1) La tierra es redonda y de ricota....................Por Marcelo Gobello
2)Sobre música, veredas y sillones....................Por Vera Land
3)El Comienzo....................Por la negra Poly
4)Apuntes sobre el rock....................Por Rocambole
5)Reportaje al Indio Solari y Skay: La Mosca y La Sopa, y Otras Cosas
6)El Indio en sus propias palabras
7)El Delito Americano....................Antología del Indio
La tierra es redonda (y de ricota), Por Marcelo Gobello
M ar del plata, Domingo 11 de Junio de 1999. De golpe el viento cambió y una desagradable mezcla de gas lacrimógeno y pólvora enrareció el aire del repleto estadio."Bienvenidos al gueto de los pibes", fue el saludo inicial del Indio, luego agregaría: "Es hora de que los que tienen la obligación de dar órdenes, no le echen la culpa a una banda de rock o a un equipo de fútbol, de la violencia que hay en la sociedad.", como todo comentario explícito referente a los sucesos vividos. "Cuidensé, ustedes son vida joven", fue todo el consejo.
Vamos a aclarar que cuando nos referimos al Rock estamos hablando del verdadero, no de los productos o fantochadas, sino aquel que cumple con sus leyes no escritas ni codificadas, de origen en el corazón y las tripas, no en el cerebro o el bolsillo. Ese que se siente, que no se puede explicar en forma racional o empírica y en cuya esencia siempre late la trasgresión.
Los Redondos parten de una escena "underground" para luego alcanzar popularidad masiva. No firman con una gran compañía y lo logran adoptando el duro camino de la producción y gestión independiente. El ser "Independientes" además de la libertad artística y de no tener que rendir cuentas a nadie, los afirmará en una de las actitudes más valoradas en el imaginario rockero: "No Transar". Algo permanentemente destacado y reivindicado por sus seguidores.
Con respecto a la prensa, da la impresión de que los medios no logran aceptar algo que es muy simple: los Redondos hablan cuando quieren, lo que quieren y a quién quieren. Repetidas veces el Indio manifestó que su única obligación es para con su público, los "redonditos de abajo".
Para el verdadero "redondito", el fan de alma, Los Redondos son mucho más que una banda de rock, es un sentimiento que los une, que les da identidad, algo en lo que se puede creer, un símbolo ético. También es alegría y fiesta; carnaval asegurado allá donde Patricio Rey haya elegido el lugar para materializarse. Estadio, Disco o teatro, pasan a ser "zona liberada Ricotera" donde plantar las banderas.
Es rebelión, misterio y desafío; llegar y entrar a la fiesta es una aventura incierta que cuesta pero vale. Porque una vez adentro es todo delirio y rocanrol. Y es SU fiesta. Una vuelta de libertad para todos los presentes, que invita el Rock.
Sobre música, veredas y sillones. Por Vera Land
Escuchar tu música es puro placer, quizás componerla genere ansiedad y dolor, no lo sé, pero oír tu música no tiene sufrimiento ni requiere de esfuerzo. Esta actividad, aparentemente pasiva, necesariamente debe poseer un contenido peligroso y libertario para que alrededor de quienes eligen compenetrarse en ese mundo se erija una potente hostilidad que, según los tiempos, se manifiesta de diferentes formas.
En mi barrio, en 1979, mis amigos y yo nos trasladábamos de una casa a otra: queríamos estar en el lugar donde tuviéramos más discos, donde el volumen pudiera colocarse al tope y en lo posible, los padres no estuvieran o estuvieran lejos. Nos gustaba apagar las luces, fumar, tirarnos sobre la alfombra y poner ciertos temas que nos hacían volar. Podes contar tu vida a través de la música. En esas veredas, que transitábamos con zapatillas All Stars Converse sucias, la policía nos detenía, nos separaba y nos interrogaba.
Una noche de 1984, dando vueltas con Perla, sin rumbo, por callejuelas empedradas de San Telmo, pasamos delante de un bar donde una banda estaba sonando. Decidimos entrar y esa música nos produjo un efecto magnético muy poderoso. El tipo que hacía movimientos como si cortara bloques de materia invisible mientras cantaba, despertó curiosidad en mi; era raro y sin embargo no tenía nada de raro: no estaba rapado, no tenía el pelo verde, no se estremecía como electrificado, no estaba travestido ni se había puesto tetas, llevaba simplemente una camisa y un pantalón, pero algo en él resultaba raro y atractivo. Nos fuimos sin preguntar el nombre de la banda, pero ya al poco tiempo Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota comenzó a tocar asiduamente en los bares que conformaban nuestro mapa nocturno.
A mediados de los ochenta los Redondos actuaban para un público muy glamoroso, que los elegía por la energía fiestera que se generaba en los pequeños eventos y por las letras sofisticadas, irónicas, llenas de guiños para empedernidos lectores y comiqueros. Pero ellos ya traían su gente "de la primera época", una pandilla intelectual y margineta cargada de personajes platenses y porteños que habían ido sumando mística a la formación.
Cuando este fin de semana detuve el zapping, anonadada, una y otra vez, ante la imagen de la policía disparando directamente hacia los chicos, desde mi cómodo sillón me pareció una locura, pero al rato me acordé de las veredas de mi adolescencia. Así es la juventud, corrés hacia tu música aunque una bala viaje hacia vos. Esos chicos que arriesgan su integridad para entrar en un estadio en el que los primeros acordes de su banda preferida comienzan a sonar no son héroes, ni mártires, mas bien se parecen a mis amigos y yo caminando por las veredas del Proceso. No son peligrosos, no están organizados, solamente se resisten a abandonar su utopía, y dedicarse a analizar los fenómenos sentados en sillones mirando televisión.
El comienzo, por la Negra Poly
“Los más viejos nos conocemos desde el principio de los 60’, algunos antes. Con el Mono Cohen, por ejemplo. Era un estar juntos nomás, los malucos, los descarriados, los solos. Estar juntos y buscar a otros descarriaditos. Habían los que andaban por el existencialismo, los que empezaban a formar comunidades, los que agarraban por el lado religioso, había esperanza. Ya para el ’65 eramos un montón; aparece el Indio, Guillermo, el hermano de Skay, Isa Portugheis (una banda).
Para esa época el Mono empieza a jugar con el personaje de Rocambole, el personaje romántico de las sirvientas, que siempre era otro a través de las cerca de cuarenta novelas que se escribieron de él. Era una especia de Robin Hood de la lacra social.
Es difícil explicar todo aquello del comienzo: es algo que quiero mucho y puede malinterpretarse. Sabemos como se usaron muchas actitudes sanas, honestas, pacíficas, para matar gente. Bueno, pero no hay nada raro, nada misterioso, eran intentos por encontrar caminos alternativos de autosubsistencia. Intentos a partir de la solidaridad.
En el 70' nos fuimos con Skay y otros cinco para la costa, a Gesell, Valeria, y de ahí encaramos para Tandil, finalmente recalamos en Pigüé, a orillas de un río en el medio del campo, los muchachos hicieron una choza y ahí vivíamos.
Un día nos invitaron a un asado en el campo de un amigo del padre de Skay y se pudrió todo. Nosotros charlábamos con los peones, les hablábamos de nuestra experiencia, de la solidaridad, de cómo asi nos sentíamos todos dueños de todo y ¡zaz! los peones se le dieron vuelta al patrón, le fueron a decir que todo era de ellos porque ellos lo trabajaban... A los pocos días vinieron varios autos y médicos con el papá de Skay, nos acusaron de neurosis mística y nos llevaron de vuelta a La Plata.
En la Plata ya se había formado la Cofradía de la Flor Solar
Vivimos en Tolosa, en una casa con álamos plateados que llamamos La casa de la Luna.Los vecinos no lo podían creer. En esa época conocimos al Hermano John, un yogui sudafricano que venia caminando desde Estados Unidos. Era la primera época de la Cofradía, todo era muy místico, muy ritual. Quemar. escuchar música, cantar, leer, se hacía en conjunto, reunidos, no cada uno por su lado, no teníamos método ni maestro: íbamos creando el camino. Y no todo era místico solamente, también era racionalizar, leíamos una barbaridad, Skay y los otros laburaban como desconocidos: hacían jardines, arreglaban electrodomésticos, trabajaban en supermercados. Mi rol fue siempre el de reunir y nutrir, agrupar.
Tipos como Pipo Lernoud, Claudio Kleiman, Miguel Grinberg, Basabru, Rosso, empiezan a ir a la Plata. Al Mufercho se le ocurre lo de la materia blanda, modelante: La ricota y nacen los redonditos, unos bocaditos de ricota que cocinaba el doce y que repartíamos entre todos.
En el '74 el Mono tenía una deuda con una imprenta y le proponen que la pague comprando unos pasajes a Salta para ir a tocar a lo del Polaco, un boliche donde se reunían poetas y tangueros. Había que ponerle un nombre al despropósito y surge Patricio Rey, el que está y no está, el que se corporiza cuando nos reunimos. Pero para hablar de Patricio, mejor el Indio, nosotros los malucos, éramos los Redonditos de Ricota.
Al tiempo, no es que nos separamos, nos dispersamos nomás, cada uno fue tomando su propio camino. Las cosas se ponían muy difíciles en La Plata, pero no fue ese el único motivo. Era tiempo de irse. Skay y to, en el '75, nos fuimos a Chaco, el Indio a Valeria, Guillermo a Venezuela, Rocambole se quedó."
Como la negra Poly, Rocambole (Ricardo "el mono" Cohen) forma parte del núcleo ricotero original. Conocido principalmente como responsable del área estético-gráfica de la banda. Así es como rastreando en las primeras notas que se le hicieron a los redondos (en las que rocambole participaba) podemos encontrar definiciones como la siguiente:
"Patricio Rey no es un grupo musical ni un grupo de gente que hace determinadas actividades artísticas. Es un factor de reunión de energías. Para mí, por ejemplo, es un grupo de creación colectiva, para Skay es su camino hacia la música, para Poly es una investigación de tipo antropológica. Para todos, es un motivo para descubrir gente. Al principio, aquello que nosotros llamábamos fiestas, era la canalización de toda esa energía, personificada en Patricio Rey. Algunos creen que Patricio Rey no existe, otros creen que si. El hecho de que el grupo exista, da por sentado que Patricio Rey existe, de alguna manera esa energía que ordena es Patricio Rey.
Apuntes sobre el rock, por Rocambole
"Cuando el rock nació, en la década del cincuenta, nadie se dio cuenta de lo que representaba como fenómeno cultural. Así fue como nosotros, adolescentes de aquella época, nos apropiamos instintivamente de él, convirtiéndolo en una propuesta de cambio contra todo un sistema cultural, atacando la hipocresía de la sociedad, y contra la represión, alienación y la masificación. Más tarde, otras generaciones de jóvenes encontraron en el rock un territorio libre donde incorporar sus propuestas de creatividad, sus filosofías, sus políticas o sus viajes personales.
A través de la música muchos jugamos a esa experiencia llamada libertad, buscando una verdadera revolución total, una mutación en la misma psiquis del hombre, pensando que las instituciones eran estructuras artificiosas e impuestas que no nos daban respuestas verdaderas.
Fue en aquel momento que la mayor o menor fortuna de los músicos que subían al escenario con la misma ropa que su público, se basaba no en sus incipientes calidades o sonidos magnificados sino en su grado de representatividad. Musicalmente hablando, se nota una general tendencia a regresar a formas del rock superadas y confortables tal vez en los años cincuenta. Otros, ante la desesperación frente al hecho de no verse incluidos en el proceso de cambio de la sociedad argentina en su totalidad, lo llevaron al populismo y la demagogia, perdiendo genuinidad ideológica Con estas debilidades, el rock es blanco fácil para xenófobos que lo descalifican negándole inserción en la "realidad nacional".
Mientras tanto, los verdaderos héroes del rock fueron sus seguidores: el público de los recitales es el que probablemente haya sufrido en forma fuerte y humillante los efectos de la represión, el hijo de la clase media y por supuesto mucho más el chico pauperizado de la villa que encontró en el rock una posibilidad de experiencia auténtica de libertad y autodeterminación."
Sobre la mosca y la sopa y otras cosas
El presente reportaje se realizó en el bar del hotel CONTINENTAL en Mar del Plata, agosto de 1991, horas después de un show de la banda en el teatro San Martin de la ciudad balnearia. Fue una época delicada con respecto a la relación de la banda con la prensa, pero la consigna era charlar exclusivamente del nuevo trabajo discográfico, aunque obviamente se terminó tocando otros temas de interés. No es una novedad que conversar con el Indio Solari es una delicia, verborrágico, culto y profundo, además de uno de los pocos músicos argentinos verdaderamente compenetrados con lo que se denomina la "cultura rock". A su lado, callado pero atento, Skay, aportando cortos pero concretos elementos a la charla.
MG:Bueno, la onda sería hablar del nuevo disco, primariamente...
IS: Una de las cosas buenas sería que primero haga toda la ficha técnica... lo grabamos en Del Cielito con tres operadores: Gustavo Gauvry, Mario Breuer y Roberto Fernández. Los músicos ya sabés...
MG: Algunos invitados...
SB: Lito Vitale en el "Blues de la Artillería", y Luis Mississippi Robinson en la armónica en "Tarea Fina", un tema que no aparece en el disco.
IS: No, va a ir como bonus track en el compact.
MG: ¿Cómo lo fueron grabando?
SB: Empezamos a grabarlo a mediados del año pasado y lo terminamos ahora, fuimos grabando por partes.
IS: Si, un poco cuando teníamos ganas y cuando nos permitía el tiempo también.
SB: Íbamos, grabábamos un tema y lo mezclábamos y ya quedaba. Lo fuimos haciendo así, no grabar todo junto y después mezclarlo...
MG: Si, algo me habías dicho una vez que te llamé por teléfono a tu casa, que lo estaban grabando así a los temas ¿todos originales Belilinson/Solari?
IS: Si, hay uno donde colabora en la composición Semilla Bocciarella, que es en "El perro Dinamita", que fue el primero que grabamos.
MG: Contame un poco porqué "la Mosca y la Sopa".
IS: Mira, va a salir ahí en la parte gráfica, es un escrito que es un poco más largo que lo que vamos a hablar, pero fundamentalmente es un planteo como de fábula... y el origen es que hay tres posibles comensales ante el mismo planteo. Uno es el comensal que rechaza de plano el plato de sopa, que le produce cierto repeluz y el tipo rechaza de pleno eso. Hay otro comensal que saca la mosca del plato y luego se toma la sopa, y hay un tercer comensal que saca la mosca del plato, la exprime hasta la última gotita y luego come con fruición la sopa. Bueno, ese es el planteo básico, después esta para que cada uno lo imagine porque nosotros hacemos en este momento, ponemos eso como figuración o como visión, más allá de la pura forma que es la música.
Y después es más amplio todo el cuentito, hay como una pequeña historia chiquita donde el eje central es este desequilibrio de las distintas opciones que se tienen delante del plato con la sopa y el mosquito. El asunto es así: cada uno tendrá que saber de que lado de la mecha esta, que eso se dice en otra parte, en otra canción.
MG: Hablemos de la tapa ¿Rocambole como siempre?
IS: Rocambole, por supuesto. El maestro Rocambole ahí una vez más ilustrándonos. Hemos visto algunas cositas nomás, no sabemos como es la tapa definitiva, estaba por terminarla.
MG: No me queda claro la cantidad de temas, ya que no los escuché a todos, pero son nueve o diez los que van a quedar en el disco.
IS: Son nueve para el cassette y long play y diez para el CD, pero vamos a explicar una cosa porque sino parecería que este tema de "Tarea Fina" y el bonus track no es un plan, llamémosle, mercantilista de los redonditos, como había quedado y estaba prácticamente fuera del disco, y fuimos de última e hicimos una nueva mezcla y otra toma de la voz y Skay agregó algo más de guitarra, la remolcamos y al final quedó algo muy bueno. Además está el tema de la duración del disco y todo eso... A nosotros no nos gusta eso de que haya una diferencia entre el tipo que compra el compact y el cassette, lo que pasa es que sucedió así, y nos dio pena porque sabemos que para el próximo disco va a ser viejo. Entonces ya está grabado, mezclado, le cambié la toma de voz y me terminó gustando y bueno, hay un tiempo para la fidelidad vos ya sabés eso. Entonces quedó como bonus track para el CD, pero me gusta aclarar como fue el tema porque sino parece que uno estuviera en esa de, bueno le vamos a dar un gancho para que compren el CD, o hacer una diferenciación entre los formatos y no es así, sucedió de esa manera... en realidad lo habíamos grabado antes de los dos últimos temas, pero había quedado medio raro, a mi no me gustaba la toma de voz, la mezcla tampoco, había quedado muy para el lado del bombo y le quitaba dinámica, entonces hicimos una mezcla mejor al lado del beat del tambor y al final terminó gustando mucho. A mí es uno de los roquitos que me gustan ahora.
MG: No escuché el disco entero, pero como lo definirías, con más rock & roll que los anteriores...
IS: Vos sabés que yo he estado toda mi vida subido a escenarios de rock & roll, escuchando rock & roll, y yo desde donde lo veo, veo todo como una cultura, la cultura del rock, no lo veo como un género musical. Y a partir de ahí yo creo que lo que hacemos nosotros, sea lo que fuera hasta las canciones más tranquis, para nosotros son todas de rock.
MG: Me refiero a una crudeza ortodoxa...
IS: A excepción de "Mi Perro Dinamita" y algún otro rock ortodoxo, vos sabés que lo nuestro siempre es saltar un poquito de ello, poner alguna armonía como oriental o hacerle un tratamiento en la mezcla en algunas partes que le saque un poco la cuadratura del rock, o lo que supone que es rock. Yo te digo, habiendo escuchado la música de toda la cultura, si me preguntás "¿Qué es el rock & roll?", bueno, a mi me cuesta encuadrarlo, porque para mí la cultura rock produjo cosas como TRAFFIC, a quien no los podés acusar de rockeros, pero sin embargo pertenecen a la cultura rock,... o Bowie... qué es?, no es el rock del rocker de campera de cuero o de Harley Davinson...
MG: En realidad lo que yo te quería preguntar venía mñas por una cuestión estilística y de crudeza, o sea, si la cosa viene más para el lado de "Oktubre" o de "Bang"...
SB: Mirá, en este hay hasta una especie de tango...
IS: Claro, está el "Blues de la Artillería" que más que blues es un tango, no es un blues ortodoxo, porque el blues ortodoxo no se puede improvisar, tenes que cumplir con lo que la gloria del blues ha dado en cuanto a riffs y figuras musicales. Que sé yo, los bluseros dicen que no hay manera de inventar un nuevo blues... así que le pusimos el "Blues de la Artillería" por la tristeza, por la impresión que dá, pero en realidad la estructura empieza como una especie de tango y luego hay un intervalo que es como una habanera rara, una cadencia, esa parte del "ciego en la bodega" con unos caños que me hace acordar a Harry Nillson, que se yo...
MG: El blues, el tango, la habanera, toda música con una misma raíz...
IS: Mirá, si uno ha participado de la cultura rock todo lo que haga va a estar permanentemente invadido por las noticias de esa cultura.
MG: Con respecto a las letras...
IS: Lo que se quiere decir está implícito en las letras, ni bien termino de escribir una letra soy un testigo más, son momentos, son impresiones que uno vomita casi sin saber cual es el motivo, uno es un vehículo de eso... después las mira y tiene interpretaciones. Inclusive después la gente las interpreta de otra manera y te das cuenta y son tan ricas como la tuya. Yo creo que la parte fundamental de la poesía es ese estímulo que te da, es lo más cercano a la música, como su interpretación. Es un poquito menos porque aparece la palabra que esclaviza más, pero en la poesía la interpretación debe ser eso, el logro es ese, que vos seas un estímulo para la imaginación de alguien. Y en el último de los casos lo que termina de confirmar es la capacidad de profetización que tiene, por el mismo mecanismo de funcionamiento de la poesía y que no tienen otros textos. La prosa no lo tiene porque te esclaviza al concepto y a lo que vos creés en el momento en que lo escribís, y eso varia. Varia con el tiempo, varian las circunstancias y todo puede dejar de tener valor.
MG: Cambiando un poco de tema... tenían ganas de volver a tocar, no? se notó...
IS: Si, si, si, si, bueno, vos sabes que para uno esto es vivir. Hay un montón de trabajos que uno disfruta de diferente manera, pero tienen otro premio. El directo es, no sé qué opinás vos Skay, pero para mi el directo es una parte fundamentar de rockanrolear. Uno disfruta de la composición, de la grabación, pero son tareas que tienen otro tipo de ritmo y el premio es diferente. Para mi tocar es donde a uno le vibra la vena, lo otro uno siempre tiene tiempo de corregirlo, ahí estás al filo de todo. Y claro, teníamos ganas de tocar...
MG: Aparte fue un show bastante caliente, hacía rato que no tocaban en un teatro...
IS: Si, veníamos tocando en estadios grandes. Y quizás al tener algunos problemitas de sonido uno tiene que pelar, bueno, una vez que subiste es a "torta o caca". Subis y arriba está el sonido que está de acuerdo al tiempo que tuviste para ponerlo y cuando no sale tenés que pelar otra cosa. En general siempre está en relación, tratás de suplir alguna deficiencia técnica que el show pueda presentar con un poco más de brasa. Se dá un poco inconscientemente, no es que uno lo planee sino que tiende a saltar por encima de las complicaciones. Además con el público, con los redonditos, los redonditos no nos permitirían estar por debajo de la fiebre, son ellos los que manejan el pulso. Uno sube y está a merced de ese cariño que te presiona y te lleva indefectiblemente a dejar todo ahí arriba. O sea que difícilmente esta sea una banda que tenga una noche donde pueda trabajar a media máquina, porque subís y la calentura que tienen los redonditos, es alucinante... el público, la gente que está ahí, los pibes, los verdaderos redonditos de ricota están al taco. y aunque salgas medio rengueando subiste y escuchaste ese cariño y a dejar la vida.
MG:Bueno, mucho se habló del mito de tocar en lugares chicos o en lugares grandes, la onda es la misma siempre, las ganas...
IS: Quizás uno pueda tener algún tipo de elección que tiene que ver con la dimensión, a mí por ejemplo creo que... bueh, vamos a volver a hablar otra vez y espero que en el futuro nadie me reclame nada, pero creo que quizás lugares como los estadios en los que estamos tocando ahora, para cuatro mil personas, me parece que, momentáneamente vamos a aclarar, es un límite que a mí me gusta, ya cuando la dimensión es mucho más grande, cuando tenés que estar apoyado por pantallas, ahí ya no sé de qué se trata. Acá son estadios para cuatro mil personas y si es más o menos bueno, todavía estás con la gente, no es un abismo. Hemos tenido una experiencia de tocar en una cancha de futbol abierta con mucha gente y casualmente tuvimos un gran despelote. El tema de las pantallas es de pronto cuando hay una separación muy grande entre vos y la gente, el vinculo se vuelve muy extraño, es como una miniatura allá que estás escuchando y que no se entiende.
MG: Hace unos años charlamos sobre un tema que a mí me apasiona y que... me llamó mucho la atención que no les gusten los discos en vivo.
IS: Es una joda que hago yo, que digo que todos los discos en vivo traen mala leche, es una joda, no se puede hablar... yo creo que también hay que sacarle un poco a los redondos eso de que cada cosa que uno dice sea tomada como una especie de Biblia extraña, dejémonos de joder, somos unos tanitos, tipos que hacen rocanrol, y que lo hacemos con pasión porque es lo que nos gusta, pero tampoco cada cosa que diga va a ser grabada en mármol... dejémonos de joder, no tenemos nada para decirle a la gente más que hacer un rocanrol con las letras que hacemos y que nos gustan, si resuena para la gente y le viene bien y disfruta de ello, estupendo para nosotros y para ellos. Es un negocio que tenemos con los redonditos desde hace años, con la gente, con los chicos, y eso hasta ahora no nos ha avisado otra cosa que es un buen placer lo que estamos haciendo.
El indio en sus propias palabras
A continuación una selección de las más significativas e interesantes opiniones vertidas por el Indio Solari a través de su escasa relación con la prensa a través de los años.
"Patricio Rey es aquel que deberíamos tratar de proteger entre todos y no describir. Para algunos es un personaje tangible, otros dicen que lo han visto... Yo creo que Patricio Rey son todos los que participan de esto."
"Yo considero al rock como una cultura, no como un género. A tal punto que en el transcurso de estos casi treinta años hubo subgéneros que he disfrutado en todo momento. Lo que parece claro es que. hasta que el nuevo siglo venga, hasta que haya una nueva visión de la vida y aparezcan nuevos géneros musicales y cosas que puedan acercarnos otras pistas, el rock'n'roll seguirá acumulando cosas. La cultura rock todavía no ha sido sobrepasada por la vida. De lo que me quejaba yo cuando era joven, de eso mismo se quejan los chicos hoy también."
"Al poder no hay cosa que le guste más que un artista débil económicamente, que no pueda pagarse ni el alquiler. Tenes que ser muy poco artista para que un buen pasar te haga olvidar las pulsiones fundamentales de tu espíturo. Si el hecho de poder tomarte un buen vino va a hacer que tu capacidad de indignación se anule, entonces quiere decir que siempre estuviste buscando el billete."
"Los rockeros pueden infringir muchas leyes, pero sólo aceptamos una: cuando venga la muerte, tiene que encontrarme vivo."
"Si, el público nos dió un cheque y nos dijo: hagan lo que quiera. Pero siempre estaba la implícita idea de un gordo que atiende el teléfono y tiene el cheque tuyo. Nosotros somos muy interesados, muy ambiciosos, pero nuestra ambición pasa por no tener límites. Cuando sos medianamente ambicioso tu culo tiene tantos ceros en el cheque. Cuando sos un ambicioso estelar no hay guita que compre tu vida. El premio mayor no es la guita. Es la libertad."
"Tengo 50 pirulos y la secreta esperanza de ver algo más. Me sigue enamorando la música bien hecha, pero se nos ha obligado a vivir la misma cultura varias veces. No es lo mejor, al menos para los que buscamos permanentemente otros motivos de interés. Espero un cambio tan grande que me deje afuera, desde hace quince años que lo espero..."
El delito americano, (una antología)
Durante años, el Indio fue editando en distintas revistas (Cerdos & Peces; Fin De Siglo; Siglo XXI; todas de escasa tirada) una serie de escritos bajo el título de "EL DELITO AMERICANO". A continuación algunos fragmentos que no ven la luz desde su lejana y limitada edición - como ejemplo de esta otra faceta de la literatura de Solari.
A) EL DELITO AMERICANO, (revista Cerdos & Peces #1, Abril de 1984)
Como un instrumento más de la extravagancia, el palco enfrenta a una multitud quieta como un grabado.
Fantasmas miserables parecidos a jovencitos, soplan flautas panzonas como pipas de opio. Trombas jorobadas y columnas de tambores son ejecutadas por niños emocionalmente quebrados y enfundados en gabanes.
Muñequitas greñosas y castañuelas desesperadas. Caprichos infantiles ciegos por la droga. Silbidos revueltos, estridentes, de frases telescópicas arrancados a la agonía del siglo. Guitarras húmedas de fiebre y delirio alzando el anfiteatro en el aire con estruendos rabiosos. Música epiléptica, lacerante. Concertantes de mirada feroz. Payasitos pálidos mirando el espacio íntimo de sus pupilas muertas. Un drama musical apropiado para este mundo.
Fantasmas miserables parecidos a jovencitos, soplan flautas panzonas como pipas de opio. Trombas jorobadas y columnas de tambores son ejecutadas por niños emocionalmente quebrados y enfundados en gabanes.
Muñequitas greñosas y castañuelas desesperadas. Caprichos infantiles ciegos por la droga. Silbidos revueltos, estridentes, de frases telescópicas arrancados a la agonía del siglo. Guitarras húmedas de fiebre y delirio alzando el anfiteatro en el aire con estruendos rabiosos. Música epiléptica, lacerante. Concertantes de mirada feroz. Payasitos pálidos mirando el espacio íntimo de sus pupilas muertas. Un drama musical apropiado para este mundo.
Soy el trifantástico de moderno peinado tecno. Cargado de matarratas de veneno frívolo. Mi pelo cambia de acuerdo a la indiferencia. Vestido de cuerina verde eléctrico, bailo cada noche y me transformo en un manjar exótico para los periódicos. Uso drogas rococó que sientan bien a mi belleza marciana. Y peluqueros llorones y anfetas. Y mucha cadenita malvada para que muerdan los labios ardientes que besan mi nuez de Adán. Pero nada de mulas freak ni nada de caspa. Me gusta lo bueno y me cago de romántico. Vivo hoy y cambio de pellejo como las víboras. Cosméticos astrales me ponen a plomo en un video narcisista. Me montan en películas futuristas como la doncella ofrecida a la ciencia ficción. Una lánguida monada bisexual, llena de marcas, autómata y viciosa. Un americano melancólico y cansado de sí mismo.
Blindado, teatral e ingenioso.
Blindado, teatral e ingenioso.
B) EL DELITO AMERICANO/ Un inventario de vibraciones, resonancias y transparencias, (revista Cerdos & Peces #3, Junio de 1894)
Danzamos como monos embusteros. Monos mentirosos que tragan golosinas que son un fraude. Pastelitos de ficción vuelven como nieve. Masitas y macacos de ficción. Cremas ricas para el particular encanto de los monos que hablan. Caramelo engañoso temerariamente entrelazado. Simios reposteros creando supersticiones delicadas y refinadas.
Quiero conocer las presuntuosas fantasías del mundo. Pasearme entre las sepulturas de todas las teorías y entender a los melosos oradores que afirman que la Tierra ha vuelto a ser el centro de Universo. Caminaré sin cuidado. De cualquier manera sólo los fuertes sobreviven. Es de esperar que mis pequeños peces tropicales queden fuera de esta ley trágica.
Algunos están enfermos, con hongos en la boca y de sus colores solo queda una bata vieja. Peces preciosos con ictiotirosis. Las aletas poco rectas y la cola floja. Manchitas blancas concluyentes. Un rápido inventario. Lívidos, electricidad consumida en formar un conjunto heterogéneo entre colores brillantes y cuerpos fríos y rígidos que casi flotan por sus bordes hinchados. Sobrevivir en el centro del Universo va a ser una dura cosa. Si al menos siguiera siendo un asunto ético...
Algunos están enfermos, con hongos en la boca y de sus colores solo queda una bata vieja. Peces preciosos con ictiotirosis. Las aletas poco rectas y la cola floja. Manchitas blancas concluyentes. Un rápido inventario. Lívidos, electricidad consumida en formar un conjunto heterogéneo entre colores brillantes y cuerpos fríos y rígidos que casi flotan por sus bordes hinchados. Sobrevivir en el centro del Universo va a ser una dura cosa. Si al menos siguiera siendo un asunto ético...
Tengo tiempo para preparar mi lengua para hablar? ¿El tiempo al menos que una calavera tarda en llenarse de tierra? El informe médico dice que fui afectado por el gas yo digo que es mi seguro contra la nostalgia que se completa con una ducha fría y saludable. Soy un chasco, un platelminto groggie insobornable como la concentración de un reaccionario.
C) EL DELITO AMERICANO, RESONANCIAS VIBRACIONES, TRANSPARENCIAS... (revista fin de siglo #8, febrero de 1988)
Los técnicos redujeron la gira de la burbuja de gas en el frente. El "material coreano" recorrió los equipos protectores de potasio yodado. Nuestra tropa se ha vuelto cruel, no voy a entrar en detalles. Durante la tregua nocturna, el primer teniente me contó que su bisabuelo fue fusilado aquí en Dublín, en la plaza. Me contó también que la idea toda del ataque es tan descabellada que solo un borracho destruido como él pudo estar de acuerdo en arriesgar a sus hombres. Todo mientras subía al coche de la Agencia Gubernamental y patria custodiado por una taqueta cerebrada japonesa. Lo veía alejarse por el camino que corre entre las dunas cuando la altura se iluminó. Un pequeño gesto enemigo bajo el cielo. Como un rayo cayó sobre el grupo. Los vehículos estallaron como uvas y un velo denso y amarillo nos separó por un momento. Luego, nada en absoluto, ninguna señal...