Aceptadas por el RAE (Real Academia española)
a continuacion la lista de estas palabras curiosas:
Palabro: la RAE acepta este término para aludir a una "palabra mal dicha o estrambótica".
Apechusques: Esta palabra se emplea en regiones como Castilla la Mancha, Andalucía y Murcia para referirse a los trastos, utensilios o cachivaches. También en la comarca de La Manchuela, se emplea para referirse a una "enfermedad repentina de la cual no se sabe muy bien la causa".
Jonrón: Se trata de la adaptación del neologismo "home run", en países donde cala hondo el béisbol, como Venezuela o Cuba.
Culamen: tanto culamen como pompis son recogidos en el Diccionario.
Abracadabrante: Abracadabrante es útil para describir algo desconcertante o sorprendente de una forma peculiar.
Otubre: También en desuso pero aprobada de todos modos, tanto este mes como otros vulgarismos como "conceto" son recogidos por la RAE.
Descambiar: Suena a palabra inventada, pero es correcto. Según el DRAE, es sinónimo de destrocar o deshacer el trueque o cambio. Su uso es frecuente en la lengua coloquial, con el sentido de "devolver una compra".
Uebos: No es un sinónimo de testículos ni pueden comerse fritos y con patatas. Este vocablo procede del latín opus, y el DRAE lo define como "necesidad, cosa necesaria". Precisamente, la expresión "Manda huevos" procede de '¡Mandat opus!', es decir, '¡La necesidad obliga!'. Lo correcto sería sin h y con b.
Arremanagarse: Esta palabra también es válida con "a", aunque remangarse está más extendida. Por el contrario, vulgarismos como "arrascarse" no están permitidos.
Norabuena y ño: El primero es tan correcto como enhorabuena y ño significa apócope de señor, una interjección muy recurrente en Canarias, especialmente en plural: "¡Ños!". De hecho, hasta un supermercado lanzó una campaña cuyo eslogan rezaba"¡Ño! ¡Qué precios!".
Toballa: Parece un niño saliendo de la ducha y pidiendo su tela de felpa para secarse, pero según la RAE, está bien pronunciado. Toballa es, directamente, el sinónimo de toalla.
Albericoque: La famosa fruta también puede denominarse así, a pesar de que ni "mondarina" ni "molocotón" hayan aterrizado en la RAE.
Bluyín y yin: La RAE ha aceptado en su diccionario estas dos palabras, que describen pantalones vaqueros adaptando la grafía de la pronunciación al español: en vez de "blue jeans", bluyíns.
Chapuzar: Por tanto, significa sumergir la cabeza en el agua. Su sustantivo es chapuzón. También pueden emplearse "capuzar" y "capuzón".
Papahuevos: Sinónimo de paaontas, bobalicón o pazguato, aunque parezca un adjetivo digno de los tebeos de Ibáñez.
Agilíbus o agibílibus: Este término rocambolesco que puede antojarse similar a un trabalenguas alude al ingenio y a la picaresca habilidosa para ganarse la vida.
Zangolototear: Este verbo, cuyo adjetivo es zangolotino, hace referencia a un movimiento continuo y violento, de una parte a otra sin concierto ni propósito. Por ejemplo, un niño zangolotino, tal y como recoge el DRAE, es el "muchacho que quiere o a quien se quiere hacer pasar por niño".
a continuacion la lista de estas palabras curiosas:
Palabro: la RAE acepta este término para aludir a una "palabra mal dicha o estrambótica".
Apechusques: Esta palabra se emplea en regiones como Castilla la Mancha, Andalucía y Murcia para referirse a los trastos, utensilios o cachivaches. También en la comarca de La Manchuela, se emplea para referirse a una "enfermedad repentina de la cual no se sabe muy bien la causa".
Jonrón: Se trata de la adaptación del neologismo "home run", en países donde cala hondo el béisbol, como Venezuela o Cuba.
Culamen: tanto culamen como pompis son recogidos en el Diccionario.
Abracadabrante: Abracadabrante es útil para describir algo desconcertante o sorprendente de una forma peculiar.
Otubre: También en desuso pero aprobada de todos modos, tanto este mes como otros vulgarismos como "conceto" son recogidos por la RAE.
Descambiar: Suena a palabra inventada, pero es correcto. Según el DRAE, es sinónimo de destrocar o deshacer el trueque o cambio. Su uso es frecuente en la lengua coloquial, con el sentido de "devolver una compra".
Uebos: No es un sinónimo de testículos ni pueden comerse fritos y con patatas. Este vocablo procede del latín opus, y el DRAE lo define como "necesidad, cosa necesaria". Precisamente, la expresión "Manda huevos" procede de '¡Mandat opus!', es decir, '¡La necesidad obliga!'. Lo correcto sería sin h y con b.
Arremanagarse: Esta palabra también es válida con "a", aunque remangarse está más extendida. Por el contrario, vulgarismos como "arrascarse" no están permitidos.
Norabuena y ño: El primero es tan correcto como enhorabuena y ño significa apócope de señor, una interjección muy recurrente en Canarias, especialmente en plural: "¡Ños!". De hecho, hasta un supermercado lanzó una campaña cuyo eslogan rezaba"¡Ño! ¡Qué precios!".
Toballa: Parece un niño saliendo de la ducha y pidiendo su tela de felpa para secarse, pero según la RAE, está bien pronunciado. Toballa es, directamente, el sinónimo de toalla.
Albericoque: La famosa fruta también puede denominarse así, a pesar de que ni "mondarina" ni "molocotón" hayan aterrizado en la RAE.
Bluyín y yin: La RAE ha aceptado en su diccionario estas dos palabras, que describen pantalones vaqueros adaptando la grafía de la pronunciación al español: en vez de "blue jeans", bluyíns.
Chapuzar: Por tanto, significa sumergir la cabeza en el agua. Su sustantivo es chapuzón. También pueden emplearse "capuzar" y "capuzón".
Papahuevos: Sinónimo de paaontas, bobalicón o pazguato, aunque parezca un adjetivo digno de los tebeos de Ibáñez.
Agilíbus o agibílibus: Este término rocambolesco que puede antojarse similar a un trabalenguas alude al ingenio y a la picaresca habilidosa para ganarse la vida.
Zangolototear: Este verbo, cuyo adjetivo es zangolotino, hace referencia a un movimiento continuo y violento, de una parte a otra sin concierto ni propósito. Por ejemplo, un niño zangolotino, tal y como recoge el DRAE, es el "muchacho que quiere o a quien se quiere hacer pasar por niño".