NOTICIA CONFIRMADA¡¡¡¡
Antes
Seguramente sea la noticia en el mundo del manga: según anuncian desde la web Bleeding Cool, la editorial japonesa Shueisha ha convencido a la leyenda viviente Akira Toriyama para volver a su obra más conocida en todo el mundo, Dragon Ball.
Ahora
La noticia se ha dado a conocer como un rumor, pero cuando la fuente es Bleeding Cool, pues nada, que tendemos a tomarlo en serio. Y es que el creador de la franquicia nipona más importante en occidente, Akira Toriyama, habría llegado a un completo acuerdo con la casa editora Shueisha para retomar las aventuras de Son Goku y sus amigos en papel.
Aunque en su momento el señor Tori aseguró que dejaba la serie porque la historia había llegado a su fin y no había más chicle que estirar, nunca puso reparos a que la franquicia siguiera explotando hasta niveles cósmicos todo lo que tuviera que ver con el pequeño sayayin y su epopeya de generaciones. Pero una cosa es el animé y otra, mucho más esencial, es el manga mismo, la fuente de donde brota toda idea.
Obviamente la motivación principal debe ser el negocio. No necesitamos ser genios telepáticos para saber que a Toriyama lo deben haber llamado por teléfono y saturado el e-mail durante las últimas décadas ofreciéndole montañas de yenes para una secuela.
Pero de seguro esto no queda aquí. Uno de los mangas más influyentes en las nuevas generaciones de autores occidentales, y quizá mundiales, podría estar de vuelta.
¿Logrará los niveles de impacto previos? ¿Será una decepción segura como toda secuela innecesaria? ¿Ignorarán el concepto Dragon Ball GT? ¿Vendrá nuevos personajes a robar el corazón de tanto otaku diseminado por el mundo? ¿Debe estar Vegeta? ¿Qué cabos sueltos hay por responder?
Bola de Dragón, como se conocía en España, se convirtió en todo un fenómeno sin precedentes durante los años de su publicación (de 1984 hasta 2005) e incluso hasta hoy en día, con una legión de personajes impresionantemente carismáticos a los que todo tipo de público llegó a coger cariño alguna vez. Goku, Son Gohan, Vegeta o Bulma se convirtieron casi en personajes más conocidos que muchos Jefes de Estado.
Y económicamente, la serie no pudo ser más rentable, con más de 150 millones de copias vendidas de la serie en todo el mundo y un sinfín de películas, animes y merchandasing de todo tipo. Es raro el año que no sale a la venta algún videojuego de Dragon Ball, por ejemplo.
Aunque en su momento el señor Tori aseguró que dejaba la serie porque la historia había llegado a su fin y no había más chicle que estirar, nunca puso reparos a que la franquicia siguiera explotando hasta niveles cósmicos todo lo que tuviera que ver con el pequeño sayayin y su epopeya de generaciones. Pero una cosa es el animé y otra, mucho más esencial, es el manga mismo, la fuente de donde brota toda idea.
Obviamente la motivación principal debe ser el negocio. No necesitamos ser genios telepáticos para saber que a Toriyama lo deben haber llamado por teléfono y saturado el e-mail durante las últimas décadas ofreciéndole montañas de yenes para una secuela.
Pero de seguro esto no queda aquí. Uno de los mangas más influyentes en las nuevas generaciones de autores occidentales, y quizá mundiales, podría estar de vuelta.
¿Logrará los niveles de impacto previos? ¿Será una decepción segura como toda secuela innecesaria? ¿Ignorarán el concepto Dragon Ball GT? ¿Vendrá nuevos personajes a robar el corazón de tanto otaku diseminado por el mundo? ¿Debe estar Vegeta? ¿Qué cabos sueltos hay por responder? El MMORPG de Dragon Ball
Desde que dejó la colección, Toriyama sólo volvió una vez, para escribir y dibujar un cross-over con One Piece. Ahora mismo el japonés sigue trabajando en otros proyectos personajes y su estudio prepara un videojuego online masivo sobre Bola de Dragón. Y es precisamente para promocionar más a este MMORPG, y de paso llevarse unos cuantos millones en ventas, por lo que Toriyama volverá a la serie original.
Esperemos que Toriyama vuelva a Bola de Dragón allí donde lo dejó para crear nuevos e inolvidables capítulos como los que nos dejó hace años.