C'est la vie
Nacimos sin razón,
esperando una respuesta.
Y caminamos abstraídos y ciegos
de la mano de los viejos.
Las noches pasaban efímeras,
pasaban las estaciones,
pasaban los solsticios y equinoccios
y pasaban las horas.
Como si fuese algo egregio
-o al menos para nosotros-
nos encontramos en un zaguán
y te soltaste de la mano de tus viejos.
Llovía sobre los cristales,
detrás de tus ojos.
Y un sabor extraño
nos besaba los labios.
Y tuvimos palacios,
que crecieron con el fuego.
Y un sol que por las tardes
jugaba con las sombras.
Hasta que el otoño
cubrió de oro el suelo,
hasta que dejamos de preocuparnos
por el paso del tiempo.
Y nuestros besos se volvieron polvo
de un reloj de arena.
Y cubrieron, paulatinamente, las ruinas
así también como nuestros sueños.
Nacimos sin razón,
esperando una respuesta.
Y caminamos abstraídos y ciegos
de la mano de los viejos.
Las noches pasaban efímeras,
pasaban las estaciones,
pasaban los solsticios y equinoccios
y pasaban las horas.
Como si fuese algo egregio
-o al menos para nosotros-
nos encontramos en un zaguán
y te soltaste de la mano de tus viejos.
Llovía sobre los cristales,
detrás de tus ojos.
Y un sabor extraño
nos besaba los labios.
Y tuvimos palacios,
que crecieron con el fuego.
Y un sol que por las tardes
jugaba con las sombras.
Hasta que el otoño
cubrió de oro el suelo,
hasta que dejamos de preocuparnos
por el paso del tiempo.
Y nuestros besos se volvieron polvo
de un reloj de arena.
Y cubrieron, paulatinamente, las ruinas
así también como nuestros sueños.
Si les gusto comenten y si no también.
Saludos