La isla de las Muñecas ubicada en México sirve para ahuyentar a los malos espíritus y mejorar los cultivos.
Esos juguetes que causan ternura en las niñas son invocados para ahuyentar a los malos espíritus y mejorar los cultivos. Quien comenzó con esta singular costumbre fue el campesino mexicano Julián Santana, que durante cincuenta años convivió y conversó con sus muñecas.
El cronista de Xochimilco, Sebastián Flores, relató que a la 'Isla de las Muñecas' se la conoce con ese nombre porque desde los años cincuenta Julián Santana empezó a protegerse de los malas espíritus con sus muñecas, que colgaba de los árboles alrededor de su chinampa.
Explicó que, después de la muerte de Santana, se cuentan historias de que el campesino puso las muñecas porque una muchacha se ahogó cerca y por temor a su espíritu él las colgaba para protegerse, sin embargo dijo que en su trato con Julián él nunca le mencionó eso.
Esos juguetes que causan ternura en las niñas son invocados para ahuyentar a los malos espíritus y mejorar los cultivos. Quien comenzó con esta singular costumbre fue el campesino mexicano Julián Santana, que durante cincuenta años convivió y conversó con sus muñecas.
El cronista de Xochimilco, Sebastián Flores, relató que a la 'Isla de las Muñecas' se la conoce con ese nombre porque desde los años cincuenta Julián Santana empezó a protegerse de los malas espíritus con sus muñecas, que colgaba de los árboles alrededor de su chinampa.
Explicó que, después de la muerte de Santana, se cuentan historias de que el campesino puso las muñecas porque una muchacha se ahogó cerca y por temor a su espíritu él las colgaba para protegerse, sin embargo dijo que en su trato con Julián él nunca le mencionó eso.