Logran detectar ondas gravitacionales
El 11 de febrero quedará grabado para siempre en la historia de la física. Ese día, Advanced LIGO confirmó la detección de ondas gravitacionales por primera vez. La señal GW150914 procedía de la colisión de dos agujeros negros, que habría ocurrido hace 1.300 millones de años, según las estimaciones. El observatorio, que había sido puesto en marcha gracias a una inversión de 500 millones de dólares, permitía escuchar los "susurros cósmicos" buscados durante más de cien años. Se cumplía así la predicción realizada por Albert Einstein hace un siglo, después de formular la teoría de la relatividad general.
La edición genómica avanza
El sistema CRISPR-Cas9 sigue inmerso en una auténtica guerra de patentes, con traiciones incluidas en la lucha por un mercado estimado en más de 46.000 millones de dólares. La pelea por los derechos de explotación de la invención, que ya ha sido licenciada por Monsanto y otras compañías biotecnológicas, no cesa. Sin embargo, las tijeras moleculares para editar el genoma siguen abriendo nuevas puertas para mejorar nuestra salud.
Sabor agridulce de la misión ExoMars
El proyecto ExoMars 2016, impulsado por la Agencia Espacial Europea (ESA) y el Roscomos ruso, estaba llamado a protagonizar uno de los acontecimientos clave de la ciencia en 2016. El lanzamiento exitoso de la misión desde el cosmódromo de Baikonur, situado en Kazajistán, anticipaba una larga trayectoria hasta alcanzar su objetivo, Marte. Una vez allí, Europa y Rusia tenían previsto que el instrumento Trace Gas Orbiter (TGO) se insertara en la órbita del planeta rojo con el fin de resolver el misterio del metano. Así se podrá determinar si este gas, hallado en tres regiones diferentes, procede de una actividad biológica o de procesos geológicos. A mediados de octubre, el primer objetivo de ExoMars se cumplió: el orbitador ya sobrevuela Marte y ha captado las primeras fotografías de su superficie.
Nuevos elementos en la tabla periódica
El 30 de diciembre de 2015, casi en el tiempo de descuento, la Unión Internacional de Química Pura y Aplicada (IUPAC) confirmaba el descubrimiento de cuatro nuevos elementos químicos. La entidad ha incluido oficialmente durante este año al Nihonium (cuyas siglas Nh representarán al elemento 113), Moscovium (Mc en el caso del elemento 115), Tennessine (Ts para el elemento 117) y Oganesson (Og simbolizará al elemento 118). Estos elementos químicos completan la séptima fila de la tabla periódica. Este sistema de representación solo cuenta con el nombre de una persona viva, Yuri Oganessian, tras la muerte de Glenn T. Seaborg.
Hallan el exoplaneta más cercano a la Tierra
Uno de los avances más sorprendentes de la ciencia en 2016 fue el hallazgo de Proxima b, el mundo potencialmente habitable más cercano a la Tierra. El exoplaneta orbita al astro más contiguo fuera del sistema solar, Proxima Centauri. Este mundo, un poco más grande que nuestro planeta, gira alrededor de una estrella de tipo enana roja completando una vuelta cada once días. Además, Proxima b presenta una temperatura estimada que permitiría la existencia de agua líquida en su superficie y se halla dentro de la zona habitable alrededor de una estrella.
Juno llega a Júpiter
No es la primera sonda que llega a Júpiter, pero su trabajo, sin duda, aportará nuevas claves sobre el origen del sistema solar y detalles desconocidos hasta ahora de este planeta gaseoso. La misión Juno de la NASA, cuyo nombre alude a la mitología romana, alcanzó Júpiter el pasado 5 de julio. Tras recorrer más de 3.000 millones de kilómetros, e incluso sufrir algunos problemas técnicos, la sonda ya explora el planeta gaseoso con el fin de conocer más acerca de su atmósfera y composición. Asimismo, la NASA confirmó este año que Europa, una de las lunas de Júpiter, presenta géiseres de agua que salen disparados de su interior, un hallazgo que podría hacer cambiar la política de exploración espacial impulsada por Estados Unidos con la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca.
La galaxia más lejana del universo
El Hubble, que será sustituido por el telescopio James Webb a partir de 2018, logró batir el récord de distancia cósmica el pasado mes de marzo. Un estudio, publicado en la revista Astrophysical Journal, mostró la detección de la galaxia más lejana del universo observada hasta la fecha. Se trata de GN-z11, una galaxia veinticinco veces más pequeña que la Vía Láctea, que se creó 400 millones de años después del Big Bang.
Se va Obama, llega Trump
Los resultados de las elecciones de Estados Unidos han sido un auténtico huracán político, que también ha sacudido a la comunidad investigadora. La victoria de Donald Trump, calificado por la revista Nature como el primer presidente anticientífico de la historia, abre un escenario de completa incertidumbre. Aunque el republicano no es el primer político que niega el cambio climático, su llegada a la Casa Blanca podría ser el golpe definitivo contra los esfuerzos para frenar el calentamiento global, advierten los expertos. Mientras tanto, el Acuerdo de París, de carácter no vinculante, ya ha entrado en vigor con el objetivo de reducir las emisiones contaminantes.
El menor número de genes para sobrevivir
El equipo de Craig Venter, el biólogo que lideró la iniciativa privada para secuenciar el genoma humano, logró un hito importante en el campo de la biología sintética. El pasado mes de marzo, los científicos publicaron un trabajo en Science en el que mostraban el diseño y creación del organismo artificial con el menor número de genes necesarios para sobrevivir. Según sus resultados, la cifra se sitúa en 473 secuencias de ADN.
La autopsia revela la muerte de Lucy
En 1974, unos investigadores hallaron los restos del esqueleto de un homínido en Etiopía. Esa misma noche, celebraron el descubrimiento a ritmo de The Beatles. Así fue como los fósiles de Australopithecus afarensis fueron bautizados como Lucy, un antepasado de hace 3,2 millones de años que sirvió como prueba para demostrar la relación entre los primates y los seres humanos. Un trabajo publicado en Nature ha revelado la causa de la muerte de Lucy: una caída fatal desde un árbol a 12 metros de altura golpeándose contra el suelo a más de 60 km/h. La investigación ha mostrado además las dificultades que tuvieron nuestros antepasados para adaptarse el bipedismo y a caminar correctamente.