El cantautor lanzará el martes 23 un nuevo disco dedicado a Miguel Hernández, en el centenario de su nacimiento.
Joan Manuel Serrat no tuvo mejor idea, para celebrar el centenario del poeta Miguel Hernández, que lanzar otro disco dedicado a sus versos y emprender una gira internacional que comenzará el próximo 27 de marzo en Elche (Alicante). El disco Hijo de la luz y de la sombra, compuesto por trece poemas de Hernández musicalizados por Serrat, saldrá el martes próximo y se presiente como un acontecimiento para sus seguidores.
En 1972, Serrat grabó su primer disco dedicado íntegramente al poeta, y aquellos versos hernandianos se proyectaron al mundo de la canción hispanohablante. Esa serie que musicalizó a poetas como Antonio Machado y Miguel Hernández fue bisagra para su carrera. Un rebelde y juvenil Serrat se metía en el pellejo de aquellos versos hernandianos que prendieron en la generación de la época y fueron icónicas en su repertorio con los años: "Para la libertad", "Menos tu vientre" y "Nanas de la cebolla".
Ahora, el catalán regresa a ese primer amor con la excusa de seguir haciendo justicia al poeta que murió en una cárcel de Alicante a los 32 años, pobre, enfermo y republicano. El nuevo volumen dedicado a Hernández íntegramente encuentra a Serrat en otro momento de su historia personal y artística. "Son dos discos diferentes, pero me gustaría que estuviera a la altura del anterior", reconoce el español.
Lo que para otro artista hubiera sido una difícil encrucijada, en el caso del "Nano" se torna tan natural como la visita a la casa de un viejo amigo. Serrat cuenta el proceso interno de este proyecto: "Al principio, sólo quería refrescar el viejo repertorio con un par de nuevas canciones, así que, sin grandes expectativas, volví a bucear en su poesía, pero a medida que los viejos versos me devolvían nuevas emociones y las ideas se iban materializando en canciones, fue creciendo mi entusiasmo hasta que, finalmente, a la vista de la bondad del material resultante, aposté decididamente por este trabajo que ahora presento. Una nueva entrega de sus versos listos para cantar", escribió en una carta abierta a sus seguidores, que dio a conocer la semana pasada.
Para el nuevo disco, el catalán puso blanco sobre negro, los versos de diferentes etapas de la vida del poeta que dejó un legado de 1200 textos. El nuevo trabajo se hace camino al andar y recorre, como en un álbum de fotos, los momentos alumbradores de su poesía y la transformación como escritor. La selección incluye poemas de la juventud como "La palmera levantina", "Ay del ay por el ay", "El silbo del dale", "Las abarcas desiertas" o "Tus cartas son un vino"; canciones de guerra como "Canción del esposo soldado" y "Hambre"; y otros textos como "Hijo de la luz y de la sombra", que da título al disco. "La razón que me ha empujado a volver sobre la obra de Miguel Hernández, la más importante y la que me convenció del interés y validez del proyecto, es la intemporalidad de su poesía, la vigencia de sus versos más allá del lugar y el tiempo en que vieron la luz, más allá del contexto en que nacieron; son versos que siguen sonando tan sólidos y frescos como si hubieran sido escritos ayer y aquí".
lanacion.com.ar
Joan Manuel Serrat no tuvo mejor idea, para celebrar el centenario del poeta Miguel Hernández, que lanzar otro disco dedicado a sus versos y emprender una gira internacional que comenzará el próximo 27 de marzo en Elche (Alicante). El disco Hijo de la luz y de la sombra, compuesto por trece poemas de Hernández musicalizados por Serrat, saldrá el martes próximo y se presiente como un acontecimiento para sus seguidores.
En 1972, Serrat grabó su primer disco dedicado íntegramente al poeta, y aquellos versos hernandianos se proyectaron al mundo de la canción hispanohablante. Esa serie que musicalizó a poetas como Antonio Machado y Miguel Hernández fue bisagra para su carrera. Un rebelde y juvenil Serrat se metía en el pellejo de aquellos versos hernandianos que prendieron en la generación de la época y fueron icónicas en su repertorio con los años: "Para la libertad", "Menos tu vientre" y "Nanas de la cebolla".
Ahora, el catalán regresa a ese primer amor con la excusa de seguir haciendo justicia al poeta que murió en una cárcel de Alicante a los 32 años, pobre, enfermo y republicano. El nuevo volumen dedicado a Hernández íntegramente encuentra a Serrat en otro momento de su historia personal y artística. "Son dos discos diferentes, pero me gustaría que estuviera a la altura del anterior", reconoce el español.
Lo que para otro artista hubiera sido una difícil encrucijada, en el caso del "Nano" se torna tan natural como la visita a la casa de un viejo amigo. Serrat cuenta el proceso interno de este proyecto: "Al principio, sólo quería refrescar el viejo repertorio con un par de nuevas canciones, así que, sin grandes expectativas, volví a bucear en su poesía, pero a medida que los viejos versos me devolvían nuevas emociones y las ideas se iban materializando en canciones, fue creciendo mi entusiasmo hasta que, finalmente, a la vista de la bondad del material resultante, aposté decididamente por este trabajo que ahora presento. Una nueva entrega de sus versos listos para cantar", escribió en una carta abierta a sus seguidores, que dio a conocer la semana pasada.
Para el nuevo disco, el catalán puso blanco sobre negro, los versos de diferentes etapas de la vida del poeta que dejó un legado de 1200 textos. El nuevo trabajo se hace camino al andar y recorre, como en un álbum de fotos, los momentos alumbradores de su poesía y la transformación como escritor. La selección incluye poemas de la juventud como "La palmera levantina", "Ay del ay por el ay", "El silbo del dale", "Las abarcas desiertas" o "Tus cartas son un vino"; canciones de guerra como "Canción del esposo soldado" y "Hambre"; y otros textos como "Hijo de la luz y de la sombra", que da título al disco. "La razón que me ha empujado a volver sobre la obra de Miguel Hernández, la más importante y la que me convenció del interés y validez del proyecto, es la intemporalidad de su poesía, la vigencia de sus versos más allá del lugar y el tiempo en que vieron la luz, más allá del contexto en que nacieron; son versos que siguen sonando tan sólidos y frescos como si hubieran sido escritos ayer y aquí".
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