Scud es el término popular con que se conoce a una serie de misiles balísticos tácticos desarrollados por la Unión Soviética durante la guerra fría y exportados en grandes cantidades a otros países. El nombre procede de la denominación que se recoge en los informes de la OTAN, SS-1 Scud, que las agencias de inteligencia occidentales habían asignado a este tipo de misiles. Los nombres rusos para el misil son R-11 (la primera versión) y R-300 Elbrus (versiones posteriores). El nombre Scud ha sido usado por los medios de comunicación para referirse no sólo a estos misiles en concreto, sino a toda la gama de misiles desarrollados en otros países basados en el diseño soviético.
Desarrollo soviético:
El término Scud se usó por primera vez cuando la OTAN aplicó el nombre SS-1b Scud-A al misil balístico R-11. El anterior misil R-1 había sido denominado SS-1 Scunner por la OTAN, pero su diseño era muy diferente, casi una copia del V-2 alemán. La tecnología usada en el R-11 procedía también del V-2, pero era un nuevo diseño, más pequeño y su forma era muy diferente a la del V-2 y el R-1. El R-11 fue desarrollado por OKB Korolyeb y entró en servicio en 1957.
Otras versiones posteriores eran la R-300 Elbrus / SS-1c Scud-B en 1961 y la SS-1d Scud-C en 1965, los cuales podrían llevar una carga convencional, una cabeza nuclear de 5 a 80 kilotones, o una cabeza química VX. La variante SS-1e Scud-D desarrollada en los años 80 puede llevar una cabeza convencional altamente explosiva, una cabeza termobárica, 40 bombas de fragmentación, o 100 minas anti-persona de 5 kg cada una.
Todos los modelos tienen 11,25 metros de largo (excepto el Scud-A, que es un metro más corto) y un diámetro de 0,88 metros. Son propulsados por un solo motor. El Scud-A usa keroseno y ácido nítrico, mientras que el resto de los modelos utilizan combustibles del tipo UDMH Y RFNA.
Versiones del Scud:
El nombre "Scud" también se usa para referirse a una modificación iraquí del mismo misil. Mejorado para conseguir un mayor alcance, tomó un gran protagonismo durante la guerra del Golfo, cuando 40 de estos misiles fueron lanzados sobre Israel y otros 46 sobre Arabia Saudí. El sistema de misiles Patriot de fabricación estadounidense se asignó el éxito en el derribo de los misiles, pero muchos críticos afirman que la exactitud de los misiles Patriot ha sido enormemente exagerada y que en realidad un 85% no alcanzaron su objetivo. Los misiles suponían la mayor parte de las armas ofensivas de Irak, sobre todo contra Israel. Había una gran preocupación por la posibilidad de que fueran cargados con cabezas químicas o biológicas.
Al final los Scud causaron la muerte directa de un israelí y 28 soldados estadounidenses (el misil cayó sobre su cuartel en Arabia Saudí). La intercepción de los Scud supuso un tercio de los esfuerzos de la Coalición. Se podían desplazar fácilmente cargados en camiones y eran difíciles de detectar.
Los iraquíes desarrollaron cuatro versiones: el Scud, el Scud de mayor alcance, Al Hussein y Al Abbas. En su mayoría eran misiles de baja calidad, ya que se solían romper en pleno vuelo y llevaban cabezas muy pequeñas.
Los programas de misiles norcoreano, iraní y pakistaní han usado tecnología Scud para desarrollar misiles con alcances que supuestamente oscilan entre 1300 y 1500 km.