


Cómo una luna perezosa fue fundamental en la determinación de la velocidad de la luz
El primer intento de medir la velocidad de la luz

Situó a dos personas a un kilómetro de distancia. Ambas tenían una linterna y la dinámica del experimento consistía en que uno de ellos destapaba su linterna y enviaba una señal al segundo observador que, al verlo, hacía exactamente lo mismo: devolvía la señal luminosa al primer observador.
La idea era usar ese desfase para calcular cuánto tardaría la luz en ir de un sitio a otro. Galileo obtuvo una cifra, pero cuando repitió el experimento desde mucho más lejos se dio cuenta que el tiempo era el mismo. En el fondo, Galileo fue el primer psicofísico de la historia: en realidad estaba midiendo el tiempo de reacción de los participantes y, como le mismo se dio cuenta, no el de la luz (que debía de ser mucho más rápida).
A lo largo de las décadas, científicos y filósofos tomaban partido por una idea o por otra: algunos, como Galileo, pensaban que la luz debía de rapidísima, otros (como Descartes) pensaban que, de hecho, su velocidad era infinita. Gente como Hooke propuso que la luz era especie de movimiento vibratorio, mientras Newton se inclinó por la teoría corpuscular.
Hasta que llegó Ole Rømer

Rømer, años después, dedicó muchas horas a observar detalladamente el movimiento de Ío. Se dio cuenta de que se podía medir cuanto tardaba el satélite en dar una vuelta alrededor de Júpiter observando sus movimientos de entrada y salida en la sombra de Júpiter. Estimo que, aproximadamente, tardaba 42,5h (poco más de día y medio). Pero algo no cuadraba.
En algunos momentos, Ío salía de la sombra de Júpiter más tarde de lo previsto. Eso mosqueó a Rømer. ¿Era posible que Ío no tardara siempre lo mismo en hacer ese recorrido? ¿Era perezosa? ¿Cómo? No tenía mucho sentido, hasta que se percató de que Ío tardaba más cuando Júpiter y la Tierra estaban separándose, pero que tardaba menos cuando se aproximaban. Ahí estaba la clave.

Sin saberlo, Rømer no sólo encontró la velocidad de la luz, sino uno de los pilares de la física moderna. Y eso, es verdad, bien merece un doodle .




