
Las fibras ampliadas de los huesos sintéticos
Ahora los ingenieros de huesos sintéticos han intentado poner remedio a todo lo anterior. "Estamos imprimiendo estos andamios que son flexibles, fuertes y fáciles de utilizar para que el hueso crezca a través de ellos", dice Ramille Shah, coautor del estudio.
La técnica aún tiene que desarrollarse más antes de aplicarla a personas. Por el momento, los ingenieros han demostrado su éxito en regenerar vértebras espinales en roedores y el cráneo de un macaco Rhesus en cuatro semanas. Tiempo récord. Ninguno sufrió infecciones ni inflamaciones y las vasos sanguíneos se infiltraron correctamente en la reparación.
En un futuro, la tecnología imprimirá hasta nuestros huesos.
Son fuertes, elásticos y ya han regenerado el cráneo de un macaco
Imagina que después de romperte un hueso, acudes al hospital y te imprimen en 3D un fémur, un húmero, una tibia o una mandíbula. Actualmente hay un grupo de ingenieros estadounidenses que está trabajando en esta idea y ha desarrollado una tinta para materizalizar lo que han bautizado como huesos hiperelásticos. Su propósito es revolucionar el futuro para que las fracturas complicadas, los cánceres óseos y los problemas dentales tengan soluciones baratas y eficientes.
"Esta es una clara forma de superar los desafíos que enfrentamos en la generación de sustitutos óseos", declara Jos Malda, un ingeniero de biomateriales, tras conocer el estudio publicado en la revista Science Translational Medicine. "Es un andamio más simple de hacer que otros y que ofrece más beneficios".
Lumbares humanas impresas en 3
En la actualidad, la opción más común frente una fractura difícil o un hueso que falta es el autoinjerto, es decir, se toma una pieza de hueso del propio paciente, normalmente de la cadera o de la costilla, y se implanta allí donde se necesita. Sin embargo, los autoinjertos cuentan con un problema y es que se trata de una cirugía profundamente dolorosa.
La otra técnica utilizada pasa por construir una especie de andamio, con materiales naturales o sintéticos, e implantarla donde se ha producido la rotura para que el hueso crezca. Cuando se coloca, las células madre —como peones de obra— acuden a la estructura y comienzan a reparar el hueso. Pero tiene sus inconvenientes: primero, es caro; segundo, nuestras defensas pueden ver a ese andamio como un intruso y atacarlo.
Las fibras ampliadas de los huesos sintéticos
Ahora los ingenieros de huesos sintéticos han intentado poner remedio a todo lo anterior. "Estamos imprimiendo estos andamios que son flexibles, fuertes y fáciles de utilizar para que el hueso crezca a través de ellos", dice Ramille Shah, coautor del estudio.
La técnica aún tiene que desarrollarse más antes de aplicarla a personas. Por el momento, los ingenieros han demostrado su éxito en regenerar vértebras espinales en roedores y el cráneo de un macaco Rhesus en cuatro semanas. Tiempo récord. Ninguno sufrió infecciones ni inflamaciones y las vasos sanguíneos se infiltraron correctamente en la reparación.
En un futuro, la tecnología imprimirá hasta nuestros huesos.