François-Marie Arouet, que se dio a sí mismo el seudónimo de Voltaire, es quizás uno de los intelectuales franceses más polifacéticos e importantes del Siglo de las Luces. Nació en París el 21 de Noviembre de 1694, hijo del notario François Arouet y de una madre prácticamente desconocida que falleció cuando Voltaire cumplía los siete años de edad. Estudió en el colegio jesuita Louis-le-Grand cuando se cumplían los últimos años del reinado de Luis XIV. De su formación religiosa guardará Voltaire un penoso recuerdo que se plasmará en una actitud irreverente, rebelde y burlona frente la Iglesia, sus instituciones y dogmas.
Muchos historiadores consideran a Voltaire antirreligioso en general, antes que antisemita o anticristiano, mas no por eso se le debe considerar intolerante a las religiones, ya que puede no aceptar los dogmas religiosos, y sin embargo, tolerarlos.
Frases Célebres:
Una de las supersticiones del ser humano es creer que la virginidad es una virtud
Los celos cuando son furiosos producen más crímenes que el interés y la ambición
La esperanza es una virtud cristiana que consiste en despreciar todas las miserables cosas de este mundo en espera de disfrutar en un país desconocido deleites ignorados que los curas nos prometen a cambio de nuestro dinero
La providencia nos ha dado el sueño y la esperanza como compensación a los cuidados de la vida
Buscamos la felicidad pero sin saber dónde, como los borrachos buscan su casa, sabiendo que tienen una
Quien se venga después de la victoria es indigno de vencer
El secreto de aburrir a la gente consiste en decirlo todo
Conviene siempre esforzarse más en ser interesante que exacto, porque el espectador lo perdona todo menos el sopor
Sólo es posible afirmar en geometría
Azar es una palabra vacía de sentido, nada puede existir sin causa
Si alguna vez ven saltar por la ventana a un banquero suiza, salte detrás. Seguro que hay algo que ganar
Claro que el café es un veneno lento, hace cuarenta años que lo bebo
Calumniad, calumniad que algo quedará
Lo que llamamos casualidad no es ni puede ser sino la causa ignorada de un efecto desconocido
La casualidad no es, ni puede ser, más que una causa ignorada de un efecto desconocido
No estoy de acuerdo con lo que dices pero defenderé con mi vida tu derecho a expresarlo
Todos los hombres tienen iguales derechos a la libertad, a su prosperidad y a la protección de las leyes
Sólo es inmensamente rico aquel que sabe limitar sus deseos
Las discusiones metafísicas se parecen a los globos llenos de aire: cuando revientan las vejigas se observa como sale el aire y no queda nada
El divorcio probablemente se remonta a la misma época que el matrimonio. Yo creo, sin embargo, que el matrimonio es algunas semanas más antiguo
La pasión de dominar es la más terrible de todas las enfermedades del espíritu humano
El hombre se precipita en el error con más rapidez que los ríos corren hacia el mar
Los males llegan volando y se alejan renqueando
El secreto de no hacerse fastidioso consiste en saber cuando detenerse
Una palabra mal colocada estropea el más bello pensamiento
Cuán querida es de todos los corazones buenos su tierra natal
Debemos amar a nuestro país aunque nos trate injustamente
Una colección de pensamientos debe ser una famacia donde se encuentra remedio a todos los males
El placer da lo que la sabiduría promete
Para conseguir la más pequeña fortuna vale más decir cuatro palabras a la querida de un rey que escribir cien volúmenes
En la geometría no existen sectas
Yo conozco al pueblo: cambia en un día. Derrocha pródigamente lo mismo su odio que su amor
El verdadero valor consiste en saber sufrir
La parte más filosófica de las historias es hacer conocer las tonterías cometidas por los hombres
La superstición es a la religión lo que la astrología es a la astronomía, la hija loca de una madre cuerda
El que sospecha invita a traicionarlo
Decimos una necedad y a fuerza de repetirla acabamos creyéndola
La idiotez es una enfermedad extraordinaria, no es el enfermo el que sufre por ella sino los demás
Una mujer amablemente estúpida es una bendición del cielo
La ignorancia afirma o niega rotundamente, la ciencia duda
La ciencia es como la tierra, sólo se puede poseer un poco de ella
Una falsa ciencia hace ateos, una verdadera ciencia posterna al hombre ante la divinidad
La civilización no suprimió la barbarie, la perfeccionó e hizo más cruel y bárbara
Quienes creen que el dinero lo hace todo, terminan haciéndolo todo por dinero
Cuando se trata de dinero todos somos de la misma religión
El que tiene miedo de la pobreza no es digno de ser rico
Si los pobres empiezan a razonar todo está perdido
Debe ser muy grande el placer que proporciona el gobernar, puesto que son tantos los que aspiran a hacerlo
Es peligroso tener razón cuando el gobierno está equivocado
Lo maravilloso de la guerra es que cada jefe de asesinos hace bendecir sus banderas e invocar solemnemente a Dios antes de lanzarse a exterminar a su prójimo
Yo no estoy de acuerdo con lo que usted dice, pero me pelearía para que usted pudiera decirlo
Proclamo en voz alta la libertad de pensamiento y muera el que no piense como yo
Detesto lo que escribes, pero daría mi vida para que puedas seguir escribiendo
El primero que comparó a la mujer con una flor fué un poeta, el segundo un imbécil
Si Dios no existiera sería necesario inventarlo
Trabajemos sin razonar, es el único medio de hacer la vida soportable
Las mujeres son como las veletas, sólo se quedan quietas cuando se oxidan
La religión mal entendida es una fiebre que puede terminar en delirio
La democracia sólo parece adecuada para un país muy pequeño
El hombre actual ha nacido o bien para vivir entre las convulsiones de la inquietud, o bien en el letargo del aburrimiento
Hay alguien tan inteligente que aprende de la experiencia de los demás
Los periódicos son los archivos de las bagatelas
En el desprecio de la ambición se encuentra uno de los principios esenciales de la felicidad sobre la tierra
Ser bueno solamente consigo mismo es ser bueno para nada
El deseo de agradar es al espíritu lo que el adorno a la belleza
El que revela el secreto de otros pasa por traidor, el que revela el propio secreto pasa por imbécil
La naturaleza vuelve a los hombres elocuentes en las grandes pasiones y en los grandes intereses
Quien no tiene toda la inteligencia de su edad, tiene toda su desgracia
El sentido común no es nada común
Aquel que es demasiado pequeño tiene un orgullo grande
Hay que saber que no existe país sobre la tierra donde el amor no haya convertido a los amantes en poetas
La escritura es la pintura de la voz