InicioParanormalEl Estudio Monster

El Estudio Monster

Paranormal3/4/2014


El experimento Monster (Estudio Monster) se realizó con 22 niños huérfanos de Davenport, Iowa de entre 5 y 15 años de edad. Los experimentos tuvieron como objetivo inducir la tartamudez en sujetos que no la padecían. Consistía en enseñar a pronunciar palabras correctamente a todos ellos, con la diferencia de que a la mitad se los trataba amablemente y a la otra mitad se les maltrataba e insultaba por cada error que cometían en la pronunciación. Naturalmente, como resultado de semejante atrocidad, muchos de los niños que sufrieron la terapia negativa en el experimento, tuvieron efectos negativos psicológicos y algunos de ellos tuvieron problemas de dicción durante toda su vida. Aunque el experimento sirvió para corroborar la teoría del profesor al cargo, se optó por mantener en secreto el estudio por temor a que se le asociara con los similares.



El experimento


El estudio fue ideado por Wendell Johnson, en Davenport, Iowa, un patólogo del habla carente de toda preparación psicológica cuya meta era determinar las causas subyacentes de la tartamudez. Para Johnson, la tartamudez era en realidad un comportamiento aprendido, un resultado negativo de la ansiedad del niño en el aprendizaje del habla y no era una cuestión de herencia o genética.



Pero para lograr probar sus teorías, Johnson escogió un camino más que equivocado. Convocó a Mary Tudor, una de sus mejores estudiantes de posgrado, en la Universidad de Iowa, para llevar a la práctica sus teorías. Johnson supervisó a Tudor durante todo el experimento, el cual consistió en el reclutamiento de 22 niños, los cuales se separaron en dos grupos experimentales. Básicamente, este , absolutamente carente de sentido ético, se desarrolló de acuerdo a una serie de “feedbacks” o “devoluciones” negativas y positivas.



Cuando los niños ejecutaban el habla, un grupo recibió una devolución positiva, siendo felicitados por su correcta ejecución y fluidez. Por otro lado, el otro grupo recibía una devolución negativa, siendo constantemente castigada y recibiendo críticas en las que se hacía hincapié en sus errores e imperfecciones, diciéndoles que estaban condenados a la tartamudez. La crueldad de este estúpido experimento tuvo lugar entre los meses de enero y mayo del año 1939 y los resultados fueron totalmente negativos.

Los nefastos resultados y la posterior indemnización


Los niños no desarrollaron tartamudez, por el contrario, desarrollaron serios trastornos psicológicos de la personalidad, marcados por comportamientos retraídos, problemas de ansiedad y habla retenida.



El experimento, apodado “” por otros estudiantes de Iowa, no fue publicado hasta varios años después ya que Johnson temió que tanto su reputación como la de la universidad se manchara relacionándose con los de la Segunda Guerra Mundial. Lo único que se supo en su momento, fue que Tudor, la mejor estudiante de Johnson, desertó oficialmente una vez acabado el experimento. Debido a que los resultados del estudio no fueron publicados en ninguna revista científica, la disertación de Tudor es el único registro oficial de los detalles del experimento.

En una del año 2003 sobre la investigación, titulado “El estudio del monstruo del doctor de la tartamudez”, se explicó todo lo sucedido y en él participaron varios estudiantes futuros de la misma universidad. En el año 2007, tras las demandas de las víctimas de este cruel experimento, la Universidad de Iowa pagó una suma de USD 925.000 de , dinero que jamás podrá borrar esta mancha en la historia de Iowa.
Datos archivados del Taringa! original
10puntos
218visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
2visitas
0comentarios
Dar puntos:

Dejá tu comentario

0/2000

Autor del Post

P
ParaZit🇦🇷
Usuario
Puntos0
Posts15
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.