EL PRÍNCIPE - MAQUIAVELO
Si Niccolò Machiavelli (o Nicolás Maquiavello) no hubiera escrito 'El príncipe', no hablaríamos de algo "maquiavélico" hoy o no calificaríamos unos propósitos determinados de "maquiavélicos"'. Por toda Europa ( y también allá donde Europa ha exportado su cultura) se sigue usando el adjetivo maquiavélico con el mismo significado.
Maquiavelo pinta al hombre de una manera en verdad "maquiavélica".
En "El principe", Maquiavelo pinta al hombre como mitad hombre y mitad bestia. Esa es la razón por la que el príncipe debe gobernar al pueblo con leyes (algo propio de hombres) y de manera brutal y despiadada (algo propio de bestias). "Viéndose un príncipe en la necesidad de saber comportarse competentemente según la naturaleza de los animales, debe imitar a la zorra y al león a la vez: porque el león no se defiende de las trampas, y la zorra no se defiende los lobos. Hay que, entonces, ser zorra para conocer las trampas, y león para destrozar a los lobos'.
He querido hacer una especie de vídeo o audiolibro animado, una especie de documental con algunas de las mejores citas que Maquiavelo pone en su libro, utilizando varios ejemplos que (con un poco de suerte) servirán para explicar algunas ideas que quería transmitir en 'El Príncipe'.
Explico citas como:
"Hay tanta diferencia de la manera en que se vive, a la manera en que se debería vivir, que el que deja de estudiar lo que se hace, para estudiar lo que se debería de hacer, aprende lo que lo que le provocará la ruina, que lo que debe prevenirle de ella."
'Un hombre que en todas siempre quiera hacer profesión de bueno, entre tantos que no lo son, sólo llegará al desastre. Esa es la razón por la que un príncipe que quiere mantenerse debe aprender a poder no ser bueno, y utilizarlo, o no , según las circunstancias'
'El vulgo se deja siempre engañar por la apariencias, y en el mundo sólo hay vulgo'.
'Insisto en que a los hombres hay que vencerlos o con los hechos, o con las palabras, o exterminarlos; porque aunque es posible que se venguen de ofensas pequeñas, es imposible que lo hagan de las grandes; y en que es del todo necesario que la ofensa que se infiera a un hombre sea de tal magnitud que de ella no pueda esperarse ningún tipo de venganza'.
'De esto se puede sacar una notable conclusión: que los príncipes deben de dejar a disposición de las cosas odiosas, y reservarse para sí mismos las de gracia'.
Auténticas perlas en las que cualquier persona podría pararse a pensar durante horas.
Pero no son las únicas que se trata en El Príncipe.
También se tratan cuestiones como:
¿Qué es mejor, ser amado o temido?
Maquiavelo lo tiene claro:
'Nace de ello una disputa: si vale más ser amado que temido, o todo lo contrario. Se responde que se quiere ser las dos cosas; pero, como es difícil conseguir ambas a la vez, es mucho más seguro ser temido primero que amado [...].
Porque, de los hombres en general se puede decir esto: que son ingratos, volubles, simuladores y disimulados [...] mientras les haces bien te son enteramente adictos, [...] pero cuando la necesidad desaparece, se rebelan.'
'Sin embargo, el príncipe debe hacerse temer de modo que, si no se granjea el amor, evite el odio: [...] absténgase de tomar los bienes ajenos: porque los hombres olvidan más pronto la muerte del padre que la pérdida del patrimonio.'
¿Qué es mejor, ser avaro o derrochador?
Maquiavelo hace una diferencia claramente entre aquellos 'vicios' o 'defectos' que aseguran la supervivencia del 'Estado' y cuáles no:
"Un príncipe, pues, no pudiendo sin perjudicarse ejercer la virtud de la liberalidad notoriamente, debe, si es prudente, no preocuparse del calificativo de avaro, porque con el tiempo será considerado cada vez más liberal, cuando vean que con su moderación le bastan sus rentas, puede defenderse de cualquiera que le declare la guerra, y puede acometer empresas sin gravar a sus pueblos [...]."
¿Qué cualidades y cuál es la integridad que debe tener un príncipe?
Para Maquiavelo es más importante parecer que ser:
"Es necesario [...] tener gran habilidad para fingir y disimular."
'No es necesario, que un príncipe posea todas las cualidades mencionadas, pero es muy necesario que parezca poseerlas. Me atreveré a decir incluso que, si las posee y las observa siempre, serán perjudiciales, y, si parece poseerlas, le serán útiles.'
Pensamientos como estos son los que se pueden encontrar del puño y letra de Maquiavelo, y difícilmente pueden dejar a indiferente a alguien.
Un libro que merece la pena leer, y del cuál puedes extraer (sin ninguna duda) ideas muy interesantes.
Que se hayan o no, llevar a la práctica, ya es otra cosa.
Sea como fuere, no puedo acabar este artículo sin recomendarte 'El príncipe' como una de las lecturas de la cuál podrás extraer un montón de información interesante y aprender una o dos lecciones de gran valor.
Os dejo el vídeo:
Si Niccolò Machiavelli (o Nicolás Maquiavello) no hubiera escrito 'El príncipe', no hablaríamos de algo "maquiavélico" hoy o no calificaríamos unos propósitos determinados de "maquiavélicos"'. Por toda Europa ( y también allá donde Europa ha exportado su cultura) se sigue usando el adjetivo maquiavélico con el mismo significado.
Maquiavelo pinta al hombre de una manera en verdad "maquiavélica".
En "El principe", Maquiavelo pinta al hombre como mitad hombre y mitad bestia. Esa es la razón por la que el príncipe debe gobernar al pueblo con leyes (algo propio de hombres) y de manera brutal y despiadada (algo propio de bestias). "Viéndose un príncipe en la necesidad de saber comportarse competentemente según la naturaleza de los animales, debe imitar a la zorra y al león a la vez: porque el león no se defiende de las trampas, y la zorra no se defiende los lobos. Hay que, entonces, ser zorra para conocer las trampas, y león para destrozar a los lobos'.
He querido hacer una especie de vídeo o audiolibro animado, una especie de documental con algunas de las mejores citas que Maquiavelo pone en su libro, utilizando varios ejemplos que (con un poco de suerte) servirán para explicar algunas ideas que quería transmitir en 'El Príncipe'.
Explico citas como:
"Hay tanta diferencia de la manera en que se vive, a la manera en que se debería vivir, que el que deja de estudiar lo que se hace, para estudiar lo que se debería de hacer, aprende lo que lo que le provocará la ruina, que lo que debe prevenirle de ella."
'Un hombre que en todas siempre quiera hacer profesión de bueno, entre tantos que no lo son, sólo llegará al desastre. Esa es la razón por la que un príncipe que quiere mantenerse debe aprender a poder no ser bueno, y utilizarlo, o no , según las circunstancias'
'El vulgo se deja siempre engañar por la apariencias, y en el mundo sólo hay vulgo'.
'Insisto en que a los hombres hay que vencerlos o con los hechos, o con las palabras, o exterminarlos; porque aunque es posible que se venguen de ofensas pequeñas, es imposible que lo hagan de las grandes; y en que es del todo necesario que la ofensa que se infiera a un hombre sea de tal magnitud que de ella no pueda esperarse ningún tipo de venganza'.
'De esto se puede sacar una notable conclusión: que los príncipes deben de dejar a disposición de las cosas odiosas, y reservarse para sí mismos las de gracia'.
Auténticas perlas en las que cualquier persona podría pararse a pensar durante horas.
Pero no son las únicas que se trata en El Príncipe.
También se tratan cuestiones como:
¿Qué es mejor, ser amado o temido?
Maquiavelo lo tiene claro:
'Nace de ello una disputa: si vale más ser amado que temido, o todo lo contrario. Se responde que se quiere ser las dos cosas; pero, como es difícil conseguir ambas a la vez, es mucho más seguro ser temido primero que amado [...].
Porque, de los hombres en general se puede decir esto: que son ingratos, volubles, simuladores y disimulados [...] mientras les haces bien te son enteramente adictos, [...] pero cuando la necesidad desaparece, se rebelan.'
'Sin embargo, el príncipe debe hacerse temer de modo que, si no se granjea el amor, evite el odio: [...] absténgase de tomar los bienes ajenos: porque los hombres olvidan más pronto la muerte del padre que la pérdida del patrimonio.'
¿Qué es mejor, ser avaro o derrochador?
Maquiavelo hace una diferencia claramente entre aquellos 'vicios' o 'defectos' que aseguran la supervivencia del 'Estado' y cuáles no:
"Un príncipe, pues, no pudiendo sin perjudicarse ejercer la virtud de la liberalidad notoriamente, debe, si es prudente, no preocuparse del calificativo de avaro, porque con el tiempo será considerado cada vez más liberal, cuando vean que con su moderación le bastan sus rentas, puede defenderse de cualquiera que le declare la guerra, y puede acometer empresas sin gravar a sus pueblos [...]."
¿Qué cualidades y cuál es la integridad que debe tener un príncipe?
Para Maquiavelo es más importante parecer que ser:
"Es necesario [...] tener gran habilidad para fingir y disimular."
'No es necesario, que un príncipe posea todas las cualidades mencionadas, pero es muy necesario que parezca poseerlas. Me atreveré a decir incluso que, si las posee y las observa siempre, serán perjudiciales, y, si parece poseerlas, le serán útiles.'
Pensamientos como estos son los que se pueden encontrar del puño y letra de Maquiavelo, y difícilmente pueden dejar a indiferente a alguien.
Un libro que merece la pena leer, y del cuál puedes extraer (sin ninguna duda) ideas muy interesantes.
Que se hayan o no, llevar a la práctica, ya es otra cosa.
Sea como fuere, no puedo acabar este artículo sin recomendarte 'El príncipe' como una de las lecturas de la cuál podrás extraer un montón de información interesante y aprender una o dos lecciones de gran valor.
Os dejo el vídeo: