
Esta mañana, busqué un articulo que tratara del autismo en JSTOR, la base de datos online de revistas (journals) académicas. Tengo un hijo en el espectro autista, y quería estar al tanto de la investigación reciente en el tema. No pude accesar a ninguno de los 200 primeros artículos que contenían la palabra 'autismo'. Eso es porque, principalmente, solo individuos con acceso por parte de un colegio pueden leer los artículos. Cualquier otro, incluyendo periodistas, investigadores independientes e individuos curiosos, deben pagar una tarifa sustancial por articulo, y eso si está disponible.
Más tarde, encontré un articulo, disponible por $38 dolares. No estoy seguro porque un articulo de 12 paginas cuesta $38. A mi me toma alrededor de 8 minutos escanear 12 paginas. El investigador no recibe regalías. ¿Porque cuesta tanto leer un articulo?
La respuesta yace en el anticuado sistema de publicación académica.
Cuando un académico lleva a cabo investigaciones sobre, digamos, el autismo, la investigación menudo le toma varios años. Esa investigación está financiada por subvenciones estatales a través de su universidad. Al investigador se le asigna dinero para viajes y otros gastos para llevar a cabo la investigación. Luego el investigador entrega sus resultados en un texto destinado a ser publicado en una revista académica.
Estas revistas académicas se publican bajo el auspicio y subvención de la universidades, ya que estas publicaciones aportan prestigio a la universidad. Las publicaciones académicas son editadas por miembros de la facultad, y el tiempo que esto toma al profesorado se considera tiempo curricular; se les asigna además una pequeña remuneración. La universidad proporciona oficinas y estudiantes practicantes para ayudar con el trabajo de secretariál.
El editor revisa los borradores. Si el papel no es total basura se envía a un grupo de otros profesores en otras universidades que sean expertos en el tema. Los revisores proporcionan adiciones y comentarios sobre la investigación. Sus universidades promueven estas actividades, ya que todo ello aumenta el prestigio de las instituciones involucradas.
el editor de la revista hace llegar esto al investigador, quien hace correcciones. Se envía de vuelta al editor quien lo agrupa junto a otras investigaciones, añade una introducción y lo envía para su publicación a una editorial con fines de lucro, y que es ajena a todo el proceso investigativo.
La etapa de la publicación es clave, ya que se necesita dinero para imprimir y distribuir los textos en físico entre su nicho de lectores especializados. Buscando que resulte más lucrativo, la editorial vende los derechos de autor a motores de búsqueda especializados en investigaciones académicas, como JSTOR. Para la editorial, está inversión es altamente lucrativa porque, al contrario de la publicación tradicional, la editorial no tiene que pagar a un escritor o un editor. Solo tiene que cubrir los costos de maquetación, impresión y distribución
Habiendo ya adquirido los derechos de una investigación científica, JSTOR digitaliza y revende el contenido de vuelta a las bibliotecas universitarias, incluso en el caso de que aquellas cuyas universidades condujeron la investigación.
JSTOR usa luego un modelo de suscripción vía pago que restringe el contenido a solo aquellos que puedan permitirse pagar la tarifa desuscripción. Su plan de acceso por un mes, por ejemplo, permite el la descarga de 10 documentos pdf y lectura ilimitada, por una tarifa de $19.50 USD.
Una parte sustancial del presupuesto que dedica una universidad a sus bibliotecas está destinada a suscripciones a esas bases de datos.
La Universidad de California San Diego, por ejemplo, reporta que el 65% de su presupuesto se destina a hacer accesible a su alumnado colecciones digitales como JSTOR. Para tener acceso a la colección Artes y Ciencias de JSTOR—una sola de las muchas colecciones—la universidad debe pagar en una sola exhibición $45,000 USD, y despues una tarifa de $8,500 USD cada año.
Ahora, detente un momento, da un paso atrás y contempla esta imagen: Las universidades que hicieron posibles estas investigaciones y lo entregaron gratis, ahora deben pagar para leerlas.
Ahora, posicionate más atrás aún de modo que puedas contemplar la imagen completa: el publico—que indirectamente ha financiado cada investigación vía sus impuestos y vía los recursos federales que brinda el gobierno a las universidades—tiene virtualmente vedado el acceso a este material, ya que las bibliotecas publicas no tienen presupuesto para costear este tipo de suscripciones. A la prensa y grupos de pensadores, quienes podrían ayudar a difundir y hacer accesible el conocimiento a la esfera publica, se les ha negado el libre acceso al material.
Se justifica que los investigadores y personal facultativo sientan frustración y amargura de que sus años de trabajo sean restringidos a solo unos cuantos. Cada año, JSTOR frustra 150 millones de intentos del publico de acceder a un texto más allá de la vista previa.
Se hace imposible no recordar aquí al programador, escritor, activista político y hacktivista Aaron Swartz, cuyo nombre asociamos a cosas como reddit, creative commons y open library.
Aaron fue imputado con cargos del Acta de Fraude y Abuso Computacional, luego de haber automatizado la descarga de textos de académicos de JSTOR usando las computadoras del MIT donde estudiaba.
Aaron fue hostigado por dos años por procuradores federales. Fue suicidado a los 26 años
Aaron Hillel Swartz (8 de noviembre de 1986, Chicago – 11 de enero de 2013, Nueva York)