"Muchos de los alimentos que consumimos a diario pueden contener sustancias muy nocivas para la salud, que pueden llegar a encontrarse en un taller de coches", así empezaba el anuncio del programa que Cuatro emitió ayer por la noche.
Un programa en el que se pudieron escuchar cosas como "Un bote de veneno (arsénico), unas pilas de botón con mercurio y un bote de insecticida, ¿se comerían todo esto?" para acto seguido indicarnos que el arroz lleva arsénico, el pescado lleva mercurio y la fruta, pesticidas.
Ayer, el programa de televisión '' nos habló del "veneno de los alimentos". O, mejor dicho, nos explicaron que los alimentos que consumimos todos los días están llenos de productos químicos peligrosos y que deberíamos tener cuidado. Pero, en realidad, como , no es así. Todo el programa se construyó sobre medias verdades utilizadas para generar un alarmismo que no está justificado. Hoy, en Xataka, repasamos y contextualizamos una polémica que, con , podría afectar a la alimentación de miles de personas.
El arsénico en el arroz
"El arsénico es uno de los venenos más antiguos y letales que conocemos y sin darnos cuenta lo consumimos cada vez que nos tomamos un plato de arroz. ¿Cómo es posible que algo tan tóxico acabe en nuestro plato?"
Pues sí, como afirmaban en el programa el arroz contiene arsénico. El 25 de junio la Comisión Europea aprobó . Ese mismo mes, un estudio en el que se comprobaba que los niños que consumen más arroz tienen mayores concentraciones de arsénico en la orina. Ya en 2005, de las cantidades de arsénico inorgánico que tenían los arroces producidos en EEUU, Bangladesh, India o Europa y alertaba que el americano tenía unos niveles mucho más altos que el resto.
¿Es esto un problema? No. No actualmente, al menos. Jim Coughli que “los niveles encontrados son bajos”, que no hay riesgo a corto plazo y que “el arsénico está en todas las comidas. Lo encontramos en frutas, vegetales y granos, donde incluimos al arroz. Pienso que el arroz es seguro y nutritivo”.
El catedrático de la Universidad Miguel Hernández de Alicante Ángel Carbonell hace unos días que aunque él considera que los niveles establecidos por la Comisión Europea siguen siendo aún demasiado altos, admite que "los estudios que venimos realizando demuestran que la industria está haciendo un esfuerzo y los niveles de arsénico inorgánico se han reducido considerablemente en las últimas décadas".
El mercurio en el pescado
"- ¿Qué riesgo tiene (consumir pescado)para la salud? - Los efectos son cada vez mayores - ¿Pero esto está controlado? ¿Estamos seguros? - Hemos estado sometidos a unos niveles de contaminación que las autoridades consideraban seguras, pero no lo son"
También es cierto, como explicaban en el programa, que . Además, este hecho y suele existir cierta leyenda urbana, sobre todo, en los pescados grandes sobre su peligrosidad. El problema fundamental es que, efectivamente, el mar tiene mercurio (muy poco, pero lo hay) y acaba pasando a la cadena alimenticia.
¿Es esto un problema? Tampoco. Al menos, a no ser que nuestra dieta . La toxicidad del mercurio varía según la forma en que se presente y el consumo de pescado en condiciones normales no debe ser causa de alarma. Es más: la realidad es que no comer pescado es peor para la salud que comerlo.
El profesor Jose Miguel Mulet que los muestreos que se hacen en las especies más problemáticas no son alarmantes y que otros compuestos como el selenio, del que también son ricos los pescados, impiden que el mercurio se absorba.
Los pesticidas en la fruta
"¿Son las frutas y las verduras un refugio libre de contaminantes? ¿Sabían que solo en las huertas y cultivos españoles 40 mil toneladas de fertilizantes y pesticidas? ¿Son seguras?"
La última idea que repasaremos del programa (que existan trazas de pesticidas en los alimentos) también es popular. Porque, además, es lógica. No todo el mundo sabe cómo es posible que el mercurio llegue al pescado, pero sí que es de dominio público que la agricultura usa plaguicidas continuamente. Así que, como suelen insistir los defensores de cierta alimentación ecológica, .
¿Es esto un problema? Los datos dicen que no. (EFSA), la máxima autoridad europea en temas de alimentación, el 98,1% de las muestras de alimentos analizadas cumplen con los límites legales de plaguicidas. Es más, en el 53,4% de las mismas no se pudo detectar ni un resto de estos terribles compuestos.
Y no hablamos de cuatro o cinco muestras al azar. Se analizan casi 900 compuestos en más de 79.000 muestras de más de 600 productos alimenticios por toda Europa. Tal y como , el miedo a los plaguicidas en los alimentos es hoy por hoy irracional y peligroso.
Envenenar a la opinión pública
Me he detenido sólo en algunas afirmaciones que tienen un fondo de verdad. Pero que fueron descontextualizadas, exageradas y utilizadas para generar miedo y preocupación. Lamentablemente, lo que ocurrió ayer en 'El Punto de Mira' no es un hecho aislado, estamos acostumbrados a ver planteamientos similares.
En el fondo es una estrategia clásica: revolver los datos, magnificar los riesgos y minusvalorar los beneficios. Todo al servicio del sensacionalismo. Gracias a argumentaciones como las de ayer cientos de personas tendrán a partir de hoy una alimentación menos sana y una calidad de vida peor. Y sin motivo alguno.
Y no, ni posts como éste ni el son suficientes para deshacer el entuerto. Los bulos, los fakes y las medias verdades . Toca reflexionar seriamente sobre como comunicamos ciencia, alimentación y salud; porque en estos temas, los más débiles son siempre los que salen perjudicados.
Un programa en el que se pudieron escuchar cosas como "Un bote de veneno (arsénico), unas pilas de botón con mercurio y un bote de insecticida, ¿se comerían todo esto?" para acto seguido indicarnos que el arroz lleva arsénico, el pescado lleva mercurio y la fruta, pesticidas.
Ayer, el programa de televisión '' nos habló del "veneno de los alimentos". O, mejor dicho, nos explicaron que los alimentos que consumimos todos los días están llenos de productos químicos peligrosos y que deberíamos tener cuidado. Pero, en realidad, como , no es así. Todo el programa se construyó sobre medias verdades utilizadas para generar un alarmismo que no está justificado. Hoy, en Xataka, repasamos y contextualizamos una polémica que, con , podría afectar a la alimentación de miles de personas.
El arsénico en el arroz
"El arsénico es uno de los venenos más antiguos y letales que conocemos y sin darnos cuenta lo consumimos cada vez que nos tomamos un plato de arroz. ¿Cómo es posible que algo tan tóxico acabe en nuestro plato?"
Pues sí, como afirmaban en el programa el arroz contiene arsénico. El 25 de junio la Comisión Europea aprobó . Ese mismo mes, un estudio en el que se comprobaba que los niños que consumen más arroz tienen mayores concentraciones de arsénico en la orina. Ya en 2005, de las cantidades de arsénico inorgánico que tenían los arroces producidos en EEUU, Bangladesh, India o Europa y alertaba que el americano tenía unos niveles mucho más altos que el resto.
¿Es esto un problema? No. No actualmente, al menos. Jim Coughli que “los niveles encontrados son bajos”, que no hay riesgo a corto plazo y que “el arsénico está en todas las comidas. Lo encontramos en frutas, vegetales y granos, donde incluimos al arroz. Pienso que el arroz es seguro y nutritivo”.
El catedrático de la Universidad Miguel Hernández de Alicante Ángel Carbonell hace unos días que aunque él considera que los niveles establecidos por la Comisión Europea siguen siendo aún demasiado altos, admite que "los estudios que venimos realizando demuestran que la industria está haciendo un esfuerzo y los niveles de arsénico inorgánico se han reducido considerablemente en las últimas décadas".
El mercurio en el pescado
"- ¿Qué riesgo tiene (consumir pescado)para la salud? - Los efectos son cada vez mayores - ¿Pero esto está controlado? ¿Estamos seguros? - Hemos estado sometidos a unos niveles de contaminación que las autoridades consideraban seguras, pero no lo son"
También es cierto, como explicaban en el programa, que . Además, este hecho y suele existir cierta leyenda urbana, sobre todo, en los pescados grandes sobre su peligrosidad. El problema fundamental es que, efectivamente, el mar tiene mercurio (muy poco, pero lo hay) y acaba pasando a la cadena alimenticia.
¿Es esto un problema? Tampoco. Al menos, a no ser que nuestra dieta . La toxicidad del mercurio varía según la forma en que se presente y el consumo de pescado en condiciones normales no debe ser causa de alarma. Es más: la realidad es que no comer pescado es peor para la salud que comerlo.
El profesor Jose Miguel Mulet que los muestreos que se hacen en las especies más problemáticas no son alarmantes y que otros compuestos como el selenio, del que también son ricos los pescados, impiden que el mercurio se absorba.
Los pesticidas en la fruta
"¿Son las frutas y las verduras un refugio libre de contaminantes? ¿Sabían que solo en las huertas y cultivos españoles 40 mil toneladas de fertilizantes y pesticidas? ¿Son seguras?"
La última idea que repasaremos del programa (que existan trazas de pesticidas en los alimentos) también es popular. Porque, además, es lógica. No todo el mundo sabe cómo es posible que el mercurio llegue al pescado, pero sí que es de dominio público que la agricultura usa plaguicidas continuamente. Así que, como suelen insistir los defensores de cierta alimentación ecológica, .
¿Es esto un problema? Los datos dicen que no. (EFSA), la máxima autoridad europea en temas de alimentación, el 98,1% de las muestras de alimentos analizadas cumplen con los límites legales de plaguicidas. Es más, en el 53,4% de las mismas no se pudo detectar ni un resto de estos terribles compuestos.
Y no hablamos de cuatro o cinco muestras al azar. Se analizan casi 900 compuestos en más de 79.000 muestras de más de 600 productos alimenticios por toda Europa. Tal y como , el miedo a los plaguicidas en los alimentos es hoy por hoy irracional y peligroso.
Envenenar a la opinión pública
Me he detenido sólo en algunas afirmaciones que tienen un fondo de verdad. Pero que fueron descontextualizadas, exageradas y utilizadas para generar miedo y preocupación. Lamentablemente, lo que ocurrió ayer en 'El Punto de Mira' no es un hecho aislado, estamos acostumbrados a ver planteamientos similares.
En el fondo es una estrategia clásica: revolver los datos, magnificar los riesgos y minusvalorar los beneficios. Todo al servicio del sensacionalismo. Gracias a argumentaciones como las de ayer cientos de personas tendrán a partir de hoy una alimentación menos sana y una calidad de vida peor. Y sin motivo alguno.
Y no, ni posts como éste ni el son suficientes para deshacer el entuerto. Los bulos, los fakes y las medias verdades . Toca reflexionar seriamente sobre como comunicamos ciencia, alimentación y salud; porque en estos temas, los más débiles son siempre los que salen perjudicados.