Aveces al vernos en el espejo, reconocemos similitudes con parientes directos.El color de los ojos, la forma de la nariz, las orejas, etc. Las características físicas que se pueden recibir por vía genética son muchas.
Pero, ¿es posible reflejar aspectos menos palpables? La frialdad de un abuelo, la violencia de un tío o incluso la sed de sangre de un padre: ¿La maldad se puede heredar?
Aquí no se hace referencia al gen del guerrero que es un alteración cromosómica que puede volver a las personas hasta 6 veces más violentas, sino que está dirigida a la influencia que tiene la genética en la atracción por la violencia y los actos socialmente no admitidos.Hay distintas posturas sobre este tema: Los que le dan valor a los aspectos heredados natura y los que creen que lo aprendido a través del entorno nurtura tiene más peso.
Teorías que indican que la maldad puede heredarse:
El doctor italiano Cesare Lambroso, se basaba en rasgos físicos, para distinguir entre personas buenas y malas. Consideraba que " una gran mandíbula, cuencas oculares profundas, y orejas en forma de manija" eran propias de criminales, salvajes y simios".
Los daneses se apoyaron en la genética para evaluar esto con más seriedad: Se realizaron diversos estudios sobre la criminalidad hereditaria, comparando la vida de muchos gemelos y mellizos nacidos allí. En general esos estudios, que han nutrido muchos libros de psicología, indican que en Dinamarca, si un gemelo o mellizo comete un crimen, el hermano tiene 50 por ciento de probabilidades de seguir el mismo camino. En el caso de los mellizos entre un 15 y 30 por ciento.
Familias que desafiaron las teorías:
Aparte de lo que hayan demostrado los estudios a lo largo del tiempo, la realidad muestra que hay una gran variedad de parientes que comparten la inclinación hacia la maldad.
Aquí aparecen casos como David y Bryan Freeman, quienes a la edad de 16 y 17 años, dejaron sus creencias religiosas de lado y desviaron el rumbo para unirse a un grupo neo-nazi y matar al resto de su familia, sin razón y con una frialdad escalofriante.
Otro caso fue el de los Bender, una familia de Kansas que poseía una taberna en la que mataban a sus clientes
Tampoco se queda atrás la historia de los gemelos Kray, quienes no dudaron en mantener negocios mafiosos, ofreciendo "protección" a quienes la necesitaran, robando a mano armada y secuestrando, entre otros delitos.
Espero que les haya gustado...