Polémica por una nota de la revista alemana. El columnista Jan Fleischhauer relaciona el accidente del Concordia con la idiosincrasia de los italianos. La Repubblica acusa al autor de "racista" y de "acariciar" ideas nazis
"Con la mano en el corazón: ¿Se sorprenden de que el capitán fuese italiano?" lanza el periodista Jan Fleischhauer, editorialista de la revista Der Spiegel en Internet. "¿Se pueden imaginar que maniobras de ese tipo, o el abandono de la nave, vengan de parte de un capitán alemán o británico?"
El diario La Repubblica contraataca. "Paciencia para la amnesia colectiva de los alemanes en lo que se refiere a pruebas de heroísmo". El diario recuerda una matanza conocida como "el exterminio de Cefalonia", ocurrida en octubre de 1943 durante la II Guerra Mundial, cuando soldados alemanes asesinaron a sus pares italianos pese a que se había firmado un armisticio entre los angloestadounidenses y el Gobierno de Pietro Badoglio.
Pero el artículo de Fleischhauer continúa. "Conocemos ese tipo de personas de las vacaciones en el mar, hombres de grandes gestos, capaces de hablar con los dedos y las manos, en un principio gente incapaz de hacer el mal. Pero habría que tenerlos lejos de maquinarias pesantes y sensibles, como se ve. 'Bella figura' es el deporte popular de las masas italianas, esto es, impresionar a los otros. También [el capitán Francesco] Schettino quería quedar bien, pero se ha encontrado un escollo en el camino".
Si bien el periodista alemán reconoce que ha escrito frases políticamente incorrectas porque se basan en estereotipos y en el racismo, Fleischhauer insiste en ese tipo de análisis: "No está claro en qué medida los italianos puedan ser considerados una raza", duda. En palabras del medio italiano, el periodista alemán "acaricia, quizas involuntariamente, ideas de regímenes pasados".
El editorialista de Der Spiegel compara las divergencias entre el carácter nacional de dos poblaciones con la diferencia de actitud entre los dos sexos. Según su visión, las naciones son distintas por motivos climáticos y por el idioma. El rotativo italiano considera que este tipo de razonamientos le habrían gustado a Joseph Goebbels, ministro de propaganda de Adolf Hitler.
"Aquello que ocurre cuando por motivos políticos se ignora la psicología de los pueblos, lo muestra la crisis de la divisa", prosiguió el periodista alemán en referencia al euro. "Claro", clama La Repubblica, "el euro está en crsis porque los italianos son todos tan poco serios como Schettino. Quizás en esta valoración también están incluidos [el primer ministro italiano] Mario Monti y [el presidente del Banco Central Europeo] Mario Draghi". El rotativo se muestra indignado por las afirmaciones de Fleischhauer, que considera como "una camisa de fuerza" incluir en una moneda única a culturas tan distintas.
"Qué pena que Fleischhauer se olvida o finja olvidarse de que la reunificación alemana fue financiada con dinero del resto de Europa, porque los costos de salvar a la Alemania del Este, que estaba en bancarrota, obligaron a la Bundesbank [Banco Federal Alemán] a aumentar las tasas de manera espantosa, lo que llevó en cadena a un aumento de las tasas en el resto de Europa, esto antes de la existencia del euro, dañando el resto de las economías, y no precisamente la alemana".
Claro que, puestos a hablar de caracteres nacionales, el diario italiano quiere tener la última palabra. "Entonces, ¿queremos hablar de caracteres nacionales? ¿Los estadounidenses y los británicos son demasiado generosos y derrochadores para los ex enemigos? ¿Los italianos, españoles y turcos son demasiado trabajadores en las líneas de montaje Volkswagen o de Mercedes?".
En su última frase, La Repubblica ataca con artillería pesada apelando a lo peor de la historia germana. "¿Y los alemanes son incorregibles después de esa cosmovisión suya que nació entre 1933 y 1945,y según la cual, las naciones no son comunidades de valores como en el mundo moderno, sino sólo razas, como los caballos y los perros?".
"Con la mano en el corazón: ¿Se sorprenden de que el capitán fuese italiano?" lanza el periodista Jan Fleischhauer, editorialista de la revista Der Spiegel en Internet. "¿Se pueden imaginar que maniobras de ese tipo, o el abandono de la nave, vengan de parte de un capitán alemán o británico?"
El diario La Repubblica contraataca. "Paciencia para la amnesia colectiva de los alemanes en lo que se refiere a pruebas de heroísmo". El diario recuerda una matanza conocida como "el exterminio de Cefalonia", ocurrida en octubre de 1943 durante la II Guerra Mundial, cuando soldados alemanes asesinaron a sus pares italianos pese a que se había firmado un armisticio entre los angloestadounidenses y el Gobierno de Pietro Badoglio.
Pero el artículo de Fleischhauer continúa. "Conocemos ese tipo de personas de las vacaciones en el mar, hombres de grandes gestos, capaces de hablar con los dedos y las manos, en un principio gente incapaz de hacer el mal. Pero habría que tenerlos lejos de maquinarias pesantes y sensibles, como se ve. 'Bella figura' es el deporte popular de las masas italianas, esto es, impresionar a los otros. También [el capitán Francesco] Schettino quería quedar bien, pero se ha encontrado un escollo en el camino".
Si bien el periodista alemán reconoce que ha escrito frases políticamente incorrectas porque se basan en estereotipos y en el racismo, Fleischhauer insiste en ese tipo de análisis: "No está claro en qué medida los italianos puedan ser considerados una raza", duda. En palabras del medio italiano, el periodista alemán "acaricia, quizas involuntariamente, ideas de regímenes pasados".
El editorialista de Der Spiegel compara las divergencias entre el carácter nacional de dos poblaciones con la diferencia de actitud entre los dos sexos. Según su visión, las naciones son distintas por motivos climáticos y por el idioma. El rotativo italiano considera que este tipo de razonamientos le habrían gustado a Joseph Goebbels, ministro de propaganda de Adolf Hitler.
"Aquello que ocurre cuando por motivos políticos se ignora la psicología de los pueblos, lo muestra la crisis de la divisa", prosiguió el periodista alemán en referencia al euro. "Claro", clama La Repubblica, "el euro está en crsis porque los italianos son todos tan poco serios como Schettino. Quizás en esta valoración también están incluidos [el primer ministro italiano] Mario Monti y [el presidente del Banco Central Europeo] Mario Draghi". El rotativo se muestra indignado por las afirmaciones de Fleischhauer, que considera como "una camisa de fuerza" incluir en una moneda única a culturas tan distintas.
"Qué pena que Fleischhauer se olvida o finja olvidarse de que la reunificación alemana fue financiada con dinero del resto de Europa, porque los costos de salvar a la Alemania del Este, que estaba en bancarrota, obligaron a la Bundesbank [Banco Federal Alemán] a aumentar las tasas de manera espantosa, lo que llevó en cadena a un aumento de las tasas en el resto de Europa, esto antes de la existencia del euro, dañando el resto de las economías, y no precisamente la alemana".
Claro que, puestos a hablar de caracteres nacionales, el diario italiano quiere tener la última palabra. "Entonces, ¿queremos hablar de caracteres nacionales? ¿Los estadounidenses y los británicos son demasiado generosos y derrochadores para los ex enemigos? ¿Los italianos, españoles y turcos son demasiado trabajadores en las líneas de montaje Volkswagen o de Mercedes?".
En su última frase, La Repubblica ataca con artillería pesada apelando a lo peor de la historia germana. "¿Y los alemanes son incorregibles después de esa cosmovisión suya que nació entre 1933 y 1945,y según la cual, las naciones no son comunidades de valores como en el mundo moderno, sino sólo razas, como los caballos y los perros?".