En los meses de septiembre y octubre de 2011, empezó a prestar servicios la línea de colectivos 194 plus, que realizaba el recorrido Puente Saavedra - Once por las avenidas Cabildo, Santa Fe y Pueyrredón.
Pagando un boleto de 2 $, uno podía creer que estaba en otro país: asientos comodísimos, aire acondicionado, choferes muy educados. Pero ya sabemos que en nuestro país muchas veces las cosas buenas no duran. Las otras líneas de colectivos empezaron a hacerles la vida imposible, especialmente una companía que efectúa el recorrido antes mencionado. Según me comentaron choferes de la 194 plus, les rompían los carteles indicadores de las paradas, les apedreaban las unidades, en fin, todo tipo de bajezas. Además, muchas empresas ponían en sus unidades carteles contra la 194 alertando contra supuestos peligros de la desregulación del transporte.
La desregulación es peligrosa, claro, para ellos, porque perderían sus privilegios de prácticas monopólicas.
¿ Cómo terminó todo ?, un juez falló contra la 194, y a partir de noviembre les prohibió llevar pasajeros dentro de la Capital, actualmente tiene un servicio que va a la provincia, y sólo les permiten subir pasajeros en Capital con destino más allá de la General Paz. Nadie nos preguntó a los usuarios que preferimos. La empresa que efectuaba el mismo recorrido y que fue la que más protestó, prestó por un tiempo un servicio diferencial de inferior calidad, pero ya no corre más.
Moraleja: en Argentina muchas veces el mal triunfa.