fue un extraordinario físico estadounidense y el director científico del proyecto Manhattan. Conocido coloquialmente como "El padre del la bomba atómica", Oppenheimer expresó su pesar por el fallecimiento de víctimas inocentes cuando las bombas nucleares fueron lanzadas contra los japoneses en Hiroshima y Nagasaki.
Al terminar la guerra, fue el jefe consultor de la recién creada Comisión de Energía Atómica y utilizó esa posición para apoyar el control internacional de armas atómicas y para oponerse a la carrera armamentista nuclear entre los Estados Unidos y la Unión Soviética. Sus actitudes provocaron en ocasiones la ira de los políticos hasta el punto que en 1954 se le despojó de su nivel de seguridad, perdiendo el acceso a los documentos militares secretos de su país.
Poco a poco, su influencia fue disminuyendo, pero continuó dando charlas y trabajando en física. Diez años más tarde, el Presidente de los Estados Unidos, Lyndon B. Johnson lo condecoró con el Premio Enrico Fermi en un intento de rehabilitarlo políticamente.
Robert Oppenheimer nació en Nueva York el 22 de abril de 1904, hijo de Julius S. Oppenheimer (un adinerado importador textil que había emigrado de Alemania hacia los Estados Unidos en 1888) y de Ella Friedman (una artista).
Estudió en el Ethical Culture Society School (los Oppenheimer eran descendientes de judíos, pero ellos eran no practicantes). Durante toda su vida fue un estudiante muy versátil, con buena aptitud tanto para las ciencias como para las artes
En Göttingen, Oppenheimer publicó muchas contribuciones importantes a la entonces recién desarrollada mecánica cuántica, particularmente, un artículo muy conocido sobre la llamada Aproximación de Born-Oppenheimer, que separa el movimiento nuclear del movimiento electrónico en el tratamiento matemático de las moléculas. En septiembre de 1927, regresó a Harvard como joven experto en física matemática y miembro del Consejo de Investigación Nacional estadounidense, y desde principios de 1928 fue profesor en el Instituto Tecnológico de California.
Estando allí, recibió múltiples ofertas de diversas Universidades y aceptó un puesto de profesor asistente en física en la Universidad de California en Berkeley, compatible con su puesto en Cal. Tech. Según sus palabras, Berkeley "era un desierto," y paradójicamente un lugar sembrado de oportunidades. Cada primavera, Oppenheimer enseñaba en Cal. Tech. para mantenerse al día con la investigación en su área. Oppenheimer entabló amistad con Linus Pauling y habían planeado trabajar juntos en investigación, pero esto nunca se concretó.
Cuando empezó la Segunda Guerra Mundial, Oppenheimer se involucró fuertemente en los esfuerzos para desarrollar una bomba atómica que ya ocupaba mucho del tiempo y equipamiento del Laboratorio de Radiación de Ernest Lawrence, en Berkeley. En 1941, Lawrence, Vannevar Bush, Arthur Compton y James Conant intentaban que el Comité Uranio establecido por el presidente Franklin Delano Roosevelt en 1939, les asignara el proyecto de la bomba, porque opinaban que avanzaba con demasiada lentitud. Invitaron a Oppenheimer para que asumiera el trabajo de cálculo sobre los neutrones, tarea a la que se volcó con pleno vigor, renunciando a lo que llamó sus «vagabundeos izquierdistas» para dedicarse a sus deberes (aunque todavía tenía muchos amigos y estudiantes radicales). Cuando el ejército de EE.UU recibió la jurisdicción sobre el esfuerzo de la bomba, ahora bautizado el Proyecto Manhattan, el director del proyecto, el general Leslie R. Groves (quien había terminado recientemente la dirección de la construcción del Pentágono) nombró a Oppenheimer director científico del proyecto, una acción que produjo sorpresa a muchos. Groves conocía los problemas potenciales de seguridad ligados a Oppenheimer, pero lo consideró como el mejor hombre para dirigir un equipo diverso de científicos y que no estaría afectado por sus tendencias políticas anteriores.
Una de las primeras acciones de Oppenheimer fue albergar una escuela de verano sobre la teoría de las bombas en las instalaciones del proyecto en Berkeley, reuniendo físicos europeos y sus propios estudiantes. Este grupo que incluía a Robert Serber, Emil Konopinski, Felix Bloch, Hans Bethe, y Edward Teller, se ocuparon de calcular qué hacía falta hacer, y en qué orden, para construir la bomba. Cuando Teller expuso la remota posibilidad que la bomba generaría calor suficiente para encender la atmósfera, (un evento que pronto demostró Bethe que era imposible), Oppenheimer estuvo tan preocupado por esa posibilidad que se reunió con Arthur Compton en Michigan para discutirla. Al mismo tiempo, las investigaciones del proyecto se adelantaban en muchas universidades y en muchos laboratorios por todo el país, planteando problemas tanto para la seguridad como para la cohesión del proyecto. Oppenheimer y Groves decidieron que necesitaban un laboratorio centralizado y secreto. Buscando un sitio, Oppenheimer propuso una región de Nuevo México no muy lejos de su rancho. En una meseta cerca de Santa Fe, la capital de Nuevo México, se construyó rápidamente el laboratorio de Los Álamos, un grupo de cuarteles rodeados de lodo. Ahí consiguió Oppenheimer reunir un grupo de los más brillantes físicos de la época, incluyendo a Enrico Fermi, Richard Feynman, Robert R. Wilson, y Victor Weisskopf así como Bethe y Teller. Allí nació la segunda hija de Oppenheimer, Katherine (llamada Toni), en 1944
PROYECTO MANHATTAN
Los científicos nucleares Leó Szilárd, Edward Teller y Eugene Wigner, refugiados judíos provenientes de Hungría creían que la energía liberada por la fisión nuclear podía ser utilizada para la producción de bombas por los alemanes, por lo que persuadieron a Albert Einstein, el físico más famoso en Estados Unidos, para que advirtiera al presidente Franklin D. Roosevelt de este peligro por medio de una carta que Szilárd bosquejó y fue enviada el 2 de agosto de 1939.
En respuesta a la advertencia, Roosevelt incrementó las investigaciones acerca de las implicaciones en la seguridad nacional de la fisión nuclear.
Luego de la detonación sobre Hiroshima, Einstein comentaría: "debería quemarme los dedos con los que escribí aquella primera carta a Roosevelt."
Inicio del Proyecto
Roosevelt creó un Comité del Uranio a cargo de Lyman Briggs, entonces jefe del National Boureau of Standards, el cual inició sus investigaciones en 1939 en el Naval Research Laboratory en Wasington, en donde el físico Philip Abelson investigó la separación de los isótopos de uranio. En la Universidad de Columbia, el físico Enrico Fermi construyó prototipos de reactores nucleares utilizando diferentes configuraciones de grafito y uranio.
En 1940 Vannevar Bush, director del Instituto Carnegie de Washington, organizó el Comité de Investigación de la Defensa Nacional para movilizar los recursos científicos de los Estados Unidos hacia el apoyo de las investigaciones orientadas a la guerra.
El Consejo de Investigación de la Defensa Nacional se hizo luego cargo del "Proyecto Uranio", como se conocía el pro grama de física nuclear, y en 1940 V. Bush y Roosevelt crearon la Oficina de Desarrollo en Investigación Científica con el fin de ampliar estos esfuerzos.
El 9 de octubre de 1941, Roosevelt autorizó finalmente el desarrollo del arma atómica.
Desarrollo del Proyecto
urante el proyecto Manhattan los operadores eran mujeres que trabajaban en turnos de 24 horas sin conocer el propósito o consecuencias de su trabajo. El 7 de diciembre de 1941, con el ataque japonés a Pearl Harbor, Estados Unidos entró en la Segunda Guerra Mundial. Un día antes, V. Bush creó el Comité S-1 con el objetivo de guiar las investigaciones.
Los esfuerzos para obtener material para la bomba se incrementaron en el Laboratorio de Metalurgia de la Universidad de Chicago, el Laboratorio de Radiación de la Universidad de California y el Departamento de Física de la Universidad de Columbia. El uranio-235 debía ser separado del mineral de uranio y plutonio por medio del bombardeo de neutrones, y en 1942 se construyeron enormes plantas en Oak Ridge (Sitio X) en Tennessee y Hanford (Sitio W) en Washington para realizar esta separación A principios de 1942, el físico y Premio Nobel Arthur Holly Compton organizó el Laboratorio de Metalurgia de la Universidad de Chicago para estudiar el plutonio y las pilas de fisión. Compton solicitó al físico teórico J. Robert Oppenheimer de la Universidad de California que se encargara de realizar los cálculos sobre neutrones de alta velocidad, esenciales para la viabilidad del arma nuclear. John Manley, un físico del Laboratorio de Metalurgia de la Universidad de Chicago, fue designado para ayudar a Oppenheimer a hallar respuestas contactando y coordinando varios grupos de físicos experimentales dispersos en todo el país.
Hiroshima y Nagasaki
En los dos meses previos a esta fecha histórica, Estados Unidos consiguió ganarle suficiente terreno a Japón en el Pacífico como para poder comenzar los bombardeos sobre la isla y el mismo día que la detonación de Trinity, partió hacia la isla Tinian, base del 509 Escuadrón, la carcasa y el uranio de la bomba “Little Boy”, vía naval, siendo transportado concretamente por el crucero USS Indinapolis dentro de un grueso cilindro que a su vez estaba soldado dentro de un camarote.
Este crucero sería torpedeado y hundido tres días después de realizar su entrega por el submarino japonés I-58. De los 1.196 tripulantes, solo 316 sobrevivieron 3 días flotando en el agua y soportando incesantes ataques de tiburones. Una vez entregados el resto de componentes a la fuerza aérea, en esta ocasión, vía aérea, volvieron las complicaciones. El altímetro encargado de iniciar la detonación (para provocar el mayor daño posible, se estimó que la explosión debería producirse a una altura de 600 metros) fallaba, así que tuvo que ser sustituido por un nuevo sistema que combinaba diferentes elementos.
Escoltado por otros dos “Súper fortalezas” encargados de analizar y fotografiar la explosión, el Enola Gay puso rumbo hacia su objetivo primario, transportando en su interior la bomba Little Boy. Esta bomba lograba la detonación nuclear uniendo violentamente dos masas subcríticas de uranio mediante explosivos convencionales, tras lo cual se formaba una sola masa supercrítica en la que se iniciaba la reacción.
Por motivos de seguridad, el capitán William Parsons decidió no armar la bomba con los explosivos convencionales hasta estar ya en el aire para evitar una catástrofe en caso de un despegue no muy limpio. A las 8,15 de ese mismo día, la bomba detonó a 600 metros sobre la ciudad de Hiroshima.
Como anécdota merece ser comentada que al coronel Paul Tibbets, piloto del Enola Gay y responsable del grupo mixto 509, le fue asociada la frase “¡Dios mío! ¿Qué hemos hecho?” que teóricamente dijo cuando vio la explosión de la bomba.
Esto no es cierto, ya que esta frase le fue impuesta posteriormente por motivos morales, y sobre todo teniendo en cuenta cual fue la que dijo realmente: “¡Dios, mira como sube esa hija de puta!”. Little Boy desarrolló unos 15 kilotones, el doble de los esperados y sesgó en el acto 78.000 vidas.
De nuevo, 2 días después de la explosión de Hiroshima, otro B-29 despegó de la misma isla con su letal carga, y de nuevo escoltados por dos de sus hermanos. En este caso se trataba del “Bock´s Car”, pilotado por Fred Ashworth y transportando a Fat Man, la bomba de plutonio que tanta controversia había generado meses atrás.
Siguiendo el plan de vuelo, Ashworth puso rumbo a su objetivo primario, el arsenal de Kokura, que tuvo el dudoso honor de ser el objetivo secundario en la misión contra Hiroshima. Justo antes de soltar la bomba, tuvo que abortar el lanzamiento por perder contacto visual con el objetivo a causa de un espeso humo. Tras varias pasadas y viendo que no podría efectuar un lanzamiento correcto, decidió poner rumbo al objetivo secundario, Nagasaki.
Tras unos momentos de incertidumbre por problemas de visibilidad, se intentó con un bombardeo por radar, pero finalmente se reestableció el contacto visual. Fat Man fue soltada y detonó a las 11,02 del 9 de agosto de 1945 a unos 3 kilómetros del objetivo, desarrollando 20 kilotones. En el acto murieron 40.000 japoneses.
Al terminar la guerra, fue el jefe consultor de la recién creada Comisión de Energía Atómica y utilizó esa posición para apoyar el control internacional de armas atómicas y para oponerse a la carrera armamentista nuclear entre los Estados Unidos y la Unión Soviética. Sus actitudes provocaron en ocasiones la ira de los políticos hasta el punto que en 1954 se le despojó de su nivel de seguridad, perdiendo el acceso a los documentos militares secretos de su país.
Poco a poco, su influencia fue disminuyendo, pero continuó dando charlas y trabajando en física. Diez años más tarde, el Presidente de los Estados Unidos, Lyndon B. Johnson lo condecoró con el Premio Enrico Fermi en un intento de rehabilitarlo políticamente.
Robert Oppenheimer nació en Nueva York el 22 de abril de 1904, hijo de Julius S. Oppenheimer (un adinerado importador textil que había emigrado de Alemania hacia los Estados Unidos en 1888) y de Ella Friedman (una artista).
Estudió en el Ethical Culture Society School (los Oppenheimer eran descendientes de judíos, pero ellos eran no practicantes). Durante toda su vida fue un estudiante muy versátil, con buena aptitud tanto para las ciencias como para las artes
En Göttingen, Oppenheimer publicó muchas contribuciones importantes a la entonces recién desarrollada mecánica cuántica, particularmente, un artículo muy conocido sobre la llamada Aproximación de Born-Oppenheimer, que separa el movimiento nuclear del movimiento electrónico en el tratamiento matemático de las moléculas. En septiembre de 1927, regresó a Harvard como joven experto en física matemática y miembro del Consejo de Investigación Nacional estadounidense, y desde principios de 1928 fue profesor en el Instituto Tecnológico de California.
Estando allí, recibió múltiples ofertas de diversas Universidades y aceptó un puesto de profesor asistente en física en la Universidad de California en Berkeley, compatible con su puesto en Cal. Tech. Según sus palabras, Berkeley "era un desierto," y paradójicamente un lugar sembrado de oportunidades. Cada primavera, Oppenheimer enseñaba en Cal. Tech. para mantenerse al día con la investigación en su área. Oppenheimer entabló amistad con Linus Pauling y habían planeado trabajar juntos en investigación, pero esto nunca se concretó.
Cuando empezó la Segunda Guerra Mundial, Oppenheimer se involucró fuertemente en los esfuerzos para desarrollar una bomba atómica que ya ocupaba mucho del tiempo y equipamiento del Laboratorio de Radiación de Ernest Lawrence, en Berkeley. En 1941, Lawrence, Vannevar Bush, Arthur Compton y James Conant intentaban que el Comité Uranio establecido por el presidente Franklin Delano Roosevelt en 1939, les asignara el proyecto de la bomba, porque opinaban que avanzaba con demasiada lentitud. Invitaron a Oppenheimer para que asumiera el trabajo de cálculo sobre los neutrones, tarea a la que se volcó con pleno vigor, renunciando a lo que llamó sus «vagabundeos izquierdistas» para dedicarse a sus deberes (aunque todavía tenía muchos amigos y estudiantes radicales). Cuando el ejército de EE.UU recibió la jurisdicción sobre el esfuerzo de la bomba, ahora bautizado el Proyecto Manhattan, el director del proyecto, el general Leslie R. Groves (quien había terminado recientemente la dirección de la construcción del Pentágono) nombró a Oppenheimer director científico del proyecto, una acción que produjo sorpresa a muchos. Groves conocía los problemas potenciales de seguridad ligados a Oppenheimer, pero lo consideró como el mejor hombre para dirigir un equipo diverso de científicos y que no estaría afectado por sus tendencias políticas anteriores.
Una de las primeras acciones de Oppenheimer fue albergar una escuela de verano sobre la teoría de las bombas en las instalaciones del proyecto en Berkeley, reuniendo físicos europeos y sus propios estudiantes. Este grupo que incluía a Robert Serber, Emil Konopinski, Felix Bloch, Hans Bethe, y Edward Teller, se ocuparon de calcular qué hacía falta hacer, y en qué orden, para construir la bomba. Cuando Teller expuso la remota posibilidad que la bomba generaría calor suficiente para encender la atmósfera, (un evento que pronto demostró Bethe que era imposible), Oppenheimer estuvo tan preocupado por esa posibilidad que se reunió con Arthur Compton en Michigan para discutirla. Al mismo tiempo, las investigaciones del proyecto se adelantaban en muchas universidades y en muchos laboratorios por todo el país, planteando problemas tanto para la seguridad como para la cohesión del proyecto. Oppenheimer y Groves decidieron que necesitaban un laboratorio centralizado y secreto. Buscando un sitio, Oppenheimer propuso una región de Nuevo México no muy lejos de su rancho. En una meseta cerca de Santa Fe, la capital de Nuevo México, se construyó rápidamente el laboratorio de Los Álamos, un grupo de cuarteles rodeados de lodo. Ahí consiguió Oppenheimer reunir un grupo de los más brillantes físicos de la época, incluyendo a Enrico Fermi, Richard Feynman, Robert R. Wilson, y Victor Weisskopf así como Bethe y Teller. Allí nació la segunda hija de Oppenheimer, Katherine (llamada Toni), en 1944
PROYECTO MANHATTAN
Los científicos nucleares Leó Szilárd, Edward Teller y Eugene Wigner, refugiados judíos provenientes de Hungría creían que la energía liberada por la fisión nuclear podía ser utilizada para la producción de bombas por los alemanes, por lo que persuadieron a Albert Einstein, el físico más famoso en Estados Unidos, para que advirtiera al presidente Franklin D. Roosevelt de este peligro por medio de una carta que Szilárd bosquejó y fue enviada el 2 de agosto de 1939.
En respuesta a la advertencia, Roosevelt incrementó las investigaciones acerca de las implicaciones en la seguridad nacional de la fisión nuclear.
Luego de la detonación sobre Hiroshima, Einstein comentaría: "debería quemarme los dedos con los que escribí aquella primera carta a Roosevelt."
Inicio del Proyecto
Roosevelt creó un Comité del Uranio a cargo de Lyman Briggs, entonces jefe del National Boureau of Standards, el cual inició sus investigaciones en 1939 en el Naval Research Laboratory en Wasington, en donde el físico Philip Abelson investigó la separación de los isótopos de uranio. En la Universidad de Columbia, el físico Enrico Fermi construyó prototipos de reactores nucleares utilizando diferentes configuraciones de grafito y uranio.
En 1940 Vannevar Bush, director del Instituto Carnegie de Washington, organizó el Comité de Investigación de la Defensa Nacional para movilizar los recursos científicos de los Estados Unidos hacia el apoyo de las investigaciones orientadas a la guerra.
El Consejo de Investigación de la Defensa Nacional se hizo luego cargo del "Proyecto Uranio", como se conocía el pro grama de física nuclear, y en 1940 V. Bush y Roosevelt crearon la Oficina de Desarrollo en Investigación Científica con el fin de ampliar estos esfuerzos.
El 9 de octubre de 1941, Roosevelt autorizó finalmente el desarrollo del arma atómica.
Desarrollo del Proyecto
urante el proyecto Manhattan los operadores eran mujeres que trabajaban en turnos de 24 horas sin conocer el propósito o consecuencias de su trabajo. El 7 de diciembre de 1941, con el ataque japonés a Pearl Harbor, Estados Unidos entró en la Segunda Guerra Mundial. Un día antes, V. Bush creó el Comité S-1 con el objetivo de guiar las investigaciones.
Los esfuerzos para obtener material para la bomba se incrementaron en el Laboratorio de Metalurgia de la Universidad de Chicago, el Laboratorio de Radiación de la Universidad de California y el Departamento de Física de la Universidad de Columbia. El uranio-235 debía ser separado del mineral de uranio y plutonio por medio del bombardeo de neutrones, y en 1942 se construyeron enormes plantas en Oak Ridge (Sitio X) en Tennessee y Hanford (Sitio W) en Washington para realizar esta separación A principios de 1942, el físico y Premio Nobel Arthur Holly Compton organizó el Laboratorio de Metalurgia de la Universidad de Chicago para estudiar el plutonio y las pilas de fisión. Compton solicitó al físico teórico J. Robert Oppenheimer de la Universidad de California que se encargara de realizar los cálculos sobre neutrones de alta velocidad, esenciales para la viabilidad del arma nuclear. John Manley, un físico del Laboratorio de Metalurgia de la Universidad de Chicago, fue designado para ayudar a Oppenheimer a hallar respuestas contactando y coordinando varios grupos de físicos experimentales dispersos en todo el país.
Hiroshima y Nagasaki
En los dos meses previos a esta fecha histórica, Estados Unidos consiguió ganarle suficiente terreno a Japón en el Pacífico como para poder comenzar los bombardeos sobre la isla y el mismo día que la detonación de Trinity, partió hacia la isla Tinian, base del 509 Escuadrón, la carcasa y el uranio de la bomba “Little Boy”, vía naval, siendo transportado concretamente por el crucero USS Indinapolis dentro de un grueso cilindro que a su vez estaba soldado dentro de un camarote.
Este crucero sería torpedeado y hundido tres días después de realizar su entrega por el submarino japonés I-58. De los 1.196 tripulantes, solo 316 sobrevivieron 3 días flotando en el agua y soportando incesantes ataques de tiburones. Una vez entregados el resto de componentes a la fuerza aérea, en esta ocasión, vía aérea, volvieron las complicaciones. El altímetro encargado de iniciar la detonación (para provocar el mayor daño posible, se estimó que la explosión debería producirse a una altura de 600 metros) fallaba, así que tuvo que ser sustituido por un nuevo sistema que combinaba diferentes elementos.
Escoltado por otros dos “Súper fortalezas” encargados de analizar y fotografiar la explosión, el Enola Gay puso rumbo hacia su objetivo primario, transportando en su interior la bomba Little Boy. Esta bomba lograba la detonación nuclear uniendo violentamente dos masas subcríticas de uranio mediante explosivos convencionales, tras lo cual se formaba una sola masa supercrítica en la que se iniciaba la reacción.
Por motivos de seguridad, el capitán William Parsons decidió no armar la bomba con los explosivos convencionales hasta estar ya en el aire para evitar una catástrofe en caso de un despegue no muy limpio. A las 8,15 de ese mismo día, la bomba detonó a 600 metros sobre la ciudad de Hiroshima.
Como anécdota merece ser comentada que al coronel Paul Tibbets, piloto del Enola Gay y responsable del grupo mixto 509, le fue asociada la frase “¡Dios mío! ¿Qué hemos hecho?” que teóricamente dijo cuando vio la explosión de la bomba.
Esto no es cierto, ya que esta frase le fue impuesta posteriormente por motivos morales, y sobre todo teniendo en cuenta cual fue la que dijo realmente: “¡Dios, mira como sube esa hija de puta!”. Little Boy desarrolló unos 15 kilotones, el doble de los esperados y sesgó en el acto 78.000 vidas.
De nuevo, 2 días después de la explosión de Hiroshima, otro B-29 despegó de la misma isla con su letal carga, y de nuevo escoltados por dos de sus hermanos. En este caso se trataba del “Bock´s Car”, pilotado por Fred Ashworth y transportando a Fat Man, la bomba de plutonio que tanta controversia había generado meses atrás.
Siguiendo el plan de vuelo, Ashworth puso rumbo a su objetivo primario, el arsenal de Kokura, que tuvo el dudoso honor de ser el objetivo secundario en la misión contra Hiroshima. Justo antes de soltar la bomba, tuvo que abortar el lanzamiento por perder contacto visual con el objetivo a causa de un espeso humo. Tras varias pasadas y viendo que no podría efectuar un lanzamiento correcto, decidió poner rumbo al objetivo secundario, Nagasaki.
Tras unos momentos de incertidumbre por problemas de visibilidad, se intentó con un bombardeo por radar, pero finalmente se reestableció el contacto visual. Fat Man fue soltada y detonó a las 11,02 del 9 de agosto de 1945 a unos 3 kilómetros del objetivo, desarrollando 20 kilotones. En el acto murieron 40.000 japoneses.