Si a alguien se le ocurre pasear por Corea del Sur, especificamente por Gyeongju, puede hospedarse en unos apartamentos bastante románticos llamados Ti Amo. Cerca de allí hay un museo bastante especial. Un museo del sexo llamado Love Castle. Antes de llegar, un cartel indicaba a los coches la proximidad del museo. En el cartel puede verse el hanja 性 [성] que significa "sexo". Llamativo para quien no conozca de la existencia del museo, podría pensar cualquier cosa!!.
Pero el museo se deja ver por sí mismo. Antes de llegar unas grandes cabezas moai dan la bienvenida a los visitantes.
El museo desde fuera ya promete. Sexo y cosas locas a dúo, y la verdad es que una vez dentro, no defrauda. En la entrada las letras, un pequeño mapa y un cartel bastante raro nos dan la bienvenida mientras techos de hanoks tradicionales nos desconciertan un poco. Luego veremos que los contrastes que ofrecen son ciertamente excitantes.
Este museo no tiene permitida la entrada a menores de edad, y casi todos los visitantes al museo eran parejas jóvenes que venían a pasar la tarde. Imagino que, cansados de todos los lugares históricos que ofrece Gyeongju, un museo del sexo siempre es un buen aliciente para una pareja joven
Al principio todo parece normal hasta que empezamos a ver cosas raras, como esta simpática rana con un pene más grande que ella en la espalda. Desconcertante. Y así es todo el museo.
Dentro de las galerías -tiene tres edificios de exhibición-, hay un mundo sexual expuesto para que lo veamos. Figuras antiguas, pinturas de Joseon, piezas de otras culturas y países... y siempre relacionado con el sexo.
Además, el museo también disponía de lugares realmente extraños como este de entrada sugerente y mundo psicodélico en su interior con el Sr. Pene esperándonos para una foto.
Lo más destacado era el jardín de estatuas con escenas sexuales. Para empezar una ración de penes al gusto de los espectadores, había de todo, un pene rosa, otro con colores de vaca, uno multicolor,... y lo mejor, la combinación con los techos tradicionales coreanos. En este parque se enseña la leyenda de Aerang y los penes de Samcheok.
Esta silla tortuga con cabeza de pene es otra muestra del tipo de cosas que vamos a encontrar.
Después, el propio parque se extravió, y lo que parecían inocentes figuras fálicas acabaron por convertirse en esculturas de claro sentido sexual. Algo que siempre resulta interesante, divertido y diferente. A continuación unas cuantas muestras:
El techo coreano le da un toque muy personal a la escena
La pérdida de la inocencia en un campo de nabos
¡La vaca que ríe!
¿Superpollo y la Chica gallina?
Ya dentro del museo había piezas de lo más diverso. Desde figuras japonesas a otras de otros países, culturas o de arte raro, como el "pito triste" de más abajo.
Las siguientes figuras pertenecían a Perú, único país hispanohablante representado en el museo, pero no señala qué deidades son o cuál es su significado.
Al salir un inofensivo camino del amor lleva a las parejas hacia un final nada inocente...
Y es que al final del camino tenemos al mismísimo lobo esperándonos para hacernos caer otra vez en la tentación del sexo y la lujuria. Y no es para menos porque esta parte es la más impactante.
Y aquí llegamos a lo más sorprendente. Como se ve en las imágenes, un personaje eyacula con toda la fuerza del mundo ante la atenta mirada de tres jóvenes coreanas.
Cada vez que una chica se sienta en la silla que hay debajo de la estatua, se acciona un mecanismo (¡¡o se excita el personaje!!) y proyecta una eyaculación de agua que llega hasta los árboles más lejanos. ¡En la vida me hubiera imaginado algo así en Corea! jajaja no se puede negar que es genial
Termino con estas dos fotografías. Una fuente de la que no recomiendo beber y un final romántico de "Lo que el viento se llevó" que nos recuerda aquello de "Pongo a Dios por testigo que jamás volveré a pasar ganas de sexo"... o algo así era.
La verdad es que el museo era realmente grande y extenso. Si te gustan estas cosas o quieres salirte de la rutina histórica de Gyeongju y quieres pasar un rato friki, sexual y agradable, solo, con tu pareja o amigos, sin duda es un sitio para visitar.
Love Castle Sex Museum
Las imágenes pertenecen a Robert, quien vive en Corea del Sur desde hace años y habitualmente realiza viajes por sitios tan interesantes como éste. Si alguien quiere conocer más al respecto o sobre la diversidad de la cultura coreana, puede entrar en su blog: http://paelladekimchi.com/
Espero que les haya gustado. Puede dejar opiniones, comentarios, saludos... y por qué no, puntitos!!
Pero el museo se deja ver por sí mismo. Antes de llegar unas grandes cabezas moai dan la bienvenida a los visitantes.
El museo desde fuera ya promete. Sexo y cosas locas a dúo, y la verdad es que una vez dentro, no defrauda. En la entrada las letras, un pequeño mapa y un cartel bastante raro nos dan la bienvenida mientras techos de hanoks tradicionales nos desconciertan un poco. Luego veremos que los contrastes que ofrecen son ciertamente excitantes.
Este museo no tiene permitida la entrada a menores de edad, y casi todos los visitantes al museo eran parejas jóvenes que venían a pasar la tarde. Imagino que, cansados de todos los lugares históricos que ofrece Gyeongju, un museo del sexo siempre es un buen aliciente para una pareja joven
Al principio todo parece normal hasta que empezamos a ver cosas raras, como esta simpática rana con un pene más grande que ella en la espalda. Desconcertante. Y así es todo el museo.
Dentro de las galerías -tiene tres edificios de exhibición-, hay un mundo sexual expuesto para que lo veamos. Figuras antiguas, pinturas de Joseon, piezas de otras culturas y países... y siempre relacionado con el sexo.
Además, el museo también disponía de lugares realmente extraños como este de entrada sugerente y mundo psicodélico en su interior con el Sr. Pene esperándonos para una foto.
Lo más destacado era el jardín de estatuas con escenas sexuales. Para empezar una ración de penes al gusto de los espectadores, había de todo, un pene rosa, otro con colores de vaca, uno multicolor,... y lo mejor, la combinación con los techos tradicionales coreanos. En este parque se enseña la leyenda de Aerang y los penes de Samcheok.
Esta silla tortuga con cabeza de pene es otra muestra del tipo de cosas que vamos a encontrar.
Después, el propio parque se extravió, y lo que parecían inocentes figuras fálicas acabaron por convertirse en esculturas de claro sentido sexual. Algo que siempre resulta interesante, divertido y diferente. A continuación unas cuantas muestras:
El techo coreano le da un toque muy personal a la escena
La pérdida de la inocencia en un campo de nabos
¡La vaca que ríe!
¿Superpollo y la Chica gallina?
Ya dentro del museo había piezas de lo más diverso. Desde figuras japonesas a otras de otros países, culturas o de arte raro, como el "pito triste" de más abajo.
Las siguientes figuras pertenecían a Perú, único país hispanohablante representado en el museo, pero no señala qué deidades son o cuál es su significado.
Al salir un inofensivo camino del amor lleva a las parejas hacia un final nada inocente...
Y es que al final del camino tenemos al mismísimo lobo esperándonos para hacernos caer otra vez en la tentación del sexo y la lujuria. Y no es para menos porque esta parte es la más impactante.
Y aquí llegamos a lo más sorprendente. Como se ve en las imágenes, un personaje eyacula con toda la fuerza del mundo ante la atenta mirada de tres jóvenes coreanas.
Cada vez que una chica se sienta en la silla que hay debajo de la estatua, se acciona un mecanismo (¡¡o se excita el personaje!!) y proyecta una eyaculación de agua que llega hasta los árboles más lejanos. ¡En la vida me hubiera imaginado algo así en Corea! jajaja no se puede negar que es genial
Termino con estas dos fotografías. Una fuente de la que no recomiendo beber y un final romántico de "Lo que el viento se llevó" que nos recuerda aquello de "Pongo a Dios por testigo que jamás volveré a pasar ganas de sexo"... o algo así era.
La verdad es que el museo era realmente grande y extenso. Si te gustan estas cosas o quieres salirte de la rutina histórica de Gyeongju y quieres pasar un rato friki, sexual y agradable, solo, con tu pareja o amigos, sin duda es un sitio para visitar.
Love Castle Sex Museum
Las imágenes pertenecen a Robert, quien vive en Corea del Sur desde hace años y habitualmente realiza viajes por sitios tan interesantes como éste. Si alguien quiere conocer más al respecto o sobre la diversidad de la cultura coreana, puede entrar en su blog: http://paelladekimchi.com/
Espero que les haya gustado. Puede dejar opiniones, comentarios, saludos... y por qué no, puntitos!!