Hola, jóvenes(y no tan...), esperanza - futuro de sus países.
Me gusta leer artículos periodísticos, ensayos, libros, etcétera, y a veces me encuentro expresiones famosas de las cuales no sé su origen y significado. Decidí recopilar algunas en este post.
1. EL CANTO DEL CISNE
Se refiere a la última obra o actuación de una persona, generalmente utilizada cuando dicha acción fue positiva. Puede decirse que el cisne no canta nunca, sino que produce un sonido parecido a un graznido, como un ronquido sordo, pero la cultura popular sostiene que, justo antes de morir, este animal emite un canto llamativamente melodioso como premonición de su propia muerte. Poetas como Virgilio (70-19 AC) y Marcial (40-104), en algunas de sus obras, han colaborado en la consolidación de esta creencia.
2. ¡A OTRO PERRO CON ESE HUESO!
También se usan otras por el estilo, por ejemplo: “¡A papá mono con bananas verdes (o de plástico)!”. Es un dicho popular de origen desconocido que señala que a una persona sabia, astuta o experimentada, no se lo engaña muy fácilmente. En la frase se valora, tal vez demasiado, a los perros, pues se da por sentado que un can es capaz de despreciar un hueso cuando cree que intentan engañarlo. Sin ser tan exigentes, podemos apuntar que el experimentado perro del dicho, tal vez, en primera instancia cae en la trampa, pero eso no significa que efectivamente se coma el hueso falso.
4. LA TERCERA ES LA VENCIDA
Muy instalada en la jerga popular, aún cuando no siempre se concrete, esta frase presenta tres posibles orígenes. La primera hipótesis dice que en la lucha greco-romana, la tercera caída del mismo competidor marcaba el fin de la pelea. La segunda señala que el ejército romano contaba con tres línea sucesivas de combate, dejando para el final la que integraban los más experimentados. La más reciente, indica que el derecho de los siglos XVI y XVII marcaba que la tercera vez que una persona cometía robo o hurto debía ser ejecutada. Este dicho o refrán popular, como se observa, exhibe tres versiones en cuanto a su génesis, pero en este caso no podemos afirmar que la tercera es la vencida o la más creíble. Ya que estamos con el latín, los romanos decían: “Ad triarios ventum est”.
5. PRENSA AMARILLA
Se utiliza para describir y calificar aquel estilo periodístico basado en el sensacionalismo. Joseph Pulitzer (1847-1911), inmigrante húngaro y afamado empresario de la comunicación social de los Estados Unidos dirigía el diario New York World, cuando en sus páginas empezó a publicarse (1895) una historieta llamada Hogan´s Alley, protagonizada por un niño denominado The Yellow Kid (El Pibe Amarillo). Las expresiones del chico, muy habitualmente, salían impresas en su camisa amarilla. Pronto, este personaje ganó fama y se lo asoció emblemáticamente con el diario, de carácter sensacionalista, en épocas en que la inclusión del color y de las fotografías en los periódicos era toda una novedad. La tira era obra del norteamericano Richard Outcault (1863-1928). De tal forma, el público hizo la traslación entre el color del personaje, el diario y el estilo periodístico. Pulitzer fue el archienemigo de otro poderoso magnate de la comunicación yanqui de aquellos tiempos, William Randolph Hearst (1863-1951). Esta recordada contienda mediática no sólo ayudó a consolidar el sensacionalismo en los diarios sino que también puso de manifiesto el poder la información y su impacto en la construcción colectiva de la realidad.
6. BAJAR LA CAÑA
Frase muy extendida en el vocabulario popular argentino que alude a diferentes circunstancias, tales como cobrar un precio demasiado alto, someter sexualmente a alguien o bien castigar sin piedad. Y justamente es esta última significación la que mejor se acomoda con su origen, pues el dicho se inspira en una actividad campestre muy común, aquella de azuzar con una larga vara, generalmente provista de un aguijón en la punta, a las bestias que tiran carros. El instrumento, llamado vulgarmente pica, estaba armado en base a una larga caña, de ahí la frase . En los años `70 fue prohibida una publicidad en la que una mujer le pedía a su pareja: “Carlos, me bajás la caña”, aludiendo a una botella de la bebida alcohólica denominada de igual forma.
7. NO HAY MOROS EN LA COSTA
Indica que el camino está libre de obstáculos o de peligros. Se explica apelando a la historia de los pueblos europeos lindantes con el mar Mediterráneo, que tuvieron que lidiar durante siglos con los moros , entendiendo por éstos a los musulmanes, en especial los provenientes del norte de África. Muchas civilizaciones desarrolladas en el cercano oriente arremetieron contra la cristiandad del Viejo Continente por distintas vías, pero una de las predilectas fue la marítima. Cada vez que un habitante de España, Francia o Italia pensaba en acercarse a las costas mediterráneas, antes debía observar si estaba libre de moros.
8. ME LO CONTÓ UN PAJARITO
Usada hoy para no revelar la fuente de información. Las aves siempre han tenido fama de ser portadoras de malas o buenas noticias. Tanto en la Biblia como en la literatura clásica se encuentran alusiones al respecto. Vaya como ejemplo la paloma que le trajo a Noé una ramita de olivo, dando a entender que las aguas del diluvio ya habían bajado lo suficiente como para volver a tierra firme. Más allá del sabido caso de las palomas mensajeras, mucho se usó el vuelo o el canto de las aves para predecir el futuro o para intentar dilucidar otros aspectos de la existencia humana. Queda claro entonces que gracias a los pájaros, mucha gente tuvo acceso a novedades y que ha sido esa circunstancia la generadora de la frase .
9. ZAPATERO, A TUS ZAPATOS
Apeles (352-308 AC) era un pintor griego antiguo muy afamado, que solía exponer sus obras en espacios públicos. Cierta vez, un zapatero criticó las sandalias de un personaje en una de sus pinturas y Apeles accedió a la corrección. Pasaron unos días y se reencontraron en la misma plaza. Cuando el zapatero, al ver que su indicación había surtido efecto positivo en el pintor, quiso agregar nuevas y más profundas críticas a las obras de Apeles, éste lo frenó diciéndole: “Zapatero, a tus zapatos”, invitándolo a opinar sólo sobre aquello en lo que podía acreditar experiencia o conocimiento. En la actualidad, esta antiquísima frase exhibe el mismo objetivo que tenía el pintor: dejar en claro que cada uno debe opinar sólo sobre lo que domina.
10. YO, ARGENTINO
El comienzo de la Primera Guerra Mundial (1914-1918) sorprendió en Europa a muchos argentinos que habían ido a pasear por “Tener la vaca atada” y también a otros que no eran tan ricos pero que, por su carácter de pintores, escritores, actores, músicos, habían obtenido becas o subvenciones para pasar una temporada de estudios en países como Francia, Italia o Alemania. Como el gobierno nacional se declaró neutral, no tomando partido por ninguno de los contendientes, los argentinos que se veían en dificultades para regresar a causa del conflicto bélico, ante cualquier problema que les pudiera surgir con las autoridades de esos países, sacaban a relucir su pasaporte y decían claramente: “Yo, argentino”, es decir, yo soy neutral, no tengo nada que ver con ninguno de los bandos en pugna. Esa frase , que a más de uno le salvó la vida o le permitió seguir haciendo lo que deseaba, perduró en el tiempo como sinónimo de “yo no tengo nada que ver” o “a mi no me involucren”.
Gracias Taringa, me entretienen mucho y aprendo mucho, existen variados post rescatables
Fuente:
https ://sigificadoyorigen.wordpress.com/
Me gusta leer artículos periodísticos, ensayos, libros, etcétera, y a veces me encuentro expresiones famosas de las cuales no sé su origen y significado. Decidí recopilar algunas en este post.
1. EL CANTO DEL CISNE
Se refiere a la última obra o actuación de una persona, generalmente utilizada cuando dicha acción fue positiva. Puede decirse que el cisne no canta nunca, sino que produce un sonido parecido a un graznido, como un ronquido sordo, pero la cultura popular sostiene que, justo antes de morir, este animal emite un canto llamativamente melodioso como premonición de su propia muerte. Poetas como Virgilio (70-19 AC) y Marcial (40-104), en algunas de sus obras, han colaborado en la consolidación de esta creencia.
2. ¡A OTRO PERRO CON ESE HUESO!
También se usan otras por el estilo, por ejemplo: “¡A papá mono con bananas verdes (o de plástico)!”. Es un dicho popular de origen desconocido que señala que a una persona sabia, astuta o experimentada, no se lo engaña muy fácilmente. En la frase se valora, tal vez demasiado, a los perros, pues se da por sentado que un can es capaz de despreciar un hueso cuando cree que intentan engañarlo. Sin ser tan exigentes, podemos apuntar que el experimentado perro del dicho, tal vez, en primera instancia cae en la trampa, pero eso no significa que efectivamente se coma el hueso falso.
4. LA TERCERA ES LA VENCIDA
Muy instalada en la jerga popular, aún cuando no siempre se concrete, esta frase presenta tres posibles orígenes. La primera hipótesis dice que en la lucha greco-romana, la tercera caída del mismo competidor marcaba el fin de la pelea. La segunda señala que el ejército romano contaba con tres línea sucesivas de combate, dejando para el final la que integraban los más experimentados. La más reciente, indica que el derecho de los siglos XVI y XVII marcaba que la tercera vez que una persona cometía robo o hurto debía ser ejecutada. Este dicho o refrán popular, como se observa, exhibe tres versiones en cuanto a su génesis, pero en este caso no podemos afirmar que la tercera es la vencida o la más creíble. Ya que estamos con el latín, los romanos decían: “Ad triarios ventum est”.
5. PRENSA AMARILLA
Se utiliza para describir y calificar aquel estilo periodístico basado en el sensacionalismo. Joseph Pulitzer (1847-1911), inmigrante húngaro y afamado empresario de la comunicación social de los Estados Unidos dirigía el diario New York World, cuando en sus páginas empezó a publicarse (1895) una historieta llamada Hogan´s Alley, protagonizada por un niño denominado The Yellow Kid (El Pibe Amarillo). Las expresiones del chico, muy habitualmente, salían impresas en su camisa amarilla. Pronto, este personaje ganó fama y se lo asoció emblemáticamente con el diario, de carácter sensacionalista, en épocas en que la inclusión del color y de las fotografías en los periódicos era toda una novedad. La tira era obra del norteamericano Richard Outcault (1863-1928). De tal forma, el público hizo la traslación entre el color del personaje, el diario y el estilo periodístico. Pulitzer fue el archienemigo de otro poderoso magnate de la comunicación yanqui de aquellos tiempos, William Randolph Hearst (1863-1951). Esta recordada contienda mediática no sólo ayudó a consolidar el sensacionalismo en los diarios sino que también puso de manifiesto el poder la información y su impacto en la construcción colectiva de la realidad.
6. BAJAR LA CAÑA
Frase muy extendida en el vocabulario popular argentino que alude a diferentes circunstancias, tales como cobrar un precio demasiado alto, someter sexualmente a alguien o bien castigar sin piedad. Y justamente es esta última significación la que mejor se acomoda con su origen, pues el dicho se inspira en una actividad campestre muy común, aquella de azuzar con una larga vara, generalmente provista de un aguijón en la punta, a las bestias que tiran carros. El instrumento, llamado vulgarmente pica, estaba armado en base a una larga caña, de ahí la frase . En los años `70 fue prohibida una publicidad en la que una mujer le pedía a su pareja: “Carlos, me bajás la caña”, aludiendo a una botella de la bebida alcohólica denominada de igual forma.
7. NO HAY MOROS EN LA COSTA
Indica que el camino está libre de obstáculos o de peligros. Se explica apelando a la historia de los pueblos europeos lindantes con el mar Mediterráneo, que tuvieron que lidiar durante siglos con los moros , entendiendo por éstos a los musulmanes, en especial los provenientes del norte de África. Muchas civilizaciones desarrolladas en el cercano oriente arremetieron contra la cristiandad del Viejo Continente por distintas vías, pero una de las predilectas fue la marítima. Cada vez que un habitante de España, Francia o Italia pensaba en acercarse a las costas mediterráneas, antes debía observar si estaba libre de moros.
8. ME LO CONTÓ UN PAJARITO
Usada hoy para no revelar la fuente de información. Las aves siempre han tenido fama de ser portadoras de malas o buenas noticias. Tanto en la Biblia como en la literatura clásica se encuentran alusiones al respecto. Vaya como ejemplo la paloma que le trajo a Noé una ramita de olivo, dando a entender que las aguas del diluvio ya habían bajado lo suficiente como para volver a tierra firme. Más allá del sabido caso de las palomas mensajeras, mucho se usó el vuelo o el canto de las aves para predecir el futuro o para intentar dilucidar otros aspectos de la existencia humana. Queda claro entonces que gracias a los pájaros, mucha gente tuvo acceso a novedades y que ha sido esa circunstancia la generadora de la frase .
9. ZAPATERO, A TUS ZAPATOS
Apeles (352-308 AC) era un pintor griego antiguo muy afamado, que solía exponer sus obras en espacios públicos. Cierta vez, un zapatero criticó las sandalias de un personaje en una de sus pinturas y Apeles accedió a la corrección. Pasaron unos días y se reencontraron en la misma plaza. Cuando el zapatero, al ver que su indicación había surtido efecto positivo en el pintor, quiso agregar nuevas y más profundas críticas a las obras de Apeles, éste lo frenó diciéndole: “Zapatero, a tus zapatos”, invitándolo a opinar sólo sobre aquello en lo que podía acreditar experiencia o conocimiento. En la actualidad, esta antiquísima frase exhibe el mismo objetivo que tenía el pintor: dejar en claro que cada uno debe opinar sólo sobre lo que domina.
10. YO, ARGENTINO
El comienzo de la Primera Guerra Mundial (1914-1918) sorprendió en Europa a muchos argentinos que habían ido a pasear por “Tener la vaca atada” y también a otros que no eran tan ricos pero que, por su carácter de pintores, escritores, actores, músicos, habían obtenido becas o subvenciones para pasar una temporada de estudios en países como Francia, Italia o Alemania. Como el gobierno nacional se declaró neutral, no tomando partido por ninguno de los contendientes, los argentinos que se veían en dificultades para regresar a causa del conflicto bélico, ante cualquier problema que les pudiera surgir con las autoridades de esos países, sacaban a relucir su pasaporte y decían claramente: “Yo, argentino”, es decir, yo soy neutral, no tengo nada que ver con ninguno de los bandos en pugna. Esa frase , que a más de uno le salvó la vida o le permitió seguir haciendo lo que deseaba, perduró en el tiempo como sinónimo de “yo no tengo nada que ver” o “a mi no me involucren”.
Gracias Taringa, me entretienen mucho y aprendo mucho, existen variados post rescatables
Fuente:
https ://sigificadoyorigen.wordpress.com/