Abelardo, bracero de profesion, un flaco nervudo de unos treinta y tanto, de apodo el mocho, entro de un envion
al bodegon, trayendo con él toda la ceniza y la carbonilla del surco.
En dos trancos llego al mostrador y golpeando con el plano del machete pidio atencion:
Una cerveza bien fria y no me des vaso, la primera me la tomo asi.
Empino la botella en un trago largo como durmiendose, como queriendo olvidar. Sacudio un poco su cansancio y dejo la botella ahi.
Se acodó en el mostrador, se acordo de que tambien tenia hambre y pidio :
Haceme uno de mortadela, pero no le mezquines como la ultima vez, ponele tambien alguno de esos ajis que tenes en vinagre
El dependiente, presuroso, comenzo a cortar a cuchillo un trozo generoso de una mortadela que colgaba en el
gancho. Pan, mortadela, aji y ya esta.
No te olvides de traerme otra cerveza, y un vaso; grito el mocho
Ahi nomas, en el mostrador, se dio a la tarea de dar cuenta de su comida y su cerveza, estaba en eso cuando vio que en la esquina mas escondida de la cantina habia otro parroquiano en una pequeña mesa con un
vaso de algo.
Siguio en su tarea, pero se le ocurrio que lo miraban y giro hacia la mesa, cabeceo como en saludo, le
contestaron igual. se terminaba la cerveza, habia mucha sed y pidio:
Traete otra chango y dale que me tengo que i.
Llego transpirando la cerveza, agarro lo que quedaba del sandwich el vaso, la botella y se traslado sin mas
hacia la mesa donde estaba, ahora fumando, el unico parroquiano que lo acompañaba. cabeceo como pidiendo
permiso, el otro con el vaso le dijo que si. Desparramó sus cosa en la mesa y en una silla a él, se estiró un poco y pregunto:
Se me hace que lo conozco, pero no se de donde, ¿sera de la zafra?, ¿de la manzana en Mendoza?, ¿de la nuez en Cafayate?
El otro como que sonrie y con voz aguardentosa, le recuerda:
Me conoces,Abelardo, estas un poco olvidao, pero me conoces.
Mientras termina con un buen mordiscon su cena, contesta,achinando los ojos:
Se me lo hace conocido, pero se me lo va, no se, no se.
El otro requinta su sombrero y mirandolo como para ver el alma, le recuerda.
Hace diez zafras en lo de Gomez, ¿ te acordas?.
Abre los ojos como platos, manotea su machete. Dos manos fuerte, con fuerzas de mas alla, lo clavan en la silla
amaga a gritar, pero se da cuenta de que no puede, solo llega a escuchar :
" EL TIEMPO A PASADO MOCHO Y TE TOCA PAGAR"
Cae su cabeza adelante, casi como durmiendo queda en la mesa. El otro parroquiano, ya no está.
Al rato se sacude, se levanta, amaga con salir y el bolichero a voz de cuello le dice que tiene que pagar.
Sonrie como para si.
Abelardo se acerca al mostrador, tira dos billetes ajados, mira un poco el machete, tambien lo deja ahi y silbando bajito se va.
Nunca mas se lo vio por el barrio, a la zafra no volvió , algunos de sus amigos dicen que lo vieron cerca de lo de
Gomez, pero como ahora anda de bacan en un auto a todo dar, no conoce a nadie ya no quiere ni saludar.
aviso a los lectores, me tome la libertad de escribir con algunos modismos tipicos de tucuman, como
ajis= ajies
i = ir
y algunos otros que aparecen durante el dialogo. salu2