Amo mi teléfono móvil, me encanta el cine en formato Imax, me paseo por las calles con mis audífonos y mi música a todo volumen, que mas puedo decir, soy un ser humano común y corriente, he vivido por años tratando de disfrutar seguro dentro de mi burbuja consciente para no verme afectado por la realidad del mundo exterior, pero de este modo sin querer me vi sumido en la ignorancia de lo que ocurre detrás de la cortina, hasta que un buen día se me ocurrió darle play a uno de esos videos conspiranoicos.
A partir de ese día, mi perspectiva cambió, y con el paso del tiempo fui tomando conciencia de las cosas, principalmente en el sentido de que aprendí a valorar el esfuerzo de los demás a respecto de la labor que hacen, pues mientras unos ganan millones estando sentados en sus escritorios mientras determinan cuánto dinero te cobrarán por el teléfono móvil que sueñas tener, en otro lugar seguramente muy lejano del planeta, hay otro ser humano, probablemente menor de edad, ganando miserias, siendo explotado, extrayendo algún mineral sumamente tóxico o de dificil y muy peligrosa extracción, arriesgando su vida para que el primer personaje pueda vendernos un móvil tan abusiva mente caro, el cual nosotros, gracias a la perversa influencia mediática, terminaremos comprando, y si, lo terminamos disfrutando muchísimo, pero aquí mi pregunta, cual es costo real de esto?
Los últimos años de la era industrial fueron a su veces los primeros años de la masificación del cáncer, y los primeros años del advenimiento de la era de la información coinciden con la consolidación de la mayor de las calamidades a la salud humana, EL ESTRÉS,
Aquí un post sobre la relación entre el aumento de las enfermedades y la vida moderna:
La vida moderna y sus venenos invisibles