A veces es mejor no saber ciertas cosas. ¿Nunca te sucedió enterarte de algo que hubieses deseado no saber? Bueno, seguramente te sucederá lo mismo con Polybius. Una vez que descubras los secretos que alberga en su interior, no podrás sacártelo de la cabeza hasta que lo pruebes por ti mismo...
Hay una vieja leyenda urbana que gira alrededor de las máquinas recreativas que tuvieron su época dorada durante los años 70 y 80. Según cuenta la historia, en una fría una noche de 1981, una galería de recreativas de Portland, Oregon, recibió un pedido muy especial. Sin embargo, esta tienda no fue la única. Se distribuyeron un puñado de estas maquinas a través de la ciudad. Según se decía, todavía estaba en etapa de prueba...
Polybius es un supuesto videojuego arcade que se convirtió en una leyenda urbana. Según la historia, este juego de naves, de psicotrópico diseño fue lanzado al público en 1981, causando efectos devastadores a los jugadores tales como locura, estrés, horribles pesadillas e incluso suicidio. Poco tiempo después de su lanzamiento, el juego desapareció sin dejar rastro alguno.
Se dice, entre otras cosas, que Polybius fue un experimento militar para comprobar las reacciones de los jugadores a diferentes estímulos...
El juego consistía en una combinación de luces y gráficos vectoriales estroboscópicos, con mensajes subliminales incluidos. En este sentido era similar a la recreativa “Tempest”, lanzada por Atari un año antes...
En el juego manejábamos una nave, aunque no era la nave lo que se movía, sino la pantalla, que podíamos girar con el único mando disponible. Esto, unido a los vistosos gráficos vectoriales y un sonido sintetizado muy superior al de otros arcades de la época, convertía a la recreativa en todo un logro técnico tremendamente adictivo, según aquellos que la probaron. No obstante, sus efectos eran demoledores en el subconsciente humano...
Por aquellos tiempos se creía que Atari tenía contratos secretos con el gobierno y que la supuesta compañía alemana Sinneslöschen no era más que una empresa fantasma bajo la que se escondía la propia Atari. Una tapadera para enmascarar un experimento secreto llevado a cabo por el gobierno sobre el sector más joven de la población.
Todo acabó tan súbitamente como había empezado. Transcurrido tan solo un mes desde la colocación de las máquinas, ocurrió la tragedia. Un niño de apenas 13 años murió de un ataque epiléptico mientras jugaba al juego. Al día siguiente, empleados de la compañía, vestidos de negro, acudieron a todas las salas en donde se había instalado el juego y desmantelaron todas las unidades, haciéndolo desaparecer para siempre...
Hay una vieja leyenda urbana que gira alrededor de las máquinas recreativas que tuvieron su época dorada durante los años 70 y 80. Según cuenta la historia, en una fría una noche de 1981, una galería de recreativas de Portland, Oregon, recibió un pedido muy especial. Sin embargo, esta tienda no fue la única. Se distribuyeron un puñado de estas maquinas a través de la ciudad. Según se decía, todavía estaba en etapa de prueba...
Polybius es un supuesto videojuego arcade que se convirtió en una leyenda urbana. Según la historia, este juego de naves, de psicotrópico diseño fue lanzado al público en 1981, causando efectos devastadores a los jugadores tales como locura, estrés, horribles pesadillas e incluso suicidio. Poco tiempo después de su lanzamiento, el juego desapareció sin dejar rastro alguno.
Se dice, entre otras cosas, que Polybius fue un experimento militar para comprobar las reacciones de los jugadores a diferentes estímulos...
El juego consistía en una combinación de luces y gráficos vectoriales estroboscópicos, con mensajes subliminales incluidos. En este sentido era similar a la recreativa “Tempest”, lanzada por Atari un año antes...
En el juego manejábamos una nave, aunque no era la nave lo que se movía, sino la pantalla, que podíamos girar con el único mando disponible. Esto, unido a los vistosos gráficos vectoriales y un sonido sintetizado muy superior al de otros arcades de la época, convertía a la recreativa en todo un logro técnico tremendamente adictivo, según aquellos que la probaron. No obstante, sus efectos eran demoledores en el subconsciente humano...
Por aquellos tiempos se creía que Atari tenía contratos secretos con el gobierno y que la supuesta compañía alemana Sinneslöschen no era más que una empresa fantasma bajo la que se escondía la propia Atari. Una tapadera para enmascarar un experimento secreto llevado a cabo por el gobierno sobre el sector más joven de la población.
Todo acabó tan súbitamente como había empezado. Transcurrido tan solo un mes desde la colocación de las máquinas, ocurrió la tragedia. Un niño de apenas 13 años murió de un ataque epiléptico mientras jugaba al juego. Al día siguiente, empleados de la compañía, vestidos de negro, acudieron a todas las salas en donde se había instalado el juego y desmantelaron todas las unidades, haciéndolo desaparecer para siempre...