Estoy harto de la gente que considera que el DJ de música electrónica es músico.
En los inicios el disc-jockey (DJ) era la persona que se encargaba de seleccionar y poner música en un orden estipulado en las fiestas, discos y otros eventos. Posteriormente, con la llegada del hip-hop y la electrónica, el DJ comenzó a tener más protagonismo en la escena musical. Su intromisión en la industria comenzó a ser utilizada por diferentes músicos como elemento en distintas composiciones. Pero es en el terreno de la electrónica donde el DJ adquiere el carácter de estrella.
El amante de la electrónica no espera que el profesional simplemente ponga la música para bailar sino que asiste al evento para analizar las mezclas y la selección de músicas que el profesional realiza. Esto llevó a que el DJ deje de ser simplemente un animador para ser un artista donde la muestra de su arte se transforma en una suerte de recital.
Ahora bien. ¿Es correcto definir a un DJ de música electrónica como músico? Desde mi óptica no. Por más creativa que sea la labor del DJ este sigue siendo DJ. Eventualmente algunos son también músicos pero no podemos mezclar “los tantos”.
El músico es la persona que compone una melodía con un instrumento musical. El que crea, arregla y va puliendo esa melodía hasta dejarla perfecta. No obstante, y teniendo en cuenta que existen instrumentos nuevos como guitarras sin cuerdas que se ejecutan apretando botones en el brazo y tocando una pantalla en forma de plasma o pianos digitales, podríamos ampliar más el concepto. Pero para ejecutar estos instrumentos que tienen base digital, también hay que tener un mínimo de conocimiento musical. Por ende, la música termina siempre cayendo en manos de un compositor.
Por otro lado, y sólo por citar, tenemos los artistas que trabajan la música electrónica y sus variantes como cualquier género, labor muy distante de la del DJ. Ejemplo; Vangelis, que es un tecladista griego que aparte del teclado utiliza sintetizadores y otros elementos para darle diferentes atmosferas a sus partituras. Recordemos que es autor de músicas para películas como Carrozas de fuego, Blade Runner y 1492: La conquista del paraíso.
En síntesis; el DJ es DJ y el músico, músico. No creo que el primero llegue nunca a la excelencia de un John Williams, Vangelis o monstruos como Bob Dylan o Paul MacCartney. La misma industria lo afirma ya que en premiaciones gigantes como los Grammy, los DJ no tienen cabida.
La razón es simple; no son músicos.