Un Idolo
Marcos Mundstock (25 de mayo de 1942, Santa Fe, Argentina) es un integrante del grupo argentino de música y humor Les Luthiers. Locutor profesional, redactor publicitario y humorista.
Al comienzo de su participación en Les Luthiers realizó trabajos en radio y publicidad, aunque pronto pasó a dedicarse en exclusiva a las actuaciones del grupo. Junto con el fundador del conjunto, Gerardo Masana, creó el personaje del ficticio compositor Johann Sebastian Mastropiero, en cuya supuesta vida y obra se basan bastantes piezas musicales y los textos introductorios de las mismas.
Es el miembro de Les Luthiers con menores cualidades musicales, aunque en raras ocasiones toca algún instrumento, como el gom-horn. Una de sus mejores cualidades es su voz de barítono, con la que ha interpretado inolvidables canciones, y resulta perfectamente reconocible para cualquiera cuando la escuchamos en cualquiera de las introducciones leídas. En cambio, su capacidad histriónica es más que notable, especialmente cuando se combina con la de Daniel Rabinovich, con quien interpreta a menudo diálogos disparatados de gran calidad.
En los últimos años ha unido a algunas apariciones anteriores en televisión la interpretación de papeles secundarios en películas argentinas para cine (por ejemplo "No sos vos, soy yo" o "Roma", y en una española ("Torrente 3".
Participaciones en cine:
* Quebracho - Voz en off (1974)
* Roma - Gustavo Smirnoff (2004)
* Cama Adentro - Víctor (2004)
* No sos vos, soy yo - Analista (2004)
* Torrente 3: El Protector - Cameo (2005)
* Cine Negro - Sí mismo (2007)
* Ratatouille - Gusteau (versión argentina) (2007)
Participaciones en Televisión:
* Good Show (1993)
* Sopresa y Media (1995)
http://www.youtube.com/watch?v=KSdJAfn20W8
* La Argentina de Tato (1999)
* Mosca y Smith en el Once (2004)
* Al Colón (2006)
Algunos capítulos de AL Colon acá: [/align]
* Los Cuentos de Fontanarrosa (2007)
"En la vida hay días buenos, pocos. También hay días malos, por suerte también pocos. Y el resto, la mayoría, son días normales".
Te lo cuenta él:
Nací en Santa Fe, no así en Buenos Aires, adonde me trajeron a los seis años. Quise ser abogado, ingeniero, aviador, cow-boy, benefactor de la humanidad, tenor de ópera, Tarzán, amante latino, futbolista y otras cosas más. Después le hice la corte a la ingeniería, novié con la redacción publicitaria, estuve casado con la radio y tuve algunas escapadas con el teatro. Vivo con Les Luthiers desde su prehistoria.
Con referencia a mí, Marcos, sólo daré algunos marcos de referencia. Amo los lirios por su pureza, todo mi amor es puro, de lirio... Me encanta Dora que es encantadora, o mi primorosa prima Rosa, me animaría con Ana María, pero sólo respondo a la voz de Laura, canejo.
¡Oh, Dios, odio los odios, aborrezco la borrasca, la bruma me abruma!. Cuando me siento así, por el piso, me siento en el piso a pensar: suelo hallar consuelo en el suelo. En las despedidas me emociono, hasta la vista se me nubla. ¡Adiós, se está nublando, hasta la vista.
Marcos Mundstock es el locutor del grupo. En cualquier otro caso este podría ser un papel de escasa importancia, un mero trámite entre escena y escena, pero en el caso de Les Luthiers se convierte en un papel fundamental. Gracias a las introducciones por él realizadas consigue poner al espectador en antecedentes de lo que va a oír a continuación, y proporciona la información necesaria para comprender las escenas así como información adicional sobre las obras o los autores que las componen (no hay que olvidar que toda la información que tenemos de Mastropiero está obtenida de sus introducciones).
Es increíble su capacidad para mantener el gesto serio mientras cuenta historias de viajes a lugares remotos, personajes de lo más peculiar y anécdotas que harían llorar de risa a cualquiera. Lo narra todo con tal seriedad y precisión en los detalles que sería perfectamente creíble de no ser por lo disparatado de las situaciones que cuenta. Es lo que podríamos llamar el “locutor perfecto”, capaz de leer con toda seriedad y sin inmutarse todo lo que le pongan en su carpeta roja (sirva como muestra la lectura de la etiqueta de un zapato al comienzo de la introducción de San Ictícola de los peces).
Cualquier aficionado a Les Luthiers que se precie no puede perderse escenas como la introducción de Encuentro en el restaurante (en la que por una vez pierde los papeles y se ve obligado a improvisar en una sucesión hilarante de divagaciones acerca de la vida del autor), la introducción de Serenata medio oriental (con los desternillantes comentarios sobre los beduinos, los “mahomenos” y los nómades por partida doble), la maravillosa “defensa” de Mastropiero ante los que le acusan de plagiar a Günter Fragher en el bolero Perdónala, la descripción del estudio del mundo animal por parte de Mastropiero (con sus ovejas de balido mixto, ambi-valentes o ambi-balantes) en el maravilloso Romance del joven conde, la sirena y el pájaro cucú... y la oveja o como el Doctor Eriberto Chwok en los espacios de Consejos para padres.
ENTREVISTA
En los últimos 23 años, Marcos Mundstock ha hecho reír a millones de personas con sus textos introductorios a obras de Les Luthiers. Pero quizás su mejor chiste data de cuando tenía cuatro años de edad y estaba en la puerta de su casa, en la Avenida Freire de la ciudad de Santa Fe. "Yo estaba muy impresionado por un dibujo de un saladero de carne que había encontrado en una revista Billiken de mi hermana. Vi pasar un camión cargado de cueros y le dije a mi mamá : -¡Mirá, ahí llevan cueros para hacer vacas!".
Ya era el típico humor de Mundstock, un antiguo locutor profesional y redactor publicitario. Hombre rápido de mente (hay un espacio entre las dos palabras anteriores) y lento de empresas, no terminó la única carrera que inició: Ingeniería. Su parsimonia obedece a que, según él mismo lo confiesa, pierde buena parte de su tiempo en 'boludeces'.
-¿Qué tipo de boludeces?
- Aajhmmm... uuh... me cuesta trabajo dedicarme al trabajo... Creo que me entretengo por ahí... mmhhh ... que sé yo... durmiendo, viendo televisión... uhhh... jugando al fútbol ...
-¿Cuál es su secreto para producir esos textos inesperados, a veces surrealistas y siempre divertidos, que lo convierten en el humorista favorito de algunos de sus compañeros, en orgullo de las familias Mundstock y Finkelstein y en admiración de su barrio?
- Trabajo solo y en casa. Hacer textos para ser escuchados tiene su clave: deben llevar el remate en la última palabra del párrafo. La gente quiere chistes que la hagan reír y hay que darle el gusto. También creo que el chiste suele ser una obra abierta, siempre modificable, y corrijo en forma permanente y sobre la marcha. Mis notas son un crucigrama.
- ¿Se siente cómodo como intérprete musical?
- Mis contribuciones musicales son mínimas, sobre todo en comparación con las de mis compañeros. La verdad es que yo soy un lastre en este sentido. Hasta la trompetita que tengo que tocar me cuesta muchísimo.
- ¿Ha sido difícil escribir los textos a obras musicales de tan marcado humor?
- Hay varias fórmulas que aplico. Una de ellas es que el texto no compita con la obra que presenta. Muchas veces ni siquiera tiene que ver con ella. Por ejemplo, en "Encuentro en el restaurante" el presentador no encuentra la hoja que debe leer y se pone a improvisar: recorre todos los lugares comunes de las biografías que no dicen nada. En este texto ni siquiera se sugiere el tema de la obra que vendrá enseguida.
- ¿Ha escrito textos distintos a los que presentan cada obra de Les Luthiers?
- Uff.. si... tengo dos o tres cuentos terminados y muchos apuntes. Pero me cuesta trabajo dedicarme a eso. Algún día lo publicaré, no pierdo las esperanzas. Por ahí me han propuesto publicar un cuento que tengo y que se llama "Cuento tornasolado", es una historia que empieza en castellano con los anglicismos usuales y se va convirtiendo al inglés en forma -quiero ilusionarme- imperceptible para el lector.
Marcos Mundstock Finkelstein, casado con Laura (medica cardióloga), nació el 25 de mayo de 1942 en Santa Fe y desde los seis años anida en Buenos Aires. Pesa 70 kilos y mide 174 centímetros; de chico fue hincha de Boca; sus compañeros, con escaso respeto, lo motejan "pelado".
Lo mejor de Les Luthiers: "Las Majas del bergantín", "Cantata del adelantado Don Rodrigo Díaz de Carreras", "El sendero de Warren Sánchez", "Concerto grosso alla rustica".
La función olvidable: Las funciones de 1988 en Montevideo en que, estando en el teatro, tuve que ser reemplazado por mi suplente.
Su personaje favorito de la obra de Les Luthiers aparte de J. S. Mastropiero: Hoy, José Duval (el viejito de "La hora de la nostalgia".
El papel o trabajo más difícil que te ha correspondido: Las pocas notas de teclado que debía tocar en "Mi bebé es un tesoro".
El mayor sacrificio que implica ser luthier: La obligación de sentarse a escribir un nuevo número y la angustia de la primera prueba ante el público.
Su peor metida de pata con Les Luthiers: En las pruebas con público de "¿Quién mató a Tom McCoffee?", le dije a Puccio: "¡Usted mató a Rulos Negros, eh... digo... a Tom McCoffee!".
Su músico preferido: Schubert, Mozart, Brahms, Bizet, Tchaikovsky, Prokofiev, Verdi, Rossini, Puccini, Donizetti, Offenbach... y casi todos. Además, Paolo Tosti, Serrat, Chico Buarque... uf.. tantos!
Su humorista predilecto: Woody Allen, Luis Landriscina, Mario Monicelli, Pimpinella... Y muchos más.
Su función inolvidable: Recital en el Colón de Buenos Aires. Fue una gran ceremonia de amor mutuo entre Les Luthiers y su público.
Su fuerte y su debilidad en Les Luthiers: Mi fuerte, textos y situaciones teatrales: inventarlas y actuarlas. Mi debilidad: interpretar música.
(Entrevista realizada el 8 de junio de 2002)
Nota en la revista Hombre, 16 de Junio de 2005
Todos lo conocen por su voz inconfundible, cuando habla de "Mastropiero" con los Les Luthiers. Pero se quitó el smoking y participa en el reciente estreno “No sos vos, soy yo”, además de otros dos films rodados este año.
-¿Cómo son las ofertas de trabajo extra Les Luthiers que te acercan?
-A partir de ser un poco conocido, cada tanto me ofrecen distintas cosas para hacer y muy pocas las llevo adelante, básicamente porque no me gustan. Es que Les Luthiers es tan maravilloso y grande que me cubre todos los frentes: el placer de trabajar, la repercusión, el aplauso y la risa de la gente, el cariño del público, los viajes y, como si fuera poco, ganamos muy bien. Además, es muy fácil que esas ofertas me den miedo, para qué me voy a arriesgar si ya tengo mi lugar.
-Pero te atacó la faceta de actor de cine.
-Hice "No sos vos, soy yo", "Roma" y "Cama adentro", además de un capítulo para "Mosca & Smith", en tele. Me convencieron a golpes de afecto. Fueron a mi casa, me mimaron y franelearon, con mucha contención y estimulación. Eso sí, los textos tienen que ser lógicos: es el filtro que más utilizo para descartar propuestas.
-En la vida real, ¿cuántas veces dijiste "no sos vos, soy yo"?
-Muchas, aunque a escondidas bajo otras palabras. Con las mujeres, ni me acuerdo; también lo apliqué con libretos o distintas propuestas. Pero siempre de manera cortes, aunque he pensado: "Sí, sos vos, pero ¿para qué te lo voy a decir?".
-¿Te pasó con Les Luthiers?
-No, sólo buenas experiencias. El día que hagamos una mala presentación nos tomará muy desprevenidos y mal acostumbrados.
-Tampoco son infalibles.
-A fines de los 70, un día tuvimos que cortar el show a la mitad de la presentación. Era una convención de cooperativas rurales en la ciudad deportiva de Boca, donde nadie entendía nada. Fue un bajón. Los del público habían ido a morfar y se habían puesto en pedo. La mayoría dormía y quería rajar de ahí. En ese momento, aparecimos con la rutina. ¡De terror!
-Más allá de tu formalidad en la voz y el aspecto, ¿cómo te definirías debajo del escenario?
-Clásico, por la música -aunque me gusta mucho el folklore también-, por el grupo de humor en el que participo y mi pasión futbolera. En esto último, soy raro: argentino, loco por el fútbol, pero no me reconozco hincha de ningún club. De chico era de Boca, pero en un partido contra Chacarita me di cuenta de que quería que ganaran los contrarios, porque jugaban más lindo. De ahí en adelante me entregué a los jugadores de mucha habilidad. Me encanta Zinedine Zidane.
-El pelado tiene sus atractivos, ¿cuál te hubiera gustado ser?
-De nuevo: Zidane, sin dudas.
-¿Un sueño no cumplido como locutor (N.R.: recibido del ISER)?
-En una época era transmitir una ópera desde el Teatro Colón, pero ahora me gustaría más tirar la tanda en una cabina de radio del estadio Bernabeu, sólo para ir a la cancha y ver a "Los Galácticos". En realidad, sólo a Zidane.
-¿Estás enamorado del francés?
-Es muy bueno el pelado.
-¿Qué es escribir?
-Una especie de sueño postergado. En algún momento tendré que darme cuenta de que debo desprender el placer de hacerlo del mandato de ser un escritor. Es que de chico cualquiera contrae el virus de pensar que ser escritor es una de las grandes cosas de la vida. No sólo mi experiencia me ha demostrado que esto no es así, sino mi profesión: a veces me encuentro en la lucha interna de pensar que si puedo escribir los textos de Les Luthiers también podría desarrollar una novela. Pero no, prefiero entregarme a la fatiga. Perdón de nuevo, pero esto es como Zidane: hay muchos que juegan a la pelota, a Primera llegan pocos y que la rompen, sólo el enganche de los franchutes.
-¿Cómo sería el texto de tu epitafio?
-¿Te contesto en serio o invento algo ingenioso? Algo así: "Marcos no está, todavía lo estamos esperando".
-¿En qué lugar te inspirás más para escribir?
-Ninguno en particular. Cuando tengo que entregar algo, voy y lo hago. Últimamente, laburo en un balcón cerrado de mi casa, con vista al jardín. Ahí puse la computadora, toda una novedad. Mi esposa se encargó del paso de la máquina de escribir a la pc, porque yo le tenía terror. De hecho, me gusta más escribir con bolígrafo.
-Otro clásico.
-Ya no tanto.
-¿Cuál fue el último momento sin risas de tu vida?
-Hace tres años y medio, cuando dejé de fumar después de cuatro décadas. Lo hice obligado, porque tuve un linfoma que me lo trataron con quimioterapia. Antes de entrar a la clínica por primera vez para el tratamiento, me fumé el último y nunca más. Fue bravo, un tiempo anduve chupando una pipa vacía.
-¿Cuándo tuviste más miedo: antes de la quimio o de cualquier show?
-Son sentimientos distintos, pero por supuesto que con la enfermedad, porque me estaba jugando la vida. Sin embargo, hay veces que la desesperación es mayor con cuestiones más triviales, como el subir a escena.
Nota de Clarin - 08.06.2002
Marcos Mundstock
Si se analiza en términos de destino, del destino de su vida, por supuesto, la participación de Marcos Mundstock en Les Luthiers representa "el retorno de lo reprimido", como él mismo lo afirma.
Veamos. De chico Mundstock, a pesar de ser un niño "tímido y triste", se destacaba en los actos escolares del colegio Peretz, en Once. "Se hacían espectáculos donde yo era el actor genial y precoz", recuerda sin modestia. Pero, por oscuras razones, desde los 10 hasta los 20 años esa energía estuvo aplastada. Más aún cuando en el secundario empezó lo que llama "el largo camino que me iba a conducir a ser un profesional serio". Por suerte, el camino se bifurcó.
"Para ese entonces el plan oficial era estudiar ingeniería —explica—, pero lo reprimido se buscó un pretexto". Mundstock le dijo a los padres: "Bueno, pero si entro en el ISER puedo laburar de locutor para costearme los estudios de ingeniería". El muy pillín. Y así fue.
Sólo que en Ingeniería conoció el coro de la Facultad y a los que luego formarían el engendro. Y ahí se perdió. Aunque no fue fácil retomar la exultante energía histriónica de su niñez. "Al principio yo hacía los textos, tardé en soltarme a actuar", reconoce.
Tampoco fue fácil superar la decisión de abandonar la carrera universitaria después de tres años. "Durante mucho tiempo yo cargué con la frustración de no haberme recibido, lo leía como un fracaso", asegura, aún cuando Les Luthiers estaba comenzando a tener éxito. Esa sensación le duró, apenas, los primeros diez años del grupo.
Marcos tiene 60 años, una esposa y una hija.
El texto de Marcos Mundstock en la despedida de Julio Bocca
sábado 29 de diciembre de 2007
¡Hola, buenas noches, bienvenidos a esta fiesta!
Estamos aquí, frente al Obelisco… ¡porque hemos venido a festejar un campeonato!… Un muchacho que nació en mi barrio, en el barrio de todos nosotros… salió campeón. Campeón mundial del arte, la pasión, la humildad, la disciplina, la ternura, la entrega. Ese muchacho de nuestro barrio se llama Julio Bocca.
Me parece interesante contarles por qué se eligió el obelisco para la despedida de Julio Bocca. Primero pensamos en una ceremonia solemne, en un templo del arte como el Teatro Colón… Para cuando estuvieran listas las obras… Lo descartamos porque Julio se quería retirar joven…
Después se nos ocurrió - ya que Julio se llama Bocca, es hincha de Boca y ya bailó en la cancha de Boca - hacer la despedida en un escenario flotante sobre el Riachuelo… Si llegaban a tiempo con las obras de saneamiento… Lo descartamos porque Julio se quería retirar en vida…
Pensamos en otros estadios pero está claro que tampoco River, Racing, o Independiente están para festejos… Todos respondieron lo mismo: Espectáculo de danza, no: “No vamos a seguir permitiendo que nos bailen en nuestra propia cancha”.
Así fue como decidimos hacer la despedida en el Obelisco. Por supuesto, antes nos cercioramos bien de que estuviera terminado.
Hoy Julio se retira… La verdad, ha tenido una vida muy agitada… Le han pasado cosas tremendas:
Ha sido corsario, fue engañado por un cisne negro, se enamoró de su hermana…
Se casó en secreto con Julieta y se tuvo que suicidar porque se llevaba mal con los suegros…
Se enamoró de una bayadere pero lo obligaron a casarse con la hija del Rajá…¡ rajá de ahí…! El Rajá de ahí, de la India...
Después hizo cosas muy raras… Bailó tangos, jazz, rock… ¡Como en los bailes del barrio!
Lo que pasa es que Julio es un muchacho de nuestro barrio pero tiene una doble vida…. Cuando nadie lo ve se mete en el estudio o en el teatro donde tiene función… se pone las zapatillas, las calzas, el jubón o lo que sea y se convierte en… ¡Julio Bocca!... ¡Súper Julio Bocca!
El súper héroe… el que tiene poderes… Poderes sobre su cuerpo… y sobre nuestras almas…
Pero Súper Julio Bocca también es San Julio Bocca para tantos balletómanos que lo adoran…
Y es el General Julio Bocca, que conquistó países con su arte y plantó nuestra bandera en ellos.
Hoy se despide Julio Bocca… Y hoy están permitidas todas las emociones, desde la admiración a la gratitud, desde la euforia hasta las lágrimas…
Porque este muchacho de nuestro barrio, como todos los verdaderos artistas, mientras volaba sobre los escenarios, nos llevaba de paseo por el cielo de los sentimientos … Entre bandadas de amores y miedos, alegrías y tristezas… esas aves multicolores que se encuentran en los corazones de cada uno de nosotros…
Está claro que no nace un Julio Bocca muy a menudo.
Sin embargo, no alcanza con ser un predestinado, haber nacido con cualidades únicas… Además hay que pasarse la vida ensayando, entrenando, tomando clases…
Y más importante aun, hay que atreverse, hay que saltar y girar y volar… también con las ideas y las pasiones.
Hay que ser valiente, cuando se ha nacido Julio Bocca, para seguir siendo Julio Bocca.
Una vez conquistada la difícil admiración de los expertos, Julio salió también a la búsqueda de las mayorías… Y logró algo maravilloso… Conmover a multitudes con la danza más exquisita.
Y eso que no es sencillo mantener y transmitir el mismo espíritu en el Bolshoi que en una cancha de fútbol…Tampoco es sencillo atreverse a hacer algo que nadie ha hecho antes.
Y la clave está en que Julio lo hace con total sencillez y naturalidad: ¡lo hace porque se le baila!
Consiguió la hazaña de que el ballet, cultivado en teatros imperiales y en elites aristocráticas, al arrullo de los aplausos y los ¡magnifique, wonderful, bravo!… alcanzara la apoteosis del ¡una más y no jodemos más!
Dado que tanta gente nueva se acerca al ballet, he creído oportuno aprovechar esta ocasión para explicar el significado de algunos términos básicos. Por ejemplo la palabra partenaire. Partenaire es el bailarín que acompaña a la bailarina principal. Viene del francés par-tenaire, que significa “para-tener”. Para tener a la bailarina y evitar que se caiga.
Veamos también algunos errores frecuentes:
No debemos olvidar que Bolshoi no es bolsón en ruso…
Que en francés “bañera” no se dice La bayadere…
Y que en castellano “tutú blanco” no significa ambulancia.
Tampoco debemos confundir la Giselle de Adam, con el Chiclét de Ádams.
O la Manon de Mc Millan, que es un ballet, con la Manon de Terrabusi que es una galletita.
Para terminar esta pequeña clase veamos el significado de Pas-de-quatre, típico de la danza clásica. Pas-de-quatre significa: “que haya paz en el catre” (o también “paz en el catre para los hombres de buena voluntad”).
Bueno, ahora hablando en serio. Hoy es la despedida de Julio, pero en su persona también celebremos a toda la danza….¡Benditos sean los bailarinesy las bailarinas!
Todos los bailarines… Que se pasan la vida preparándose para que nosotros disfrutemos de su arte…
En un minuto más, aquí bailarán los amigos de Julio, los grandes de todo el mundo:
La Española Tamara Rojo - Bailarina Principal del Royal Ballet de Londres
El Frances Manuel Legris – Etoile de la Opera de Paris
La georgiana Nina Ananiashvili y el cubano José Manuel Carreño - Bailarines principales del American Ballet Theatre
Y los grandes del barrio:
Eleonora Cassano
Maximiliano Guerra
Cecilia Figaredo
Hernán Piquín
El Grupo Tangokinesis
Y el Ballet Argentino de Julio Bocca
Por último: hoy Julio se despide, pero estamos seguros de que seguirá siendo genial en todo lo que haga… el Ballet Argentino, la Fundación, el Maipo…¡y lo que se le ocurra!
Pero la verdad es que se merece un descanso, unas buenas vacaciones…
Para terminar, entonces, celebremos que aunque estemos en diciembre, hoy empiezan las vacaciones de Julio…
¡Que venga la fiesta!
Algunos Videitos:
Entrevista a Marcos Mundstock en Capocomicos
link:
link:
link:
Marcos Mundstock (Les Luthiers) en Good Show
link:
Les Luthiers - El regreso
link:
Les Luthiers - A la Playa con Mariana
link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=aOiKgVaKB-Y
La rendicion del vampiro
link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=gunhuUF_NoI&feature=related
La hora de la nostalgia (1 y 2)
link:
link:
Consejos para padres
link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=QjFmymetqEM&feature=related
El poeta y el Eco (1 y 2)
link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=ER4bVUVOcYc
link:
Les Luthiers - Presentación la Hija de Escipión
link:
¡¡¡¡¡¡¡¡¡GRANDE MARCOOOS!!!!!!!!!!
link:
Espero que les haya servido
Mira tambien: