Manos con espinas.
Una puerta que se cierra
una ventana que no abre.
Memoria que no cesa
recuerdos que me invaden.
Un cerrojo sin llaves
un escape sin salida.
Sangre corre en el asfalto,
la mirada esta perdida.
Encerrada en una taza;
llevo en mis manos
montañas de espinas.
En mi espalda siento el peso,
y el dolor de ser cautiva.
Una puerta que se cierra
una ventana que no abre.
Memoria que no cesa
recuerdos que me invaden.
Un cerrojo sin llaves
un escape sin salida.
Sangre corre en el asfalto,
la mirada esta perdida.
Encerrada en una taza;
llevo en mis manos
montañas de espinas.
En mi espalda siento el peso,
y el dolor de ser cautiva.
¡Gracias por tomarse el tiempo de leerlo!
El cometa: Poemas con Alma
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