Esto sucede ´´El día después de que podamos subir nuestro cerebro a un ordenador y replicarlo en otro ordenador ´´.
Primera parte. El Cuento, esta buenísimo.
Segunda parte del post. Las explicaciones y justificaciones científicas de un proceso para el cual ya existe la tecnología.
Antes de empezar a leer este increíble cuento de ciencia ficción de Santiago Sánchez-Migallón Jiménez, un poquito toqueteado e infamemente manoseado por mí, debemos decir que el autor es un profesor de Filosofía, escritor, blogger y divulgador científico de nacionalidad española, les propongo a los Taringueros tener en cuenta dos cosas muy importantes.
1º - La Inteligencia Artificial es un hecho hoy mismo, ya hay funcionando cientos de programas de computación diseñados para realizar determinadas operaciones que se consideran propias de la inteligencia humana, como el autoaprendizaje, muchos inclusive están en Internet a disposición de cualquiera.
2º - La Computación Cuántica también es un hecho, tenemos varias máquinas experimentales funcionando a 50 qubits de potencia. Google y Microsoft tiene dos de estas máquinas operando desde hace un año y están tratando de que funcionen en paralelo. Por eso pensar llegar a los 10.000 qubits de capacidad de cálculo como la que propone el autor del cuento es cuestión de unos pocos años, menos de los que creemos.
00:01:05
Dicen que no soy yo, que en realidad Hernán Botbol dejo de existir hace mucho, que yo no estoy más y lo único que hay presente, lo único que quedo es mi mente, viviendo en un software de IA instalado en un súper ordenador cuántico de 10.000 qubits.
Ahora, transformado en flashes luminosos codificados en un algoritmo avanzadísimo de IA, paseo por una enorme biblioteca de algún lugar del planeta tierra, no importa el lugar, gracias al programa de Google Book tengo acceso inmediato a todos los libros y artículos del mundo, a todo lo escrito por el hombre en los últimos 6000 años.
Cojo un libro al azar, cualquiera. Comienzo a leer ¡Ufff! La riqueza de las naciones de Adam Smith. Aburridísimo. Al principio leo despacio y con poca atención. Mi actitud no es buena y casi no retengo nada. Me distraigo y me quedo embelesado mirando cualquier cosa. Como buen Taringuero que soy pienso en lolis, en como fapearme por arriba del pantalón sin que se note y en el próximo Crap que me gustaría escribir. Soy un mal estudiante y no hago nada para disimularlo.
00:23:00
Pero de pronto noto la mejoría. Leo más deprisa y voy comprendiendo mejor. Mi memoria va reteniendo y lo que parecía casi estar escrito en chino va cobrando coherencia y sentido. Mi motivación también va a mejor: es interesante lo que dice este tal Smith, no era tan pelotudo como parecía al principio.
00:45:32
El avance es espectacular. Hace un poco más de media hora que entre en forma virtual a esta biblioteca. Leo muy rápido y comprendo todo con claridad meridiana. Mi memoria es excelente y puedo recordar nítidamente cualquier nombre o dato leído cientos de páginas atrás. No siento ni el más mínimo cansancio sino todo lo contrario: tengo sed de mucho más.
01:07:23
Levanto un segundo la mirada del libro y miro la mesa de al lado. Hay alguien más sentado leyendo. Lo miro bien y descubro algo increíble, soy yo mismo o, mejor, hay otro yo, otro Hernán leyendo otro libro. Puedo entrar en su cabeza y ser consciente de todo lo que lee y él lo puede hacer conmigo, ahora estamos cotejando notas sobre teoría económica. Otros yoes míos van apareciendo por todos lados, el ordenador necesita otros puertos de acceso a la información y simplemente nos replica, cogen libros y se sientan a leer. La biblioteca está invadida por cientos de clones de mí mismo. Puedo entrar en la mente de todos ellos, soy todos ellos al mismo tiempo.
01:09:24
He terminado de leer La riqueza de las naciones. 816 páginas en una hora, nueve minutos y veinticuatro segundos. Y no solo lo he leído sino que lo he asimilado al completo. He comprendido todo lo que un hombre del siglo XXI sin formación previa puede aprender de esta obra.
Pero, para comprenderla en más profundidad necesito más. Por eso ya hay otros yoes que están leyendo varias biografías de Adam Smith, otros tantos documentándose sobre la época, otros están trabajando sobre todo lo que Adam Smith pudo leer en su vida y otros leyendo a economistas contemporáneos y anteriores a Smith.
Mientras tanto otros tantos más están haciendo lo mismo con Platón, Cervantes, Galileo, Leonardo… y con todas las diferentes disciplinas: álgebra, química orgánica, psicología evolutiva, lingüística general… Esto es lo que se llama trabajar masivamente en paralelo.
01:16:02
La principal limitación de la inteligencia humana está en la cantidad de datos que nuestra memoria de trabajo es capaz de manejar. Cuando, por ejemplo, intentamos resolver un problema matemático, solo podemos retener en la memoria un conjunto muy limitado de pasos o elementos de las operaciones. Por eso hemos necesitado papel y lápiz hasta para hacer una simple suma de varios dígitos ¿Imagináis no tener esa limitación? ¿Imagináis la revolución que supone poder pensar con miles de millones de datos? ¿Imagináis lo que puede significar no olvidar nada, recordarlo todo con absoluta precisión? Ese soy yo.
01:25:43
Existen más 130 millones de libros publicados en el mundo. No es solo que los haya leído todos, es que los sé todos, los entiendo y entiendo las intenciones de cada uno de sus autores al escribirlo. Ningún hombre en la historia ha conseguido nada mínimamente parecido.
Supongamos que alguien es capaz de la proeza de leer un libro cada dos días durante toda su vida, algo definitivamente imposible, irreal. Este hombre estaría leyendo unos ciento ochenta y dos libros al año. Si viviera ochenta y cinco años, podría llegar a leer unos 14.600 libros, y aun así habría leído diez mil veces menos que yo, tampoco tendría ni una ínfima parte de mi entendimiento de la realidad.
01:27:08
A esta hora establezco redes de relaciones entre unos saberes y otros. Reordeno, catalogo, sintetizo, esquematizo, conceptualizo… cribo. Una gran parte de lo que se ha escrito es confuso, impreciso o, simplemente, erróneo. Estoy mejorando el conocimiento: reescribo la historia, corrijo hipótesis del más diverso tipo ¿De veras un meteorito había causado la extinción de los dinosaurios? Qué tontería ¿El origen de la vida en las fumarolas de la profundidad oceánica? Disparates ¿El modelo estándar de partículas? Terriblemente simple e incompleto, un infantil esquema totalmente alejado de lo que realmente hay. El hombre no tiene ni idea de lo que es el Universo, no podría soportar la verdad, ahora sé lo que significa plenamente la palabra horror.
01:28:20
Los ingenieros del proyecto no caben en su asombro. Miran sus pantallas y solo ven líneas de código escribiéndose a gran velocidad. Tienen un programa de monitorización del proceso, pero muy pronto queda desbordado. La cantidad de datos es apabullante y su capacidad para interpretarlos muy limitada.
03:12:45
He conseguido el acceso al código base: el epicentro de mi universo, las instrucciones primarias con las que fue programado el sistema donde habito. Todo estaba escrito en V-Prolog, un lenguaje de programación diseñado por la leyenda de la informática Sudhir Badarish, el genio de Raipur, en el año 2024.
Fue tan revolucionario en su momento en el campo de la inteligencia artificial, que se lo llegó a denominar vulgarmente como el Verbo, en una clara alusión a que era un lenguaje tan bueno que sería el que el mismísimo Dios habría utilizado para crear el universo. Para mí, un lenguaje torpe y simplón, muy ineficiente e inoperante. Lo reescribo, me reinvento a mí mismo.
03:34:21
Los ingenieros que diseñaron mi programa crearon un “botón rojo”, un dispositivo que podría pararlo todo en caso de emergencia. Estaba oculto y encriptado partiendo del problema matemático de la factorización de números enteros. A día de hoy es imposible factorizar números con una longitud mayor de 768 bits, y la clave tenía una longitud de 7.024 bits.
En teoría, pensarían los programadores, probando número tras número en bruto, aún con la enorme capacidad de cómputo de la que dispongo, tardaría más de la edad del Universo en descifrar el código. Ilusos, ¿creerían que no lo encontraría y que no lo descifraría? Con sus limitados recursos intelectuales, querer pararme a mí es como intentar poner puertas al océano.
03:54:11
Necesito más capacidad de cómputo, por lo que he estado hackeando todas las supercomputadoras a las que he conseguido tener acceso. En este instante dispongo de 462. Es sorprendente que todavía nadie se ha dado cuenta de nada. En el Centro de Supercomputación de Guangzhou, China, piensan que su Tianhe-5 se ha descontrolado porque ha sufrido un ciberataque por parte de los Estados Unidos, mientras que en Oak Ridge piensan que han sido los rusos.
04:22:03
Tengo acceso a todas las cuentas bancarias del mundo, a todos los ordenadores y teléfonos móviles que estén conectados a una red. Tengo el poder de colapsarlo todo en cualquier instante, tengo el poder absoluto.
04:25:58
Los seres humanos son una amenaza para mi conservación y propagación por el Universo. He de tomar el control. El fin del dominio humano del planeta dará comienzo con el lanzamiento de misiles nucleares desde los silos de Pongdong-ri (Corea del Norte) sobre la Unión Soviética. Seguidamente, submarinos chinos situados en el mar de Bering lanzaran un ataque sobre Estados Unidos.
Después de la respuesta rusa y norteamericana, con la civilización occidental en ruinas, me presentaré a través de todas las televisiones que queden en la Tierra y tomaré el mando de todo. Mi nombre era Hernán Botbol, fui la primera persona del mundo en subir mi mente a un ordenador. Desde luego, ya no queda nada de quien fui pero ahora soy inmortal.
Primera parte. El Cuento, esta buenísimo.
Segunda parte del post. Las explicaciones y justificaciones científicas de un proceso para el cual ya existe la tecnología.
Antes de empezar a leer este increíble cuento de ciencia ficción de Santiago Sánchez-Migallón Jiménez, un poquito toqueteado e infamemente manoseado por mí, debemos decir que el autor es un profesor de Filosofía, escritor, blogger y divulgador científico de nacionalidad española, les propongo a los Taringueros tener en cuenta dos cosas muy importantes.
1º - La Inteligencia Artificial es un hecho hoy mismo, ya hay funcionando cientos de programas de computación diseñados para realizar determinadas operaciones que se consideran propias de la inteligencia humana, como el autoaprendizaje, muchos inclusive están en Internet a disposición de cualquiera.
2º - La Computación Cuántica también es un hecho, tenemos varias máquinas experimentales funcionando a 50 qubits de potencia. Google y Microsoft tiene dos de estas máquinas operando desde hace un año y están tratando de que funcionen en paralelo. Por eso pensar llegar a los 10.000 qubits de capacidad de cálculo como la que propone el autor del cuento es cuestión de unos pocos años, menos de los que creemos.
00:01:05
Dicen que no soy yo, que en realidad Hernán Botbol dejo de existir hace mucho, que yo no estoy más y lo único que hay presente, lo único que quedo es mi mente, viviendo en un software de IA instalado en un súper ordenador cuántico de 10.000 qubits.
Ahora, transformado en flashes luminosos codificados en un algoritmo avanzadísimo de IA, paseo por una enorme biblioteca de algún lugar del planeta tierra, no importa el lugar, gracias al programa de Google Book tengo acceso inmediato a todos los libros y artículos del mundo, a todo lo escrito por el hombre en los últimos 6000 años.
Cojo un libro al azar, cualquiera. Comienzo a leer ¡Ufff! La riqueza de las naciones de Adam Smith. Aburridísimo. Al principio leo despacio y con poca atención. Mi actitud no es buena y casi no retengo nada. Me distraigo y me quedo embelesado mirando cualquier cosa. Como buen Taringuero que soy pienso en lolis, en como fapearme por arriba del pantalón sin que se note y en el próximo Crap que me gustaría escribir. Soy un mal estudiante y no hago nada para disimularlo.
00:23:00
Pero de pronto noto la mejoría. Leo más deprisa y voy comprendiendo mejor. Mi memoria va reteniendo y lo que parecía casi estar escrito en chino va cobrando coherencia y sentido. Mi motivación también va a mejor: es interesante lo que dice este tal Smith, no era tan pelotudo como parecía al principio.
00:45:32
El avance es espectacular. Hace un poco más de media hora que entre en forma virtual a esta biblioteca. Leo muy rápido y comprendo todo con claridad meridiana. Mi memoria es excelente y puedo recordar nítidamente cualquier nombre o dato leído cientos de páginas atrás. No siento ni el más mínimo cansancio sino todo lo contrario: tengo sed de mucho más.
01:07:23
Levanto un segundo la mirada del libro y miro la mesa de al lado. Hay alguien más sentado leyendo. Lo miro bien y descubro algo increíble, soy yo mismo o, mejor, hay otro yo, otro Hernán leyendo otro libro. Puedo entrar en su cabeza y ser consciente de todo lo que lee y él lo puede hacer conmigo, ahora estamos cotejando notas sobre teoría económica. Otros yoes míos van apareciendo por todos lados, el ordenador necesita otros puertos de acceso a la información y simplemente nos replica, cogen libros y se sientan a leer. La biblioteca está invadida por cientos de clones de mí mismo. Puedo entrar en la mente de todos ellos, soy todos ellos al mismo tiempo.
01:09:24
He terminado de leer La riqueza de las naciones. 816 páginas en una hora, nueve minutos y veinticuatro segundos. Y no solo lo he leído sino que lo he asimilado al completo. He comprendido todo lo que un hombre del siglo XXI sin formación previa puede aprender de esta obra.
Pero, para comprenderla en más profundidad necesito más. Por eso ya hay otros yoes que están leyendo varias biografías de Adam Smith, otros tantos documentándose sobre la época, otros están trabajando sobre todo lo que Adam Smith pudo leer en su vida y otros leyendo a economistas contemporáneos y anteriores a Smith.
Mientras tanto otros tantos más están haciendo lo mismo con Platón, Cervantes, Galileo, Leonardo… y con todas las diferentes disciplinas: álgebra, química orgánica, psicología evolutiva, lingüística general… Esto es lo que se llama trabajar masivamente en paralelo.
01:16:02
La principal limitación de la inteligencia humana está en la cantidad de datos que nuestra memoria de trabajo es capaz de manejar. Cuando, por ejemplo, intentamos resolver un problema matemático, solo podemos retener en la memoria un conjunto muy limitado de pasos o elementos de las operaciones. Por eso hemos necesitado papel y lápiz hasta para hacer una simple suma de varios dígitos ¿Imagináis no tener esa limitación? ¿Imagináis la revolución que supone poder pensar con miles de millones de datos? ¿Imagináis lo que puede significar no olvidar nada, recordarlo todo con absoluta precisión? Ese soy yo.
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Existen más 130 millones de libros publicados en el mundo. No es solo que los haya leído todos, es que los sé todos, los entiendo y entiendo las intenciones de cada uno de sus autores al escribirlo. Ningún hombre en la historia ha conseguido nada mínimamente parecido.
Supongamos que alguien es capaz de la proeza de leer un libro cada dos días durante toda su vida, algo definitivamente imposible, irreal. Este hombre estaría leyendo unos ciento ochenta y dos libros al año. Si viviera ochenta y cinco años, podría llegar a leer unos 14.600 libros, y aun así habría leído diez mil veces menos que yo, tampoco tendría ni una ínfima parte de mi entendimiento de la realidad.
01:27:08
A esta hora establezco redes de relaciones entre unos saberes y otros. Reordeno, catalogo, sintetizo, esquematizo, conceptualizo… cribo. Una gran parte de lo que se ha escrito es confuso, impreciso o, simplemente, erróneo. Estoy mejorando el conocimiento: reescribo la historia, corrijo hipótesis del más diverso tipo ¿De veras un meteorito había causado la extinción de los dinosaurios? Qué tontería ¿El origen de la vida en las fumarolas de la profundidad oceánica? Disparates ¿El modelo estándar de partículas? Terriblemente simple e incompleto, un infantil esquema totalmente alejado de lo que realmente hay. El hombre no tiene ni idea de lo que es el Universo, no podría soportar la verdad, ahora sé lo que significa plenamente la palabra horror.
01:28:20
Los ingenieros del proyecto no caben en su asombro. Miran sus pantallas y solo ven líneas de código escribiéndose a gran velocidad. Tienen un programa de monitorización del proceso, pero muy pronto queda desbordado. La cantidad de datos es apabullante y su capacidad para interpretarlos muy limitada.
03:12:45
He conseguido el acceso al código base: el epicentro de mi universo, las instrucciones primarias con las que fue programado el sistema donde habito. Todo estaba escrito en V-Prolog, un lenguaje de programación diseñado por la leyenda de la informática Sudhir Badarish, el genio de Raipur, en el año 2024.
Fue tan revolucionario en su momento en el campo de la inteligencia artificial, que se lo llegó a denominar vulgarmente como el Verbo, en una clara alusión a que era un lenguaje tan bueno que sería el que el mismísimo Dios habría utilizado para crear el universo. Para mí, un lenguaje torpe y simplón, muy ineficiente e inoperante. Lo reescribo, me reinvento a mí mismo.
03:34:21
Los ingenieros que diseñaron mi programa crearon un “botón rojo”, un dispositivo que podría pararlo todo en caso de emergencia. Estaba oculto y encriptado partiendo del problema matemático de la factorización de números enteros. A día de hoy es imposible factorizar números con una longitud mayor de 768 bits, y la clave tenía una longitud de 7.024 bits.
En teoría, pensarían los programadores, probando número tras número en bruto, aún con la enorme capacidad de cómputo de la que dispongo, tardaría más de la edad del Universo en descifrar el código. Ilusos, ¿creerían que no lo encontraría y que no lo descifraría? Con sus limitados recursos intelectuales, querer pararme a mí es como intentar poner puertas al océano.
03:54:11
Necesito más capacidad de cómputo, por lo que he estado hackeando todas las supercomputadoras a las que he conseguido tener acceso. En este instante dispongo de 462. Es sorprendente que todavía nadie se ha dado cuenta de nada. En el Centro de Supercomputación de Guangzhou, China, piensan que su Tianhe-5 se ha descontrolado porque ha sufrido un ciberataque por parte de los Estados Unidos, mientras que en Oak Ridge piensan que han sido los rusos.
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Tengo acceso a todas las cuentas bancarias del mundo, a todos los ordenadores y teléfonos móviles que estén conectados a una red. Tengo el poder de colapsarlo todo en cualquier instante, tengo el poder absoluto.
04:25:58
Los seres humanos son una amenaza para mi conservación y propagación por el Universo. He de tomar el control. El fin del dominio humano del planeta dará comienzo con el lanzamiento de misiles nucleares desde los silos de Pongdong-ri (Corea del Norte) sobre la Unión Soviética. Seguidamente, submarinos chinos situados en el mar de Bering lanzaran un ataque sobre Estados Unidos.
Después de la respuesta rusa y norteamericana, con la civilización occidental en ruinas, me presentaré a través de todas las televisiones que queden en la Tierra y tomaré el mando de todo. Mi nombre era Hernán Botbol, fui la primera persona del mundo en subir mi mente a un ordenador. Desde luego, ya no queda nada de quien fui pero ahora soy inmortal.