SANTIAGO.- La Presidenta Michelle Bachelet cerró el 2016 consu nivel de aprobación más bajo de los últimos tres años, según arrojó la última encuesta Plaza Pública Cadem, dada a conocer este martes. De acuerdo al sondeo, en la última semana de diciembre la aprobación de la Mandataria alcanzó un 22%, mientras que su desaprobación llegó a un 68%.
De esta forma, Bachelet terminó el 2016 con el nivel de aprobación más bajo de los últimos tres años, con cuatro puntos menos que en diciembre del 2015, cuando llegó a un 26%. Asimismo, tuvo 16 puntos menos que en diciembre del 2014 con 38% y 31 puntos menos que en su primer mes de gobierno en marzo del 2014.
Los atributos de la Presidenta no presentan variaciones significativas en comparación al último mes de noviembre, aunque terminan con los niveles anuales más bajos. Así, en diciembre del 2016 un 60% considera que tiene carisma (-20 puntos que diciembre 2014), 50% cree que conoce las necesidades de las personas (-13 puntos), 31% que tiene capacidad para solucionar los problemas del país (-23 puntos), 30% que cuenta con autoridad y liderazgo (-26 puntos), 30% cree que genera confianza (-22 puntos) y un 25 cree que cumple lo que promete (-22 puntos).
Por su parte, el gabinete también cerró el 2016 con su nivel más bajo de aprobación, ya que en diciembre un 15% aprueba y un 76% desaprueba la gestión del equipo de ministros y ministras. Esto representa tres puntos menos de aprobación que en diciembre del 2015 y 15 puntos menos que en diciembre de 2014.
Bachelet. Habla Sobre Inmigración.
La Mandataria volvió a referirse a la inmigración, uno de los temas que se ha tomado la agenda después de los polémicos dichos del ex Presidente Sebastián Piñera, quien vinculó la delincuencia con los extranjeros.
"Las personas se mueven por miedo: Creen que estará en riesgo su trabajo o asocian a los inmigrantes con imágenes prejuiciosas de que pueden tener hábitos no adecuados. Hay un choque cultural, es cierto. A algunos les gusta escuchar música hasta tarde, fuerte, con fiestas bastante movidas. Viven en departamentos pequeñitos, llevan la vida en el pasillo. Y esas costumbres chocan", comentó.
"Ahora, muchos de ellos son profesionales y pueden aportar desde su experiencia. Debemos asegurar un marco legal que garantice el respeto a los derechos humanos y también a nuestra legislación (...) Tramitaremos una nueva ley de migraciones que esté de acuerdo con los nuevos tiempos", manifestó la jefa de Estado, que espera que el proyecto ingrese este mes al Parlamento.