AMOR OBSCURO
Es imposible un amor alimentar,
Si hay dos corazones indecisos
Con almas incapaces de amar,
Ardiendo en las llamas de los celos.
Entre las penumbras, te busco,
Encuentro lo que parece ser mi muerte,
Mira que entre los besos hay un truco
y en mi mirada tu suerte.
Mira entre mi alma y mi corazón,
Te fijas que late muy lento,
Y solo tu sabes la razón,
Aun que, lo que vivo parece de cuento.
Quiero pasar una parte de mi vida
Contigo; compartir besos sanguinarios
Con caricias infernales, sin salida
Y sentimientos variados.
Apoderate de mi mente,
Dame un beso como si fuera el último
Pero sin estar triste,
Y apaga de mi corazón el humo.
Ten consideración hacia mi ser,
Deja que nuestro amor corra por mis venas
Y déjame en tus labios renacer,
Hazme sentir sensaciones nuevas.
La forma en que muerdes mi boca,
Me hace sentir tu amor de demonio,
Tal como tu mirada me vuelve loca
Pues ya soy de tu dominio.
Acércate a mí; en una noche de romance
Con una lluvia de sangre tuya y mía,
Y amor obscuro que nace,
Que no llegar a quererte es lo que me temía.
Sentir cada beso tuyo y ver tus ojos
Y en tus abrazos sentir tu calor,
Encontraras algo que ni en mil espejos
¿Sabes que es?... mi amor
Nuestro amor una bella canción,
Una mirada vale más que las palabras
Y un beso que una mirada que conquista mi corazón
“por favor hazme volar dame tus alas
La Flor del Amor.
Flower of Love, Oscar Wilde.
Amor, no te culpo, pues mía ha sido la culpa, al no ser creado por la arcilla común
Escalé la mayor de las alturas, inalcanzable; ví el aire pleno, el día más grande.
Desde lo salvaje de mi desperdiciada pasión fui asaltado por una mejor, más clara canción.
Encendí una ligera luz de abnegada libertad, luché contra la envilecida cabeza de Hidra.
Han sido mis labios barridos hacia la música por tus besos, y han sangrado,
Y tu has caminado junto a los ángeles en aquella planicie verde y esmaltada.
He andado por el camino donde Dante contempló los soles brillando sobre siete círculos,
¡Ah! Tal vez observó a los cielos expandiéndose, como si se abriesen sobre Florencia.
Y las naciones poderosas que me han coronado, a mí, que sin corona yazgo sin nombre,
Y algún crepúsculo oriental me ha encontrado de rodillas sobre el umbral de la Fama.
Me he sentado en el círculo de mármol donde el viejo bardo es igual al joven,
Donde la pipa siempre gotea su miel, y las cuerdas de la lira siempre vibran.
Keats levantó los rizos de su himeneo desde el vino de las amapolas,
Con su boca de ambrosía besó mi frente, envolviendo el amor noble que hay en mí.
Y en la primavera, cuando las flores del manzano tiñen el seno de las palomas,
En la hierba yacen dos amantes que ha leído la historia de nuestro amor.
Han leído la leyenda de mi pasión, y conocido el secreto amargo de mi corazón,
Besándose como nosotros nos hemos besado, pero nunca lejos como nosotros lo estamos.
Pues la flor carmesí de nuestra vida es devorada por el gusano de la verdad,
Y ninguna mano recogerá los marchitos pétalos de la rosa de la juventud.
Sin embargo, no me arrepiento de amarte, ¿qué otra cosa puede hacer un muchacho?
Los ávidos dientes del tiempo corroen, persiguiendo las silenciosas huellas de los años.
El timón nos balancea en la tempestad, y cuando la tormenta de la juventud haya pasado,
Sin liras, sin laúd y sin coro, la tranquila muerte del navegante finalmente llega.
Y dentro de la tumba no hay placer, el ciego gusano consume las raíces,
Y el Deseo se estremece en cenizas, y el árbol de la pasión no da frutos.
¿Qué otra cosa puedo hacer sino amarte? La propia madre de Dios me es menos querida,
Y menos aún la dulce Afrodita elevándose como un lirio plateado sobre el mar.
He tomado mi decisión, he vivido mis poemas y, aunque la juventud se haya perdido en indolentes días;
He descubierto que la corona de mirto del amante es mejor que la del laurel sobre el poeta.
link:
Es imposible un amor alimentar,
Si hay dos corazones indecisos
Con almas incapaces de amar,
Ardiendo en las llamas de los celos.
Entre las penumbras, te busco,
Encuentro lo que parece ser mi muerte,
Mira que entre los besos hay un truco
y en mi mirada tu suerte.
Mira entre mi alma y mi corazón,
Te fijas que late muy lento,
Y solo tu sabes la razón,
Aun que, lo que vivo parece de cuento.
Quiero pasar una parte de mi vida
Contigo; compartir besos sanguinarios
Con caricias infernales, sin salida
Y sentimientos variados.
Apoderate de mi mente,
Dame un beso como si fuera el último
Pero sin estar triste,
Y apaga de mi corazón el humo.
Ten consideración hacia mi ser,
Deja que nuestro amor corra por mis venas
Y déjame en tus labios renacer,
Hazme sentir sensaciones nuevas.
La forma en que muerdes mi boca,
Me hace sentir tu amor de demonio,
Tal como tu mirada me vuelve loca
Pues ya soy de tu dominio.
Acércate a mí; en una noche de romance
Con una lluvia de sangre tuya y mía,
Y amor obscuro que nace,
Que no llegar a quererte es lo que me temía.
Sentir cada beso tuyo y ver tus ojos
Y en tus abrazos sentir tu calor,
Encontraras algo que ni en mil espejos
¿Sabes que es?... mi amor
Nuestro amor una bella canción,
Una mirada vale más que las palabras
Y un beso que una mirada que conquista mi corazón
“por favor hazme volar dame tus alas
La Flor del Amor.
Flower of Love, Oscar Wilde.
Amor, no te culpo, pues mía ha sido la culpa, al no ser creado por la arcilla común
Escalé la mayor de las alturas, inalcanzable; ví el aire pleno, el día más grande.
Desde lo salvaje de mi desperdiciada pasión fui asaltado por una mejor, más clara canción.
Encendí una ligera luz de abnegada libertad, luché contra la envilecida cabeza de Hidra.
Han sido mis labios barridos hacia la música por tus besos, y han sangrado,
Y tu has caminado junto a los ángeles en aquella planicie verde y esmaltada.
He andado por el camino donde Dante contempló los soles brillando sobre siete círculos,
¡Ah! Tal vez observó a los cielos expandiéndose, como si se abriesen sobre Florencia.
Y las naciones poderosas que me han coronado, a mí, que sin corona yazgo sin nombre,
Y algún crepúsculo oriental me ha encontrado de rodillas sobre el umbral de la Fama.
Me he sentado en el círculo de mármol donde el viejo bardo es igual al joven,
Donde la pipa siempre gotea su miel, y las cuerdas de la lira siempre vibran.
Keats levantó los rizos de su himeneo desde el vino de las amapolas,
Con su boca de ambrosía besó mi frente, envolviendo el amor noble que hay en mí.
Y en la primavera, cuando las flores del manzano tiñen el seno de las palomas,
En la hierba yacen dos amantes que ha leído la historia de nuestro amor.
Han leído la leyenda de mi pasión, y conocido el secreto amargo de mi corazón,
Besándose como nosotros nos hemos besado, pero nunca lejos como nosotros lo estamos.
Pues la flor carmesí de nuestra vida es devorada por el gusano de la verdad,
Y ninguna mano recogerá los marchitos pétalos de la rosa de la juventud.
Sin embargo, no me arrepiento de amarte, ¿qué otra cosa puede hacer un muchacho?
Los ávidos dientes del tiempo corroen, persiguiendo las silenciosas huellas de los años.
El timón nos balancea en la tempestad, y cuando la tormenta de la juventud haya pasado,
Sin liras, sin laúd y sin coro, la tranquila muerte del navegante finalmente llega.
Y dentro de la tumba no hay placer, el ciego gusano consume las raíces,
Y el Deseo se estremece en cenizas, y el árbol de la pasión no da frutos.
¿Qué otra cosa puedo hacer sino amarte? La propia madre de Dios me es menos querida,
Y menos aún la dulce Afrodita elevándose como un lirio plateado sobre el mar.
He tomado mi decisión, he vivido mis poemas y, aunque la juventud se haya perdido en indolentes días;
He descubierto que la corona de mirto del amante es mejor que la del laurel sobre el poeta.
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