Esta teoría es un argumento propuesto en 1996 por el profesor Robin Hanson, que intenta resolver la paradoja: ¿por qué no hemos sido capaces de encontrar una civilización interestelar tecnológicamente avanzada pese a que en nuestra galaxia existen miles de millones de sistemas solares donde podría evolucionar la vida?
El concepto nace a partir del fracaso a la hora de encontrar civilizaciones extraterrestres en el universo observable e iría en contra de los argumentos de numerosas disciplinas científicas que abogan que el descubrimiento de vida inteligente es probable; esta observación está conceptualizada con el término "Gran Filtro", el cual reduciría drásticamente la enorme cantidad de localizaciones en que especies inteligentes pudieran prosperar en civilizaciones observables por nuestros medios. Esta barrera a la evolución de la vida inteligente podría manifestarse de diversas formas, siendo la más probable la autodestrucción de la especie dominante mediante su propia tecnología. La conclusión intuitiva de esta observación es que cuanto más fácil haya sido evolucionar hasta nuestra etapa, menores son nuestras posibilidades futuras.
El concepto nace a partir del fracaso a la hora de encontrar civilizaciones extraterrestres en el universo observable e iría en contra de los argumentos de numerosas disciplinas científicas que abogan que el descubrimiento de vida inteligente es probable; esta observación está conceptualizada con el término "Gran Filtro", el cual reduciría drásticamente la enorme cantidad de localizaciones en que especies inteligentes pudieran prosperar en civilizaciones observables por nuestros medios. Esta barrera a la evolución de la vida inteligente podría manifestarse de diversas formas, siendo la más probable la autodestrucción de la especie dominante mediante su propia tecnología. La conclusión intuitiva de esta observación es que cuanto más fácil haya sido evolucionar hasta nuestra etapa, menores son nuestras posibilidades futuras.