En esta nueva entrega de las aventuras de kabezont 
, dejo una reseña de la solitaria excursión del pasado fin de semana:
- Distancia recorrida en bicicleta: 82 kilómetros -sumando senderos-
- Distancia recorrida a pie con bicicleta al hombro (con alta hematoma): 13 kilómetros -se hicieron eternos por la cantidad de cruces del río Potrero-
La mañana pintaba bastante fresca, tanto que dormí dos horas más de lo previsto, que al final del día me dejaría pedaleando por la peligrosa ruta 301 en horas de la noche. La muchachada del grupo de pedaleo se encontraba en Tafí del Valle... travesía de la que tuve que desistir por problemas en la rodilla izquierda.
Luego de chequear el equipo:
- Linternas
- Abrigo
- Glucotem
- Sogas
- Cámara digital
- Etc
Arrancaría la pedaleada con los primeros atractivos: las Ruinas Jesuíticas de Lules y la rotonda de la Quebrada:
Justamente en la rotonda ingresaría al lecho del río Lules, donde caminaría unos 300 metros hasta encontrar la senda del circuito de mountain bike. Fiel a la tradición, me pasé de largo unos cuantos metros, lo que implicó dos cruces del río no contemplados en mi plan original
¿Gore-tex?
Al llegar al sendero me topé con un grupo de bikers, al que me uní hasta llegar al ingreso del plato fuerte del día: El túnel de la quebrada
Ya desde la entrada se vislumbraba lo que sería recorrer más de 3 kilómetros con la única compañía de mi cleta. Estas fotos son una suerte de exclusividad
, ya que me volví loco buscando en la web antes de ingresar y no pude encontrar más que los puntos de entrada y salida. Encuentro ciertamente razonable la falta de fotografías ya que cada disparo del flash implicaba bandadas de murciélagos revoloteando como locos por encima de mi cabeza.
En ciertos tramos, el techo del túnel es de roca, observen los desprendimientos y las filtraciones:
Muy lúgubre... mirar para atrás?... ni a ganchos!
En la mitad del recorrido el aire se tornó espeso, la claustrofobia arreciaba, afortunadamente encontré unos respiraderos. Veinte minutos después llegaría a la salida... un nuevo desafío!
La salida consiste en una compuerta que desviaba parte del cauce del río Potrero de las Tablas por el túnel, haciendo funcionar unas turbinas en la zona de la usina. En ese punto no pude tomar fotos, ya que el agua caía por todos lados; además una nube de polvillo en suspensión dificultaba la respiración. Pegar la vuelta no era alternativa... había que salir o salir!
La estructura que accionaba la compuerta se encuentra derrumbada, obstaculizando a sobremanera la salida por unos peldaños encastrados en la pared. Para sacar la bicicleta y el equipo tuve que subir y bajar unas 6 veces... sinceramente espero no repetir el proceso en un largo tiempo
Vistas de la compuerta bloqueada, la salida, la estructura de apertura y parte del mecanismo de accionamiento:
Vistas del viejo dique nivelador y del río Potrero en medio de los cerros:
Desde el punto de salida, tendría que continuar por una senda hasta Potrero de las Tablas , avancé unos 500 metros y erré a la senda nuevamente!... esto implicó unos cuantos kilómetros de caminata por el lecho del río, cruzando constantemente de un margen al otro, con el agua en la cadera y evitando mojar el equipo. Para completar el cuadro, comenzaba a nublarse.
Justo cuando comenzaba a preocuparme, reapareció la senda que me llevaría a destino. Por supuesto la aventura continuaba con el cruce de un puente colgante desvencijado:
Unas cuantas horas atrás se disputaba por la zona el campeonato nacional de rally, pero llegué bastante tarde para disfrutar de las escotadas promotoras
que suelen hacer acto de presencia en este tipo de eventos.
"Ejemplo de la vista panorámica que esperaba en Potrero" - Fuente
Unas vistas de Potrero de las Tablas:
Realicé un breve recorrido por el lugar, y emprendí la vuelta a casa con una exigente subida enripiada de 10 kilómetros como despedida.
NOTA: las fotos son propias. En el caso de información provista por terceros, se consignan las fuentes en el post. Los videos son propios, por lo que omito el link con la fuente.

, dejo una reseña de la solitaria excursión del pasado fin de semana:

- Distancia recorrida en bicicleta: 82 kilómetros -sumando senderos-
- Distancia recorrida a pie con bicicleta al hombro (con alta hematoma): 13 kilómetros -se hicieron eternos por la cantidad de cruces del río Potrero-

La mañana pintaba bastante fresca, tanto que dormí dos horas más de lo previsto, que al final del día me dejaría pedaleando por la peligrosa ruta 301 en horas de la noche. La muchachada del grupo de pedaleo se encontraba en Tafí del Valle... travesía de la que tuve que desistir por problemas en la rodilla izquierda.
Luego de chequear el equipo:
- Linternas
- Abrigo
- Glucotem

- Sogas
- Cámara digital
- Etc
Arrancaría la pedaleada con los primeros atractivos: las Ruinas Jesuíticas de Lules y la rotonda de la Quebrada:
Justamente en la rotonda ingresaría al lecho del río Lules, donde caminaría unos 300 metros hasta encontrar la senda del circuito de mountain bike. Fiel a la tradición, me pasé de largo unos cuantos metros, lo que implicó dos cruces del río no contemplados en mi plan original
¿Gore-tex?
Al llegar al sendero me topé con un grupo de bikers, al que me uní hasta llegar al ingreso del plato fuerte del día: El túnel de la quebrada
Luego de unos 300 metros de caminata por el lecho del río Lules, ingresando desde la rotonda de la quebrada homónima, es posible acceder a una senda que forma parte del circuito de mountain bike de la zona.
Recorriendo dicha senda podemos observar las instalaciones de la usina abandonada, donde nos topamos con el acceso a un túnel de 3,4 kilómetros construido allá por 1900, que une al río Lules con el río Potrero de las Tablas. La estructura desemboca en las edificaciones de un viejo dique abandonado, que lleva a reflexionar sobre lo arduo de ejecutar una obra tal en tiempos que hoy pueden resultarnos remotos.
El montañista tucumano Héctor Budeguer relata que "entre la toma en el río Potrero y la quebrada, el río posee una diferencia de nivel de algo mas de 100 metros que fue aprovechada para construir un túnel casi horizontal, que lleva las aguas a una cámara de carga que llega a la usina por un conducto forzado"; al respecto de la usina menciona que "de acuerdo a los estatutos de 28 de julio de 1910 de la COMPAÑÍA HIDRO- ELECTRICA DE TUCUMAN, la misma era la mas importante de la República Argentina, con solo 3750 KW y una tensión de 44.000 V, y proveía de luz y fuerza a la Ciudad de Tucumán y suburbios"
Ya desde la entrada se vislumbraba lo que sería recorrer más de 3 kilómetros con la única compañía de mi cleta. Estas fotos son una suerte de exclusividad

, ya que me volví loco buscando en la web antes de ingresar y no pude encontrar más que los puntos de entrada y salida. Encuentro ciertamente razonable la falta de fotografías ya que cada disparo del flash implicaba bandadas de murciélagos revoloteando como locos por encima de mi cabeza.
En ciertos tramos, el techo del túnel es de roca, observen los desprendimientos y las filtraciones:
Muy lúgubre... mirar para atrás?... ni a ganchos!

En la mitad del recorrido el aire se tornó espeso, la claustrofobia arreciaba, afortunadamente encontré unos respiraderos. Veinte minutos después llegaría a la salida... un nuevo desafío!
La salida consiste en una compuerta que desviaba parte del cauce del río Potrero de las Tablas por el túnel, haciendo funcionar unas turbinas en la zona de la usina. En ese punto no pude tomar fotos, ya que el agua caía por todos lados; además una nube de polvillo en suspensión dificultaba la respiración. Pegar la vuelta no era alternativa... había que salir o salir!
La estructura que accionaba la compuerta se encuentra derrumbada, obstaculizando a sobremanera la salida por unos peldaños encastrados en la pared. Para sacar la bicicleta y el equipo tuve que subir y bajar unas 6 veces... sinceramente espero no repetir el proceso en un largo tiempo
Vistas de la compuerta bloqueada, la salida, la estructura de apertura y parte del mecanismo de accionamiento:
Vistas del viejo dique nivelador y del río Potrero en medio de los cerros:
Desde el punto de salida, tendría que continuar por una senda hasta Potrero de las Tablas , avancé unos 500 metros y erré a la senda nuevamente!... esto implicó unos cuantos kilómetros de caminata por el lecho del río, cruzando constantemente de un margen al otro, con el agua en la cadera y evitando mojar el equipo. Para completar el cuadro, comenzaba a nublarse.
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"Reemplazado por un gps pronto serás"
Justo cuando comenzaba a preocuparme, reapareció la senda que me llevaría a destino. Por supuesto la aventura continuaba con el cruce de un puente colgante desvencijado:
Unas cuantas horas atrás se disputaba por la zona el campeonato nacional de rally, pero llegué bastante tarde para disfrutar de las escotadas promotoras

que suelen hacer acto de presencia en este tipo de eventos.
"Ejemplo de la vista panorámica que esperaba en Potrero" - Fuente
Unas vistas de Potrero de las Tablas:
Realicé un breve recorrido por el lugar, y emprendí la vuelta a casa con una exigente subida enripiada de 10 kilómetros como despedida.

NOTA: las fotos son propias. En el caso de información provista por terceros, se consignan las fuentes en el post. Los videos son propios, por lo que omito el link con la fuente.