Flamenco en el Limay
Un adelanto de la producción audiovisual "El sur sabe a flamenco", dirigida por el neuquino Oscar Sarhan, que lo grabó este último verano en el Alto Valle.
Cuenta cómo se vive y siente esta danza española en nuestra zona. Para ello hizo eje en la vida y obra de la bailaora Asunción Miras Trabalón.
-¿Qué es lo que querés contar con este documental del que ya tenemos un anticipo en rionegro.com.ar?
- Quiero mostrar cómo el flamenco vive y se siente en la región de Río Negro y Neuquén. Para ello tomé como eje central la vida y obra de una bailaora de la región, Asunción Miras Trabalón. Siempre pensando en el arte como protagonista. Intervendrán también artistas de Argentina como de España; Rafael Amargo, por ejemplo... será el flamenco en algunos de sus entornos quien determine una misma historia común para todas las culturas que habitan en nuestra región, una quimera para un mundo cada vez más anodino.
- ¿Cuál es la historia que querés contar?
- La historia surge a partir de un viaje interior que no es más ni menos que el del corazón, el del viajar hacia un lugar muy personal, un espacio íntimo, en este caso el de una bailaora de la zona que emprende una búsqueda y un encuentro con sus recuerdos de infancia, sus pasos por el estudio de su maestra reveladora en su adolescencia, en General Roca, para luego instalarse en Neuquén. Sus raíces andaluzas, el amor por el Flamenco como arte, son los que la impulsan a buscar más allá del presente que la determina como tal. Es el encuentro de una mujer que creció con el legado de su padre y que hizo de ella, una artista.
- ¿Cómo surgió este trabajo?
- Me convocaron para pensar el flamenco en nuestra región. Querían mi visión, mi manera de trabajar algo tan rico como es el terreno cultural, en este caso, el de la tradición española. Hijo de un libanés y una mapuche, siempre supe que en la diversidad de colores que integramos esta paleta estaba el crecimiento, lo maravilloso que puede ser lo distinto. No dudé un segundo en asumir el compromiso de llevar a un equipo a volar por nuestros lugares, a sumergirlos en los ríos, a caminar las bardas, a bailar entre las nubes.
- ¿En qué se diferencia de otras propuestas?
- Creo que es fundamental el plano cultural personal, que existe a partir de no perder de vista el lugar de origen para saber a dónde ir. Puede que ahí resida cierta diferencia con otros trabajos. El flamenco se mantiene en el presente gracias al puente que erige con el pasado, y que le permite dar continuidad de la tradición. aquí en la zona.
El modo de contarla pasará por tu sello, tu impronta ¿cuál es/será tu singularidad en este video?
- No trabajo con la idea de diferenciarme del resto de propuestas existentes. Es un agobio leer con un ojo y repasar con el otro. Me gusta ver todo, escuchar todo, y luego quedarme con la que creo me sirve a mí. No soy un obsesionado por innovar, ni por sacar a la gente de moldes enmantecados. Sólo me levanto, miro, respiro hondo y digo, quiero el biguá haciendose oír entre los camiones de la multitrocha. Quiero que la bailaora abandone la sala de ensayo, contemple el verde que nos atravisa, y le baile a ese sol que juega entre las nubes.
Mi singularidad es que todos los que trabajamos estemos bien, lleguemos al set contentos, a hacer lo que cada uno sabe hacer. Que cuando grabamos en la radio o en el Limay, la garza planee para nostros, y que, Asunción, en este caso, le baile feliz.
- Una de las escenas del video, la de las hijas naciendo como frutos de la planta tiene una poesía maravillosa...tierna y reveladora.
-Me gusta que tengas esta visión puesto que fue concebida como tal, los hijos son frutos de nosotros, del árbol, de la tierra.
- El taconeo en el agua poco o nada visto....potente...muy nuestro....con esa barda de fondo y de suelo...
- El taconeo nunca visto sobre el Limay...es novedoso. Las chacras de fondo, como nuestro pulmón que respira y que ayuda a que caminemos, respiremos verde, bailemos con la barda, gran telón de fondo, donde los vientos rebotan y sacuden los álamos del suelo.
- El taca-taca del esfuerzo, del tesón...
- Este zapateo es una de las cosas que más bellas me parecen del flamenco. Ponerlo en el agua, chapotear en nuestras aguas, es el esfuerzo, es el tesón por lo que se quiere, por abrir esos rios, multiplicarlos para que lleguen a más árboles, a más frutos, a más tierra, a más pulmones. El taconeo como símbolo de hacernos oír, de arremeter contra la corriente, de plantarnos sobre agua.