InicioInfoInjusta Justicia- errores judiciales: inocentes condenados

Injusta Justicia- errores judiciales: inocentes condenados

Info2/26/2012

Errores Judiciales


En este post se muestran algunos de los casos en el que inocentes resultan en la cárcel.


Eddie Joe LLoyd




El 27 de agosto de 2002, un juez ordenó su puesta en libertad después de pasar 17 años en la cárcel. Su pesadilla había comenzado en 1985, cuando fue condenado por violar y asesinar a la joven de 16 años Michelle Jackson en Detroit (Michigan). Entonces él era paciente de una clínica psiquiatrica. Según sus abogados la policía lo incitó a inculparse del crimen, argumentando que sería la mejor manera de lograr la confesión del auténtico asesino. Una prueba de ADN fue definitiva. Lloyd era hombre libre.

El nombre del culpable escrito con sangre...



Omar Raddad



El marroquí Omar Raddad fue condenado en febrero de 1994 por el asesinato de una viuda millonaria francesa, para la que trabajaba como jardinero en su mansión de La Riviera. Supuestamente, Ghislaine Marchal habia dejado en la pared una inscripción con sangre que decía "Omar me matar" . El jardinero cumplió siete años de cárcel por ella, hasta que en 2001 se demostro que en los trazos de las letras estaba la sangre de una mujer mezclada con la de un hombre que no era Omar.


Y Argentina no es la excepción...



Leandro Riboldi



Uno de los casos más recientes tuvo como principal afectado a Leandro Riboldi, condenado a siete años de prisión quién después de estar preso durante 14 meses, acusado de abuso sexual y violacion de varias estudiantes universitarias en Rosario, fue liberado tras 14 meses de cárcel.
El joven había sido confundido con el verdadero agresor que ingresaba a los departamentos de sus victimas solicitando lápiz y papel con la excusa de dejar notas en viviendas vecinas..
La policía encontró al agresor cuando atacó sexualmente a una estudiante con la misma modalidad anterior, y éste finalmente confesó la verdad.


Con Pena de Muerte de por medio...


La pena de muerte sigue vigente en más de 80 países, y según Amnistía Internacional, en muchos de ellos , los datos sobre condenas injustas son secreto de Estado.
Sólo en EEUU las cifras llevan a la reflexión: a lo largo del siglo XX, mas de 400 inocentes fueron acusados de delitos que no cometieron. De ellos 23 fueron ejecutados. Desde que se reinstauró la pena de muerte, mas de 200 personas fueron puestas en libertad después de cumplir varios años de condena injusta.
Un ejemplo de muerte injusta:


Earl Washington




Este caso conmocionó a EEUU. cumplió 18 años de condena por un asesinato y por una violación de los que se confesó culpable. Deficiente mental, la Policía presionó para inducir su confesión. A pocos días de morir en la silla electrica, una prueba de ADN demostró su unocencia.


El auxilio de una víctima lo llevó a la cárcel

Stephen Downing




Precisamente la actuación irregular de la policía británica fue lo que llevó al sepulturero Stephen Downing a la cárcel. Un día de 1973 encontró el cuerpo de una mujer brutalmente golpeada. Tenía entonces 17 años. Si las manchas de sangre de la víctima que tenía en sus ropas fueron determinantes para llevarlo a la cárcel , el largo y severo interrogatorio sin presencia de abogados, lo fue aun más.
Downing salió de prisión recién en 2002 a los 44 años. Un tribunal de Apelaciones declaró nula la condena después de criticar la actuación policial y determinar que la sangre podría haber llegado a sus ropas al intentar socorrer a la víctima.


Edmund Higgins, un investigador estadounidense, realizó un análisis sobre los motivos que llevan a un inocente a la cárcel en su país. Los resultados muestran que , en un 58% la causa a sido la identificación erronea de testigos, en un 32% los informadores falsos, en un 19% los errores oficiales y en un 17% las confesiones falsas.

Datos del Informe de la Universidad de Columbia


Un informe de la Universidad de Columbia puso de manifiesto las grandes irregularidades de la Justicia estadounidense y sus "sistemáticos y persistentes errores" . Los datos que ofrece son significativos . Los investigadores analizaron todas las condenas entre 1973 y 2000 y llegaron a la conclusión de que en dos tercios de los casos, tuverion grandes errores. De las 5.760 sentencias dictadas, el 68% debió anularse por un error. "La popularidad de la pena de muerte y las aspiraciones electorales de muchos cargos públicos lo han facilitado", dice el informe.
Parece que sin la denuncia de las universidades y los investigadores sería muy difícil conocer los baches judiciales , en este caso de aquel país.


En el corredor de la muerte



Anthony Porter



En el corredor de la muerte desde 1983, y a pocos días de su ejecución este hombre pudo librarse de la silla eléctrica en 1999, gracias al trabajo de un investigador y de varios estudiantes de periodismo, de la Universidad de Nortwest, en Chicago.
Aunque nada pueda reparar el dolor y la impotencia de estas personas el estado esta obligado a indemnizar a estas víctimas. De hecho el artículo 10 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos señala que "toda persona tiene derecho a ser indemnizada conforme a la ley en caso de haber sido condenado en sentencia firme por error judicial". No obstante en EEUU, las cosas son distintas "muy pocas veces se consigue indemnización -confiesa Joaquín Martínez- el padre del español que pudo salvarse de una ejecución en la silla eléctrica en EEUU. El último caso conocido fue el de una persona que le dieron 250.000 dólares después de esperar 20 años. En Florida es 175.000 por año, pero se empieza a contar desde que sale la sentencia en el juicio.
No obstante , más allá del tiempo que la víctima de un error pase en prisión, las consecuencias siempre son terribles. El empresario boliviano residente en Chile Eduardo Gonzalo Vacaflores León sufrio una parálisis facial y perdio mas de 1 millón de dólares después de que la DEA -agencia antidrogas de EEUU- lo detuviera en 1997 al confundir su nombre con el del narcotraficante Lalo Vacaflor . Pasó 6 meses en la cárcel que fueron suficientes para cambiarle la vida.

Cuando ya es tarde...


John Brannan


Otros no han podido limpiar su nombre como el británico John Brannan. En enero de 2002 un tribunal declaró inválida la condena de cadena perpetua dictada contra él en 1991 por asesinato. Pero ya era tarde: Brannan se había suicidado hacía tres años. La libertad también llegó tarde para el estadounidense Frank Lee Smith. Diez años después de morir en una carcel en Florida una prueba de ADN le devolvió su honor, se convirtió en el primer caso de ADN póstumo de la historia de EEUU.

Frank Lee Smith




La justicia y la sociedad siempre necesitan culpables. Muchas de estas víctimas tenían problemas psquiatricos cuando fueron encarcelados y utilizadas como chivos expiatorios; otras no tienen dinero para conseguir una buena defensa. Lo cierto es que detrás de un error judicial, queda una familia rota y un evidente quiebre de la Justicia.
Algo similar sucede cuando la situación es a la inversa y es el criminal el que queda suelto... pero es tema para otro post.
Datos archivados del Taringa! original
5puntos
0visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
1visitas
0comentarios
Dar puntos:

Dejá tu comentario

0/2000

Autor del Post

l
latam2009🇦🇷
Usuario
Puntos0
Posts14
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.