Esqueleto de un Dimetrodon, uno de los primeros animales con una vela dorsal
Voy a ver estos animales por grupos.
Spinosáuridos
Los spinosáuridos son unos de los terópodos más famosos, gracias a la aparición de Spinosaurus en JPIII, donde vence al Tyrannosaurus (En realidad, el Tyrannosaurus tenía muchas posibilidades de ganar). Pero se conocen al menos 10 géneros más con velas dorsales, aunque también los hay que no tienen (Barioníquinos).
Spinosaurus
Su aspecto sería muy similar al Allosaurus y al de otros grandes dinosaurios carnívoros si no fuera por dos rasgos muy particulares: su cabeza tenía un cierto parecido a la de un cocodrilo, sobre todo sus largas mandíbulas con grandes dientes poco afilados pero aserrados; y por otro lado estaba la enorme membrana de piel en forma de vela. Esta membrana estaba sostenida por las espinas que formaban las vértebras del Spinosaurus, que podían llegar a medir 1,5 metros y es posible que permitieran desplegar la vela. Se cree que esta vela servía para regular la temperatura corporal absorviendo los rayos solares.
También se cree que la vela de los machos era muy coloreada y podía servir para establcer el territorio o para cortejar a las hembras. Aunque podía llegar a pesar hasta 10 toneladas, el Spinosaurus era un depredador relativamente rápido. Probablemente podía apoyar sus patas delanteras para caminar a cuatro patas si era necesario, pues sus patas delanteras eran muy largas. La cola era gruesa y bastante larga y servía para eqilibrar el peso del animal cuando corría o cambiaba de dirección. Las patas traseras tenían cuatro dedos: tres dedos grandes con garras y uno más pequeño que apuntaba hacia atrás. Se cree que tenía una gran garra en el pulgar con la que pescaba a los peces.
La primera teoría propuesta acerca de la vela del Spinosaurus fue que esta actuaba como un panel solar. Si encaraba su fina vela al Sol, la gran cantidad de sangre que fluía por esta se calentaba, calentando al animal. Pero si la encaraba al viento, la sangre se enfriaba y el animal se enfriaba. Esto permitiría al Spinosaurus calentarse antes que otros dinosaurios (a excepción del Ouranosaurus). Pero hoy se sabe que tanto el Spinosaurus como el Ouranosaurus eran de sangre caliente, por lo que no habría necesidad de tener una vela dorsal a no ser que tuviera otra función.
Se cree que la vela dorsal quizás fuera un método para atraer a parejas del otro sexo. Tendría colores bastante brillantes y llamativos. Los machos atraerían a las hembras luciendo sus velas, pero si una hembra no se decidía por un ejemplar en concreto tendrían que pelear por el derecho a aparearse. Esto es más posible, pero todos los restos de Spinosaurus tienen vela, por lo que las hembras también tenían. Debía de tener otra función, ya que son casi siempre los machos los que llevan adornos reproductivos.
Irritator
La últimas estimaciones sobre el tamaño de Irritator arrojan una longitud estimada de 8 metros de largo y 3 de alto. El único material fósil encontrión donde fue exhumado el espécimen del Irritator, puede reforzar el planteamiento respecto a la inclusión de estos animales en la dieta de los spinosáuridos.
El cráneo está casi completo y se considera el hallazgo principal más completo de un espinosáurido. Es caracterizado particularmente por su longitud inusual y región curvada del labio, que se comprime fuertemente lateralmente. El largo total de la cabeza completa se estima en aproximadamente 84 centímetros. Posee una cresta sagital clara, tal cresta se encuentra también con algunos otros dinosaurios. Los dientes exhiben una sola incerción fuertes siendo largos y rectos con las coronas cónicas. Se ve un cambio continuo de dientes, con los nuevos dientes fueron empujando hacia afuera entre los viejos. Los dientes exhiben longitudes a partir del 6 a aproximadamente 40 milímetros.
Angaturama
Angaturama, es un género representado por una única especie de dinosaurio terópodo espinosáurido, que vivió a mediados del período Cretácico, hace aproximadamente 115 millones de años, en el Aptiano, en lo que hoy es Sudamérica. El angaturama está caracterizado por una fuerte compresión lateral del hocico y una cresta sagital sobre el premaxilar. Se calcula que llegó a medir 7 metros de largo, y 3 de alto. sumado a un peso de unos 500 kg. Se cree que presentaba una dieta piscívora, siendo también factible que incluyera a ciertas especies de pterosaurios, las cuales eran bastante abundantes en lo que hoy es Brasil.
Oxalaia
Oxalaia es un género de dinosaurio terópodo espinosáurido que vivió a finales del período Cretacico durante el Cenomaniano, hace cerca de 98 millones de años en lo que ahora es Sudámerica.
Las estimaciones de tamaño sugieren que media de 12 a 14 metros de largo y entre 5 y 7 toneladas de peso, lo que le convierte en el mayor terópodo encontrado en Brasil y la octava especie de terópodo no aviano nombrada oficialmente en el país.
"Sinopliosaurus"
"Sinopliosaurus" es un género de dinosaurio terópodo espinosáurido del Cretácico inferior de China, conocido únicamente a partir de dientes. Solo incluye una especie "S." fusuiensis, que fue en un principio asignado al pliosaurio Sinopliosaurus. Debido a que esta especie no es un pliosaurio y que por lo tanto no se incluye en el género Sinopliosaurus, el nombre "Sinopliosaurus" debe ser usado entre comillas. Los dientes provienen de un animal similar a Siamosaurus. Es decir, que el nombre de "Sinopliosaurus" es utilizado hasta que la especie se asigne a otro género o a uno nuevo.
Ichthyovenator
Ichthyovenator es un género representado por una única especie de dinosaurio terópodo espinosáurido, que vivió a finales del periodo Cretácico inferior, hace aproximadamente hace 125 millones de años durante el Aptiano, en lo que ahora es Asia. Su nombre proviene de la combinación de los bocablos en griego, Ichthys por peces y el latín venator por cazador. El único espécimen, el holotypo,MDS BK10-01-15 consiste en un esqueleto parcial que incluye vértebras, huesos de la cadera y una costilla. Se ha encontrado en la provincia de Savannakhet, Laos. Es especial porque su vela presenta un agujero justo en la cadera, lo que no es normal, ya que las velas de los spinosáuridos suelen ser unifromes.
Ostafrikasaurus
Ostafrikasaurus es un género de dinosaurio terópodo espinosáurido que vivió a finales del periodo Jurásico, en lo que hoy es África. Sus restos se encontraron en tendaguru al sureste de Tanzania. Se conoce solo una especie Ostafrikasaurus crassiserratus. Media 8 metros de largo. Es el spinosáurido más antiguo, datado del Jurásico superior.
Carcharodontosáuridos
No todos los terópodos con vela son spinosáuridos, hay dos especiales, el Concavenator y el Acrocanthosaurus. No son spinosáuridos, ni siquiera Megalosaurios, sino Allosaurios (Allosauroidea = Carcharodontosauridae + Allosauridae + Neovenatoridae)
Concavenator
Concavenator es un género de carcarodontosáurido que fue hallado en España. Tenía una pequeña vela en la espalda, un rasgo único entre sus parientes como el Carcharodontosaurus, pero seguía habiendo otro carcarodontosáurido con vela, Acrocanthosaurus. Pero además, tenía marcas de plumas en las patas delanteras, que se notan porque el hueso contiene orificios donde se encajaban las plumas.
Acrocanthosaurus
Tenía una cresta en la espalda de 30 cm de altura formada por las apófisis espinosas que salían del cuerpo del animal, y entre ellas crecía una membrana de piel muy irrigada. Esta cantidad de sangre sugiere que la vela servía para regular la temperatura del animal como si de una gran placa solar se tratase, si se orientaba al sol, se calentaba, y si la orientaba al viento se enfriaba. Pero esta teoría tiene dos fallos importantes.
El primero, es que la vela era demasiado pequeña para proporcionar calor a un animal tan grande, y el segundo es que se cree que el Acrocanthosaurus era gigantotérmico (una forma de regulación de la temperatura que consiste en que el propio tamaño y la digestión del animal bastaban para mantener su temperatura corporal). Se cree que esta vela tenía un fin reproductivo, y que en la época de apareamiento se teñía de vivos colores en ambos sexos: en el caso de la hembras, el color indicaba que eran receptivas a aparearse, y en el caso de los machos indicaba que estaban dispuestos a pelear por el derecho a aparearse.
Estas peleas se realizaban primero mediante una exhibición de la cresta y el tamaño, pero si el oponente no se retiraba, se peleaban ferozmente con mordiscos hasta que las heridas de un ejemplar le obligaban a retirarse. Otra teoría sugiere que la vela del animal no era una vela real, sino una especie de joroba que servía para guardar agua y alimentos durante la estación seca.
Saurópodos
También había "cuellilargos" con vela, uno de ellos hallado en Argentina, el Amargasaurus, que tenía dos velas en el cuello, que se juntaban en la espalda.
Amargasaurus
El Amargasaurus tenía un cráneo estrecho y alargado con unas fosas nasales altas que sugieren que se alimentaba de plantas acuáticas. Sus dientes eran muy extraños, ya que tenían forma de lápiz y eran muy largos, pero solo se encontraban en la parte delantera de la mandíbula. El cuello era relativamente corto, lo que indica que no comía de árboles muy altos ni de plantas muy bajas. Las patas delanteras tenían una gran garra en el pulgar que usaba como defensa ante los depredadores, y podía utilizar esas garras irguiéndose sobre sus patas traseras y golpeando desde arriba o bien dando una gran y fuerte patada que podía derrotar a un depredador solo por la tremenda fuerza del golpe.
Las patas traseras eran largas y fuertes, con un muslo largo, señal de que no era muy rápido. Este animal tenía una cola muy larga acabada en un látigo que usaba para golpear a los depredadores. Si juntamos la cola larga, las garras y el tamaño del animal, sería muy difícil, incluso para un gran depredador. Este animal tenía una especie de vela en el cuello formada por la prolongación de las apófisis espinosas de las vértebras (la apófisis espinosa es la parte superior de la vértebra) que sostenían la vela de piel. Un rasgo extraño de la vela es que en vez de tener una sola fila, tenía dos filas en el cuello, que se juntaban en el lomo.
Probablemente esta vela sirviera para atraer pareja o para regular la temperatura del cuerpo o del cerebro, que era muy pequeño. Una teoría dice que no tenía ninguna vela, que las espinas simplemente estaban recubiertas de una capa de quitina y servían para mejorar la defensa del animal, aunque en realidad no necesitaba más defensas.
Dicraeosaurus
Las apófisis elevadas de las vértebras tenían forma de Y, en la hendidura se insertaban los ligamentos que permitían subir y bajar el cuello como una grúa, y también tenía una especie de espinas, parecidas a las del Amargasaurus, en las que se cree que había piel bastante irrigada para calentar el cuerpo. En las exuberantes selvas de helechos gigantes, coníferas y palmeras, los Dicraeosaurus devoraban plantas y semillas. Este dinosaurio tenía el cuello largo y una cola estrecha y flexible en forma de látigo, y tenía unos grandes incisivos. El Dicraeosaurus tenía la cabeza pequeña en relación con el tamaño de su cuerpo.
Los ojos y las fosas nasales tambíen eran pequeñas. Como herbívoro, seguramente sufría el ataque de grandes carnívoros. No tenía armadura ósea ni garras para defenderse de los depredadores, pero quizás usara su cola a modo de látigo. Aunque quizás podía tener la velocidad suficiente para escapar. En 1907 se descubrieron en tanzania numerosos huesos desconocidos hasta entonces. Entre ellos estaban los restos del Dicraeosaurus, que no recibió nombre hasta 1935.
Pelicosaurios
Este grupo de reptiles pertenecen a los sinápsidos, reptiles mamiferoides, ancestros de los mamíferos. Algunos tenían velas, como el famoso Dimetrodon o su homólogo herbívoro Edaphosaurus, aunque seguía habiendo pelicosaurios que no tenían vela.
Edaphosaurus
Tenía una cabeza bastante pequeña, con dientes en forma de hoja que usaba para roer la vegetación de la que se alimentaba. Como era un reptil, no podía masticar al igual que las vacas, sino que se limitaba a tragar grandes trozos de plantas. Tenía una larga cola y las patas arqueadas, de la misma forma que las lagartijas.
Si observamos el esqueleto del Edaphosaurus notaremos enseguida que tenía las apófisis espinosas (la parte superior de la vértebra) eran extremadamente largas, de hasta 1,6 metros de altura; y que la vela tenía una forma bastante semicircular, y además en las vértebras presentaba espinas, cuya función se desconoce. Este rasgo solo lleva a una conclusión: que el Edaphosaurus tenía una vela dorsal, al igual que otros reptiles de su época, entre ellos: Ianthasaurus, Dimetrodon, Glaucosaurus, Sphenacodon, Bathygnathus o Steppesaurus. Hay muchas teorías sobre el uso de la vela, de las que se describen algunas.
He dejado una descripción más completa de la vela de este reptil en el siguiente
Dimetrodon
Lo más destacable del pelicosaurio Dimetrodon era la gran cresta de forma semicircular (variaba de tamaño y forma entre las especies) hecha de piel fina que se apoyaba en unas alargadas apófisis vertebrales y que estaba bien irrigada. Seguramente esta vela no funcionaba como tal, es decir, no ayudaba al Dimetrodon a moverse más rápido por el agua. El Dimetrodon pudo haber usado esta cresta como órgano de seducción en la época de celo, pero los esquletos hallados demuestran que hembras y machos tenían la misma cresta.
También es posible que se tratara de un arma intimidatoria. Pero la idea más aceptada y las más probable es que esta cresta tuviera una función termorreguladora. Es posible que si la ponía de cara al Sol se calentara, y si la ponía de cara al viento se enfriaba. Mediante este sistema de termorregulación, el Dimetrodon podía activarse con mayor rápidez por las mañanas que sus rivales, lo que le daba una ventaja a la hora de cazar y le permitía vivir en zonas más frias. El cráneo de 50 cm del Dimetrodon tenía unos dientes diferenciados en unos grandes caninos curvados en la parte delantera y unos dientes más pequeños paro afilados en la trasera.
Secodontosaurus
Media 2,7 metros de largo, poseía un cráneo alargado y esbelto de 27 centímetros con afilados dientes en forma de clavos, también tenía la clásica vela dorsal que probablemente uso como termorregulador sanguíneo.
Secodontosaurus fue un animal pescador hecho indicado por su largo e inusual cráneo y sus afilados y puntiagudos dientes. Sus principales presas eran los peces pulmonados de distintos géneros y los tiburones de agua dulce xenacántidos a los que capturaba usando un sistema de localización similar al de los cocodrilos actuales, poseía en la punta de su cráneo unos poros muy sensibles a las vibraciones de esa forma cazaría sin ver a su presa. En temporada de cría la especie se aglomeraría para reproducirse, una vez embarazada la hembra procedería a crear un nido con hojarasca y tierra para proteger a sus huevos, regularmente los chequearía para asegurarse de su temperatura y condiciones.
En este estado la Secodontosaurus hembra se vería debilitada y sin fuerzas para cazar con el tiempo ni el nido podría defender de depredadores como el anfibio Seymouria, tras el nacimiento de las crías la hembra deja la zona para volver a su rutina de pesca. A diferencia de los adultos las crías se alimentarían principalmente de animales cavadores e insectos que recogerían del suelo o sacarían de sus guaridas con su hocico alargado.
Sphenacodon
El Sphenacodon era un reptil sinápsido primitivo que vivió en el Pérmico inferior, tenía una pequeña vela en la espalda que tenía una función termorreguladora y también era útil en el apareamiento. Tenía las extremidades arqueadas de un reptil y también una cola larga para compensar su enorme cráneo, que estaba repleto de dientes afilados. En sus patas crecían pequeñas garras para sujetar mejor a sus presas. Solía cazar insectos gigantes como Arthropleura o parientes suyos como el Edaphosaurus. Está emparentado con el Dimetrodon, con el cual seguramente tenía una fuerte rivalidad.
Ctenospondylus
El Ctenospondylus era otro pelicosaurio con vela. Se asemejaba bastante al Dimetrodon en la forma del cráneo y en la diferenciación dentaria, pero no guardaban muchos parecidos más. La vela del Dimetrodon era muy alta, mientras que la del Ctenospondylus era bastante baja, pero llegaba hasta la cola. Esto quizás nos dice que vivía en hábitats más cálidos o menos estacionales.
Otros reptiles con vela dorsal
También se conocen diápsidos con vela dorsal, que no son dinosaurios. Todos ellos son del Triásico inferior y medio.
Arizonasaurus
El rasgo más extraño del Arizonasaurus es la vela que tenía en la espalda, que recuerda a la vela del Dimetrodon y a la del Spinosaurus. Probablemente era usada para regular la temperatura del animal o como medio de atracción sexual. A pesar de ser un rasgo extraño, se ha visto en dos parientes suyos: Ctenosauriscus y Lotosaurus. El cráneo era alargado, y contaba con unas mandíbulas potentes repletas de dientes afilados y aserrados de distintos tamaños.Las patas eran cortas pero potentes, y se encontraban justo debajo del cuerpo, pero de una forma distinta a los mamíferos y los dinosaurios.
Lotosaurus
Las vértebras dorsales del Lotosaurus se alargaban hacia arriba formando una cresta dérmica que iba desde el cuello hasta la cola a lo largo de toda la columna. El hocico estaba curvado hacia abajo y ambos maxilares carecían de dientes debido a que este animal tenía un pico que usaba de la misma forma que el Stegosaurus, y su forma nos indica que era herbívoro, con preferencia por plantas como coníferas o cicadáceas. Los dedos por su parte, tenían membrana natatoria, lo que sugiere que podía llevar un estilo de vida anfibio para evitar a los depredadores. También se reunían en pequeños grupos.
Otros animales con vela dorsal
Se conocen, además, anfibios y peces con vela dorsal, aunque no eran especialmente comunes en los registros fósiles.
Platyhystrix
Este animal fue descubierto en 1910 por Case, y descrito por Willison en 1911. En la parte superior del cuerpo del Platyhystrix poseía un escudo en forma de vela, como el Edaphosaurus, con el que convivió (imagen), formada por huesos dérmicos. Tenía un cuerpo relativamente pesado, el cráneo bastante grande y patas largas y poderosas. Su parte posterior estaba cubierta de placas óseas, como las de los cocodrilos para defenderse de los depredadores. Entre las apófisis alargadas de las vértebras dorsales se extendía una cresta dérmica que regulaba la temperatura corporal.
Gracias a este órgano, estos anfibios terrestres podían adentrarse en zonas motañosas y frías. Su cuerpo, que dependía de la temperatura ambiental, se calentaba con los rayos solares. Aunque esta vela dorsal resultaba un punto débil si le atacaban, pues como había mucha sangre en esas zonas si le mordían, aunque escapara, moriría por pérdida de sangre, y esto era bastante común, pues tenía muchos depredadores, como el Ophiacodon o su pariente, el Eryops.
Protosphyraena
Este es el único pez con vela dorsal conocido, era un ancestro del pez espada, y como el pez espada moderno, tenía un hocico muy alargado, que terminaba en punta. Tenía grandes dientes en la parte delantera de la mandíbula.