A lo largo de la historia han sido documentados algo mas de 100 casos de niños que, por diversas causas, se vieron alejados del contacto humano en los primeros años del desarrollo.
Los motivos de tal condicion de crianza van desde desafortunados accidentes en donde el niño se extravía en un lugar salvaje, hasta episodios aberrantes de maltrato en donde son confinados y aislados de todo contacto humano durante años.
También la mitologia nos acerca historias similares, como el conocido episodio de la fundacion de roma, segun el cual los hermanos Romulo y Remo fueron criados por una loba. Escribir la historia me da pereza, por lo que me limitaré a hacer copy paste de la wiki:
Romulo y Remo según la tradicion
Se dice que unos 400 años después de la guerra de troya, unos de los reyes de Alba Longa, Numitor, fue destronado por su hermano menor Amulio. Para garantizar su seguridad, el usurpador mató a todos los hijos varones de su hermano y obligó a su sobrina, Rea Silvia, a hacerse sacerdotisa. Pero el dios Marte la hizo madre de los gemelos Rómulo y Remo. Amulio, enfurecido, ordenó que los niños fueran arrojados a las aguas del río Tiber. Pero la canasta en la que habían sido depositados quedó varada en la orilla y una loba encontró a los hermanos y los amamantó. Más tarde fueron recogidos por el matrimonio de pastores Fáustulo y Aca Larentia. Se dice que fueron educados en Gabio -centro cultural del Lacio- y que más tarde fueron bandoleros
Pues bien, la condición en la que se han criado los niños ferales en los casos en que fueron resguardados por animales, ocupó en el imaginario popular un lugar de cierta idealizacion, por considerarse que son niños criados en cercano contacto con la naturaleza, con una sensibilidad especial, gran ingenio y cualidades que los hacian seres humanos excepcionales. Esta visión se ve reflejada en numerosas obras literarias a traves de personajes como Mowgli, del libro de la selva o Tarzán.
Víctor de Aveyron
La realidad, sin embargo, ha mostrado que los resultados de tales condiciones de crianza son bastante poco agradables, como lo demuestran los casos de Víctor de Aveyron, niño encontrado en francia en el s. XIX a una edad de 12 anos, quien, si bien logro vivir hasta cerca de los 50 años, jamas logro adaptarse a vivir en la civilizacion humana ni logró dominar parámetro alguno del lenguaje. O el caso de la niña hindú Kamala de 8 años al momento de ser reencontrada junto a Amala, su hermana, con 18 meses a ese momento (quien murió poco tiempo despues de ser retornada a la civilización) y que fueron criadas por una manada de lobos. Kamala nunca se adaptó a la vida en sociedad, y apenas logró reunir un vocabulario de 40 palabras, y no vivió mas allá de los 16 años, a pesar de los cuidados que se le proporcionaron.
Amala y Kamala
Como se puede observar al analizar los casos de niños ferales, la característica que nunca logra desarrollarse es la del lenguaje, que es justamente la característica considerada una cosa exclusivamente humana. Fue necesario que los antropólogos descubrieran un hueso hioides de un neandertal para que se aceptara que esos primos nuestros también podían hablar.
Justamente aquellos homínidos también tenían una fuerte vinculación entre los miembros de su clan, y es probable que para ellos también fuese vital el contacto con miembros de la especie para lograr sobrevivir y desarrollar sus habilidades. Nos referiremos aqui al “área de Broca”.
Se encuentra en un solo lado del cerebro (comúnmente el izquierdo) en el pliegue del lóbulo frontal, aproximadamente encima y delante de nuestros oídos. En esa zona se procesa la producción del habla y parte de la comprensión, aunque la mayor parte de la capacidad de comprensión parece hallarse en el “área de Wernicke”, una estructura ubicada donde se encuentra el lóbulo temporal y el parietal, en el mismo hemisferio cerebral donde se encuentra la de Broca. Siendo parte de la corteza cerebral, estas dos áreas son estructuras “modernas” en términos evolutivos.
Una de las cosas que sobresalen del humano con respecto a las demás especie es el grado de indefensión que presenta el recién nacido. Pareciera ser que hay un motivo para que esto sea asi.
Se habla de un periodo llamado “neotenia”, durante el cual las características neurológicas no se terminan de desarrollar, dando como resultado un tiempo extra de gran valor para incorporar detalles de la especie necesarios para los humanos, como el lenguaje. Es decir que hay un período critico, antes de la pubertad para el aprendizaje del lenguaje.
Luego de este periodo, cambios en la estructura del cerebro hacen extremadamente dificultoso cualquier aprendizaje de las peculiaridades básicas de la especie. El análisis de los casos que conocemos nos muestra que este período, carece de utilidad cuando no hay vínculos sociales durante la infancia.
Esto nos lleva probablemente a la explicación del fracaso de Joseph Singh, quien encontró a Kamala y Amala, y quien se esforzó por enseñarle a hablar y conducirse en sociedad.
Asimismo, y como contrapunto de este caso, se conoce que la exposición a estímulos mas complejos e interesantes logra hacer que se multipliquen las conexiones neuronales, mientras que la carencia de dichos estímulos genera cerebros mas pequeños e incluso con malformaciones frecuentemente.
Este dato dificulta el análisis de los casos de niños ferales, pues es frecuente que se detecten deficiencias en el desarrollo cognitivo, pero es difícil determinar, en los casos que se remontan hasta varios siglos atrás, si esa deficiencia o retraso que se describe fue a causa del aislamiento o, justamente fue abandonado por presentar una deficiencia mental, como está registrado que era usual hace siglos en algunas regiones.
Y aquí estamos a tan sólo un paso de que dos bandos comiencen a revolearse sillas, vasos y ceniceros. El de quienes postulan que sólo la genética determina las características del individuo, y el de quienes incluyen al entorno como un elemento central del desarrollo.
Hubo experimentos al respecto, afortunadamente hechos ya hace tiempo, antes de que esa cosa hipócrita llamada ética nos lo impida. Pues, en su mayoría, son experimentos que no podríamos hacer hoy en casi ningún lugar del planeta sin terminar pasando al menos la noche en la taqueria.
En la historia quedan esos intentos de criar a un niño sin ningún contacto humano, hechos por mas de un rey con curiosidades cientistas, como Jaime de escocia, o el a mi entender, el mas célebre de todos, el emperador Mogol Akbar Khan, quien a fin de descubrir cual era el idioma natural, el idioma de Dios, hizo criar a varios niños en completo aislamiento, atendidos escasamente por sordomudos, y con orden de no dejarlos tener ningún otro contacto humano bajo pena de muerte. Años despues, en 1708, cuando los niños ya eran mayores, se hizo rodear por una grupete de conocedores de todas las leguas que se conocían, para poder interpretar lo que sea que digan. Este emperador llegó, increíblemente a la conclusión mas certera. El idioma de dios es el silencio. Ninguno de esos jóvenes criados sin contacto con el lenguaje habló una sola palabra. Se expresaban con gestos y movimientos de los brazos, y acaso algún gruñido corto. Esto fue, a mi entender un inútil gasto de recursos del imperio, dado que llegó exactamente a la misma conclusión a la que llegamos todos nosotros simplemente recorriendo un poco cualquier rincón de esta amada Patria: Dios no nos habla. Lo que si no sabría decir es que si permanece en silencio por mudo, por malo, o por habernos condenado a la ley del hielo, por eso de crucificar a su hijo. Coincidirán conmigo que guardar un rencor durante 2000 años es claramente una actitud muy infantil.
Como sea, quería compartir con ustedes, -oh lectores peregrinos-, Algunas consideraciones que son producto de lecturas que he estado haciendo. Espero que les haya resultado de algún interés. O como diría Dios…