
Muchas de las prácticas de medicina más aterradoras surgieron durante la Edad Media, antes de que los médicos y sus pacientes conocieran otras alternativas mejores. Y algunas todavía siguen en práctica en la actualidad.
Terapia con gusanos
Si alguna vez llegaras a tener que vivir la desagradable experiencia de tener carne podrida, no te preocupes. Una buena alternativa sería ponerte un puñado de larvas en la herida.
La historia: La terapia con gusanos data de tiempos bíblicos, aunque recién en el siglo XVI, un cirujano francés fue el primero en dejar registros escritos sobre los efectos de la larva de mosca. El médico fue lo suficientemente astuto como para notar que había un mar de larvas que brotaban del cráneo de un paciente, y le atribuyó la cura de ese paciente a la dieta elegida por las larvas. Por suerte, el hombre estuvo en lo correcto y este procedimiento sigue vigente para curar ciertos tipos de heridas.
La historia: La terapia con gusanos data de tiempos bíblicos, aunque recién en el siglo XVI, un cirujano francés fue el primero en dejar registros escritos sobre los efectos de la larva de mosca. El médico fue lo suficientemente astuto como para notar que había un mar de larvas que brotaban del cráneo de un paciente, y le atribuyó la cura de ese paciente a la dieta elegida por las larvas. Por suerte, el hombre estuvo en lo correcto y este procedimiento sigue vigente para curar ciertos tipos de heridas.
Catéter de metal
La cateterización vesical no es nada divertida en la actualidad, pero hace siglos, era más como una pesadilla.
La historia: La obstrucción urinaria en hombres se trataba insertando un tubo hueco de metal en la punta del pene hasta la vejiga, para poder vaciarla de orina. Los tubos utilizados en el siglo XIX, eran de bronce y con forma de S, hasta que se modificó por uno menos sádico, hecho de oro, plata o cobre, con una punta redondeada (gracias a Dios) y solo una curvatura para respetar la forma de la uretra.
Un tratamiento popular: La cateterización se utilizaba para aliviar las obstrucciones generadas por enfermedades venéreas, lo que significa que el tubo ondulado pasaba por una zona infectada y adolorida.
La historia: La obstrucción urinaria en hombres se trataba insertando un tubo hueco de metal en la punta del pene hasta la vejiga, para poder vaciarla de orina. Los tubos utilizados en el siglo XIX, eran de bronce y con forma de S, hasta que se modificó por uno menos sádico, hecho de oro, plata o cobre, con una punta redondeada (gracias a Dios) y solo una curvatura para respetar la forma de la uretra.
Un tratamiento popular: La cateterización se utilizaba para aliviar las obstrucciones generadas por enfermedades venéreas, lo que significa que el tubo ondulado pasaba por una zona infectada y adolorida.
Enema
La historia: Aunque algunos le escapan a la idea de que se le inyecten fluidos calientes en el trasero, en la antigüedad, los enemas eran muy populares entre nobles y aristócratas para el tratamiento de trastornos intestinales.
El procedimiento: Mucho antes de que los instrumentos plásticos suavizaran la experiencia, el líquido se inyectaba con un enema o "clisma", que parecía una jeringa de metal bastante grande y funcionaba más o menos como un inflador de bicicletas. Luego de que se insertaba la boquilla de metal con agujeros en la punta, se bombeaba el líquido para enviarlo por el colon.
Un dato real: se dice que el rey Luis XIV de Francia se sometió a más de 2.000 enemas (y quizás hasta los disfrutó) durante su reinado. A veces, frente a una corte pública.
El procedimiento: Mucho antes de que los instrumentos plásticos suavizaran la experiencia, el líquido se inyectaba con un enema o "clisma", que parecía una jeringa de metal bastante grande y funcionaba más o menos como un inflador de bicicletas. Luego de que se insertaba la boquilla de metal con agujeros en la punta, se bombeaba el líquido para enviarlo por el colon.
Un dato real: se dice que el rey Luis XIV de Francia se sometió a más de 2.000 enemas (y quizás hasta los disfrutó) durante su reinado. A veces, frente a una corte pública.
Lobotomía
La historia: Lo curioso de este tratamiento es que se realizaba con un picahielo y un martillo. Y no sucedió en el medioevo, sino ya a mediados del siglo XX que este tratamiento se popularizó.
El tratamiento: La primera lobotomía transorbital se realizó en 1945 utilizando una técnica que había sido practicada en un pomelo. El objetivo de este procedimiento era separar el lóbulo frontal del resto del cerebro; práctica que se llevaba a cabo insertando un picahielo en el extremo superior de la cuenca del ojo, que se golpeteaba con una maza y luego se "serruchaba" con el picahielo para separar el tejido conectivo del cerebro. La lobotomía era un procedimiento ambulatorio, así que los pacientes evitaban tener que quedar internados en un hospital.
El tratamiento: La primera lobotomía transorbital se realizó en 1945 utilizando una técnica que había sido practicada en un pomelo. El objetivo de este procedimiento era separar el lóbulo frontal del resto del cerebro; práctica que se llevaba a cabo insertando un picahielo en el extremo superior de la cuenca del ojo, que se golpeteaba con una maza y luego se "serruchaba" con el picahielo para separar el tejido conectivo del cerebro. La lobotomía era un procedimiento ambulatorio, así que los pacientes evitaban tener que quedar internados en un hospital.
Sangría
La historia: En la Edad Media, la teoría médica se basaba en el concepto de que había cuatro humores (bilis negra, bilis, flema y sangre) que controlaban el bienestar. Si uno se enfermaba, eso significaba que los humores estaban desequilibrados; y esto se trataba drenando una gran cantidad de sangre.
El procedimiento: Este tratamiento es mejor conocido como "flebotomía". Se drena sangre abriendo una vena en el antebrazo con un instrumento del tamaño de un palillo chino con un filo pequeño que penetra la piel y se inserta un catéter para que fluya la sangre. Para esta práctica también es común el uso de sanguijuelas, aunque es más difícil medir cuánta sangre se extrae. En la antigüedad, quienes realizaban este procedimiento también hacían cortes de pelo y afeitada.
El procedimiento: Este tratamiento es mejor conocido como "flebotomía". Se drena sangre abriendo una vena en el antebrazo con un instrumento del tamaño de un palillo chino con un filo pequeño que penetra la piel y se inserta un catéter para que fluya la sangre. Para esta práctica también es común el uso de sanguijuelas, aunque es más difícil medir cuánta sangre se extrae. En la antigüedad, quienes realizaban este procedimiento también hacían cortes de pelo y afeitada.
Amputación con sierra y cauterización
El procedimiento: Cuando tenían que amputar un miembro, los médicos utilizaban un cuchillo curvo, una sierra para huesos (un cuchillo largo dentado) o una sierra, como las que se utilizan para podar árboles.
Para lidiar con el dolor: Un registro del siglo XVII cuenta cómo a un paciente se le suministra un trago pequeño de una bebida alcohólica, luego al menos tres asistentes lo sujetan, mientras el médico le quita un miembro. La herida resultante se cerraba con un cauterio al rojo vivo, un instrumento similar a los que se usan para marcar ganado.
Para lidiar con el dolor: Un registro del siglo XVII cuenta cómo a un paciente se le suministra un trago pequeño de una bebida alcohólica, luego al menos tres asistentes lo sujetan, mientras el médico le quita un miembro. La herida resultante se cerraba con un cauterio al rojo vivo, un instrumento similar a los que se usan para marcar ganado.
Hemorroides cauterizadas
¿Estás sentado? Si te hubieran curado las hemorroides en la Edad Media, seguramente preferirías permanecer parado...
El procedimiento: Otro uso para el cauterio era reducir y sellar hemorroides, un problema conocido en el medioevo como "la maldición de san Fiacre", ya que se creía que Fiacre se había curado el dolor sentándose sobre una piedra en su jardín. Hipócrates creía que las venas inflamadas en el año se podían curar arrancándolas con las uñas.
El procedimiento: Otro uso para el cauterio era reducir y sellar hemorroides, un problema conocido en el medioevo como "la maldición de san Fiacre", ya que se creía que Fiacre se había curado el dolor sentándose sobre una piedra en su jardín. Hipócrates creía que las venas inflamadas en el año se podían curar arrancándolas con las uñas.
La dieta de la lombriz solitaria
La historia: ¿De qué sirve tener una dieta saludable y ser activo si puedes tragarte unos parásitos y dejar que hagan el trabajo por ti? Las pastillas de lombriz solitaria se vendieron hasta comienzos del siglo XXI para bajar de peso. Su efectividad, y si de hecho tienen huevos de la lombriz, no está verificada.
Cómo funciona: Lo que es cierto es que una infección por este parásito puede causar una gran pérdida de peso porque este gusano crece de forma que bloquea el tracto intestinal. Así que, piénsalo bien antes de comer cerdo crudo esperando que los gusanos te hagan perder esos kilitos extra.
Cómo funciona: Lo que es cierto es que una infección por este parásito puede causar una gran pérdida de peso porque este gusano crece de forma que bloquea el tracto intestinal. Así que, piénsalo bien antes de comer cerdo crudo esperando que los gusanos te hagan perder esos kilitos extra.
Mercurio
Le tomó muchísimo tiempo al hombre llegar a comprender que el mercurio funciona muy bien en un termómetro, pero no tanto en el flujo sanguíneo. El envenenamiento por mercurio puede tener serias consecuencias, e incluso causar la muerte.
La historia: En los siglos III y IV, el mercurio se utilizaba la curar tracoma, enfermedades venéreas y otros problemas pero, ya en el siglo IX, se comenzó a probar su toxicidad en animales. El uso del mercurio se redujo a aplicaciones tópicas, aunque los riesgos seguían siendo considerables. Incluso hoy se sigue utilizando en cosmética.
La historia: En los siglos III y IV, el mercurio se utilizaba la curar tracoma, enfermedades venéreas y otros problemas pero, ya en el siglo IX, se comenzó a probar su toxicidad en animales. El uso del mercurio se redujo a aplicaciones tópicas, aunque los riesgos seguían siendo considerables. Incluso hoy se sigue utilizando en cosmética.
Trapanación
La historia: La trepanación es la práctica médica que consiste en hacer un agujero en el cráneo del paciente. Arqueólogos encontraron cráneos agujereados con piedras filosas, lo que sugiere que el tratamiento data de tiempos prehistóricos y que el hombres ya tenía noción de que el comportamiento se origina en el cerebro.
La práctica: En el medioevo, se utilizaban sierras y perforadoras para crear una ventana y acceder al cerebro. Este método no varía demasiado de las técnicas utilizadas en las craneotomías actuales.
La práctica: En el medioevo, se utilizaban sierras y perforadoras para crear una ventana y acceder al cerebro. Este método no varía demasiado de las técnicas utilizadas en las craneotomías actuales.
