Tener relaciones sexuales con piercing en el área genital trae varios riesgos.
Según especialistas, la perforación realizada puede ser la puerta de entrada para enfermedades sexualmente trasmisibles (como el SIDA por ejemplo) y puede aumentar la posibilidad de perforar el preservativo.
La pediatra Sheila Rejane Niskier, de la UNIFESP, Brasil explica que objetos implantados en las regiones genitales pueden provocar irritaciones y ocasionar lesiones y sangrados, además del riesgo de que el piercing se suelte y quede dentro del compañero o compañera.
Una investigación australiana indica que esos adornos íntimos también pueden transmitir enfermedades por el sexo oral y hasta infecciones al entrar en contacto con la saliva. E independientemente de las relaciones sexuales existe la preocupación con la falta de higiene en la aplicación del piercing que, en el peor de los casos, puede provocar la necrosis de la región.

JOYA ESCONDIDA
Los accesorios íntimos tienen varios formatos y son aplicados en locales diferentes. Los piercing íntimos femeninos llevan de cuatro a diez semanas para cicatrizar, mientras que los masculinos pueden llevar hasta seis meses.
EN EL PENE.
Los hombres optan por el adorno por razones puramente estéticas.

FRENUM: Tiene el formato de argolla y es colocado debajo del glande, como un freno. Normalmente la pieza usada es hecha de titanio por ser un material leve.
AMPALLANG: Es como un halter (pesa) usado bien el medio del glande. Atraviesa la cabeza del pene horizontalmente.
APADRAVYA: También se coloca en el glande, pero verticalmente. Por alcanzar áreas sensibles, la perforación es una de las más dolorosas. Es considerado placentero durante el sexo, tanto, que hasta ha sido citado en el Kama Sutra.
PRINCE ALBERT: Tiene forma de herradura o argolla y se sitúa entre la uretra y el glande del pene. Se usaba durante el siglo XVI para sujetar el pene en una de las piernas y disminuir su volumen bajo las calzas apretadas de esa época.
GUICHE: En forma de aro, es el campeón en dar placer a los hombres Se lo coloca entre el ano y la bolsa escrotal.
DYODES: Se lo coloca en el borde superior del glande, verticalmente, y puede llevar joyas tipo barbell (barra con dos bolitas en las puntas) o anillos.
EN LA VULVA.
La mayoría de las mujeres usan el piercing íntimo para estimular el clítoris.
LABIA (Interna o Externa): Aro que las mujeres se colocan en los pequeños o grandes labios genitales. Es una técnica más simple y más común.
CLIT HOOD: Colocado en la piel que queda sobre el clítoris (ya sea vertical u horizontalmente) es el favorito para masajear la región, provocando excitación.
CHRISTINA: Parecido al piercing del ombligo, con el nombre se homenajea a la primer persona que lo usó. Por ser superficial, tiene un alto índice de rechazo por el cuerpo.
CAPA DEL CLÍTORIS: Esa herradura (o aro) se coloca directamente en el clítoris. Pero no todas las mujeres pueden usarlo, pues es necesario tener una región lo suficientemente grande para sostenerlo.
ISABELLA: Este piercing se coloca entre el clítoris y la uretra. es uno d elos menos usados, por el alto índice de problemas durante la perforación.
PRINCESA ALBERTINA: El anillo entra por la uretra y sale por la parte superior de la vagina. Por aumentar el riesgo de causar infecciones urinarias, no es muy común.
Jairo Camargo, bodypiercer del estudio Led's Tatoo; Body & Genital Piercing in Brief, de Richard Simonton.