


La mejor forma de viajar por el mundo sin ser millonario

No tenés que ser Ricky Ricón para recorrer los 5 continentes. Estos son los mejores consejos para gastar lo menos posible antes, durante y después del viaje.
Siempre pensamos que viajar es un lujo para gente con mucho dinero. Si realmente tenés ganas de conocer el mundo, esto no tiene por qué ser así. Tené en cuenta estos consejos al hacer tus planes:
1. ANTES DEL VIAJE

-Lo fundamental es tener muchas ganas y estar dispuesto a todo. Desde que tomaste la decisión de viajar, comienza un plan de ahorro que no todos están dispuestos a seguir. Por ejemplo, decile adiós a las cenas fuera de casa y olvidate de ese lindo vestido que viste en una vidriera. Mientras tanto, dale la bienvenida a las horas extras en el trabajo, a memorizar rutas y a largas noches organizando viajes por tu cuenta.
-Otro punto importante a considerar es que la diferencia entre un viaje de 2 semanas a Perú y uno de 2 meses al Sudeste Asiático puede que no sea tan grande como creías. Un viaje largo y lento es más barato que uno corto y rápido.
-Si comprás pasajes con tiempo, si volás un martes o miércoles, si pasás navidad o año nuevo en el avión y si no elegís la temporada alta, podés terminar pagando un tercio menos que el precio original.
-Si antes de ser padre, viajaste como turista te darás cuenta que vacacionar con hijos es demasiado caro. Sin embargo, si siempre fuiste viajero, tus hijos jamás serán una razón para dejar de hacer lo que amas. Un viajero lleva sus zapatillas hasta que se rompan, ya que se las ingenia para gastar lo menos posible y mantenerse durante más tiempo en la ruta.
2. DURANTE EL VIAJE

-Los gastos principales mientras viajamos son alojamiento, comida y transporte. También están los “gastos extra”, donde debes considerar imprevistos, visados, vacunas (si las necesitás), artículos de aseo (que se acaban en el camino) o ropa que necesites comprar.
-Sobre el alojamiento, hoy existen redes de viajeros que reciben a otros viajeros en sus casas a través del programa Couchsurfing. Es un intercambio cultural muy enriquecedor por el cual vivís un par de días con gente local que abre las puertas de sus casas para vos. De esta manera, te empapás de sus costumbres y recibís recomendaciones que no aparecen en ninguna guía turística. Lo mejor de todo: no hay intercambio monetario de por medio.
-Si esto no es tu estilo, siempre podrás optar por hostels que son ideales para quienes viajan solos. No pagás por la habitación, sino por una cama dentro de un dormitorio que compartís con otros viajeros de todas partes del mundo.
-Si esa idea tampoco te gusta, en Airbnb podés alquilar apartamentos económicos. Lo mejor es que pueden repartir gastos si son varias personas viajando; esto termina siendo mucho más conveniente que pagar por una noche en un hotel.

-Finalmente, acampar siempre será la opción más económica. Muchos viajeros incluso le preguntan a los dueños de casas si pueden poner una tienda de campaña en su jardín. ¿Para qué pagar por un hotel 5 estrellas, si podés tener millones sobre tu cabeza?
-Sobre la comida, siempre tendrás cientos de opciones como ir a restaurantes, puestos de comida en la calle o cocinar en tu hostel o en la casa de quienes te reciban. Obviamente, si elegís restaurantes invertirás gran parte de tu presupuesto.
-En cuando al transporte, podés gastar o ahorrar tanto como tú desees. Es decir, podés pasar desde hacer dedo hasta pagar por primera clase en la aerolínea más lujosa que encuentres. Pero no te asustes, la mayoría opta por términos medios como buses, trenes o transporte público. Por esta razón, el presupuesto destinado a transporte siempre es muy relativo dependiendo de la forma en que viajes.
-Si querés gastar lo menos posible tenés que hacer un poco de esfuerzo como caminar distancias considerables con la mochila al hombro (otro punto más para viajar con equipaje ligero), no tomar taxis a la salida del aeropuerto y preferir el transporte público. También deberás regatear y hasta pelear por un buen precio.

-Si preferís comodidad y una solución rápida, probablemente elijas otro tipo de transporte que cueste más dólares, pero claro: el nivel de adrenalina y el “factor sorpresa” bajan considerablemente.
-Hay otro tipo de viajeros que para mantenerse durante años en la ruta, deciden hacer voluntariados o sacar Visas Working Holiday para irse por largo períodos de tiempo, ahorrar y continuar viajando. También existe otros tipo de trotamundos que se instala durante una temporada a cuidar casas increíbles, mientras se quedan y alimentan ahí. Esto es conocido como Housesitting (y también existe el Petsitting para cuidar mascotas). Estas son algunas páginas para inscribirse: Trusted Housesitters, Mind My House y Luxury Housesitting.
Otra opción es hacer Woofing, que consiste en trabajar en granjas a cambio de alojamiento y comida.
3. DESPUÉS DEL VIAJE

Debes cumplir el desafío de volver sin deudas. Es decir, el viaje se paga durante el viaje, no después. Si bien esto implica poner a prueba nuestra creatividad y capacidad de adaptación, la idea es adaptarse al presupuesto con el que se cuenta y no gastar de más. ¡Olvidate de la idea de pagar más adelante la tarjeta de crédito! Estar pagando hasta 6 meses después de la gran aventura te quita 6 meses de ahorro para un próximo viaje.
Como podés ver, para viajar sólo hace falta tener ganas y voluntad. Si no hay dinero suficiente, pero viajar está dentro de tus prioridades, la falta de dinero jamás será una excusa para no hacerlo.

