A medida que avanza el estudio de la psicología del usuario de las redes sociales y la web, aparecen las maneras de influenciarlos y manipularlos con mayor eficacia. En las redes somos cada vez más vulnerables.
Ya sabemos que las redes sociales son como una gran fiesta de disfraces y como una gran feria o mercado donde nadie se muestra como realmente es y todos tratan de venderte algo, a lo menos, una imagen.
Nadie se viste de harapos para una fiesta , a menos que sea una fiesta de disfraces, pero si, cada persona muestra sólo lo que desea que los demás vean. Lo que no nos gusta o no deseamos que sepan de nosotros siempre lo mantendremos oculto.
Pero hay especialistas que saben indagarlos astutamente, y luego usarlos comercialmente ¿por qué tiene tanto éxito las redes? Simplemente, aunque ellos nos digan lo que queremos oír, solo interesan las personas como parte esencial de una gran cadena comercial.
Los especialistas entresacan de nuestras aportaciones nuestros gustos, apetencias e ideales, deseos y lo que necesitamos para vernos “como deseamos que nos vean”, y de allí a tener un mercado potencial para aquellas necesidades hay un solo paso.
Lo fantástico de las redes es haber convertido la vanidad, el oropel y las ambiciones, deseos y modas de la gente en una mercadería y casi sin que ellos se den cuenta.
Ellos saben si eres filantrópico, o deseas parecerlo, si eres políticamente de izquierda o derecha para fustigarte para que participes más. Tres o cuatro aportaciones en distintas redes para conocer tus apetencias sexuales y no tendrán problemas en ofrecerte “soluciones” totalmente incógnitas, pero eso de “incógnitas”, es suficientemente relativo y peculiar.
Finalmente, la web, puede localizarte, y aunque uses seudónimos tiene la tecnología para averiguar identidad y ubicación geográfica, por eso encontrarás mafias completas que se autocodifican o se manejan tecnológicamente, pero fuera de las redes.
Estas cosas a veces molestan a la gente saber, pero es bueno que las sepan. Es mi humilde aporte de hoy. Gracias por leer.
Ya sabemos que las redes sociales son como una gran fiesta de disfraces y como una gran feria o mercado donde nadie se muestra como realmente es y todos tratan de venderte algo, a lo menos, una imagen.
Nadie se viste de harapos para una fiesta , a menos que sea una fiesta de disfraces, pero si, cada persona muestra sólo lo que desea que los demás vean. Lo que no nos gusta o no deseamos que sepan de nosotros siempre lo mantendremos oculto.
Pero hay especialistas que saben indagarlos astutamente, y luego usarlos comercialmente ¿por qué tiene tanto éxito las redes? Simplemente, aunque ellos nos digan lo que queremos oír, solo interesan las personas como parte esencial de una gran cadena comercial.
Los especialistas entresacan de nuestras aportaciones nuestros gustos, apetencias e ideales, deseos y lo que necesitamos para vernos “como deseamos que nos vean”, y de allí a tener un mercado potencial para aquellas necesidades hay un solo paso.
Lo fantástico de las redes es haber convertido la vanidad, el oropel y las ambiciones, deseos y modas de la gente en una mercadería y casi sin que ellos se den cuenta.
Ellos saben si eres filantrópico, o deseas parecerlo, si eres políticamente de izquierda o derecha para fustigarte para que participes más. Tres o cuatro aportaciones en distintas redes para conocer tus apetencias sexuales y no tendrán problemas en ofrecerte “soluciones” totalmente incógnitas, pero eso de “incógnitas”, es suficientemente relativo y peculiar.
Finalmente, la web, puede localizarte, y aunque uses seudónimos tiene la tecnología para averiguar identidad y ubicación geográfica, por eso encontrarás mafias completas que se autocodifican o se manejan tecnológicamente, pero fuera de las redes.
Estas cosas a veces molestan a la gente saber, pero es bueno que las sepan. Es mi humilde aporte de hoy. Gracias por leer.